LA JUSTICIA SE PRONUNCIÓ POR LOS TRABAJADORES Economía social

Fecha: Martes, 10 Octubre, 2017 - 00:00

La Litoraleña, todo legal

La tradicional fábrica de tapas de empanadas, gestionada ahora por sus trabajadores, obtuvo el permiso de explotación por parte del Juzgado Comercial nro. 18 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

“Es una buena noticia para nosotros que, después de un año y medio de lucha adentro de la fábrica, con la cooperativa, obtuvimos un fallo favorable de la jueza Valeria Pérez Casado, del Juzgado Comercial nro. 18, que nos dio la explotación de la fábrica, en principio, durante un año”, declaró Ricardo Sueiro a trabajocooperativo.
La jueza “nos propuso un plan de trabajo productivo, y vamos pagando un canon locativo. Hicimos un plan de qué es lo que íbamos a usar, lógicamente hay mucha maquinaria, camiones, que no necesariamente tendríamos que usar, y que ese equipo vaya a la quiebra para que se paguen las deudas. Presentamos ese plan y a principios de septiembre lo aceptaron, tenemos ya toda la legalidad para empezar a levantar las ventas qué es lo que necesita nuestra cooperativa”, destacó el trabajador.
La Cooperativa de Trabajo La Litoraleña es una fábrica recuperada de tapas de empanadas, pascualinas, copetines, pasteles, y también elaboran un tamaño especial para rotiserías, de diámetro un poco más grande que las comunes.
“Hace poco comenzamos a elaborar prepizzas, que no tiene la misma capacidad productiva que las tapas, básicamente estamos trabajando en eso. Tercerizamos algunos productos, como pastas que las hacen otras fábricas, del tipo tallarines, ravioles, sorrentinos, que los fabrican con nuestro nombre”, dijo al referirse al proyecto productivo que involucra a alrededor de 60 trabajadores.
La elaboración de las prepizzas surge al ver que “la capacidad productiva que tiene la fábrica es mucha, veníamos trabajando un promedio de 25 / 30 por ciento de la capacidad operativa que tenemos. Tenemos tiempo y capacidad para que salgan las cosas bien. No lo estamos haciendo con máquinas sino de manera artesanal, con muy buena salida”.
El circuito de comercialización de La Litoraleña es con un vehículo propio, con el cual se hace la mayoría de los clientes, utilizando en ocasiones fletes de terceros. Entre la clientela se cuentan algunos distribuidores que retiran en la fábrica, que está en el barrio de Chacarita en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
“En este momento estamos trabajando por pedido, nos manejamos semanalmente a medida que van entrando los pedidos. Estamos trabajando con distribuidores y mayoristas”, agrega Sueiro, quien se trasladó hasta la ciudad de Bahía Blanca para familiarizarse con el funcionamiento de la Central de Compras que lleva adelante la Federación Argentina de Cooperativas de Consumo.
“Hace poco más de un año abrimos un local en el barrio de Boedo, de venta al público, y además de nuestros productos agregamos quesos, fiambres, artículos de almacén, todos los productos son de origen cooperativo, que tienen venta en nuestro o almacén”, finalizó.

Autor: Redacción EcoDias