Enfermedades de invierno Salud

Fecha: Sábado, 19 Mayo, 2007 - 00:00

La gripe

Llega el invierno y con él los cuidados especiales para que nuestros abuelos tomen las precauciones necesarias para mantener su buena salud. Los trastornos más comunes que provocan las temperaturas frías del invierno son la gripe, los resfríos, o las dificultades para respirar a causa del aire frío.
De estas dolencias la más peligrosa es la gripe, aunque en el imaginario popular se la considere una enfermedad menor que se cura con unos días de cama o tomando medicamentos. En realidad, la gripe puede traer complicaciones.
Y el problema más común para el enfermo es la dificultad de distinguir un resfrío de una gripe. La diferencia fundamenta es que el primero usualmente no causa fiebre, mientras la gripe sí.
La gripe es una enfermedad infecciosa aguda, febril, altamente contagiosa, estacional, habitualmente autolimitada. Es ocasionada por los virus de la influenza del grupo A y B, que son los que ocasionan los brotes epidémicos en humanos casi todos los inviernos.
Se caracteriza por la aparición brusca de síntomas generales y respiratorios como malestar general, decaimiento, fiebre, dolor de cabeza intenso, dolor de garganta, dolores musculares, y si no es tratada puede derivar en pulmonía.
La fiebre dura habitualmente unos 3 o 4 días, acompañada de tos seca y secreción nasal. La sintomatología desaparece después de varios días para la mayoría de las personas, aunque la tos y el decaimiento pueden persistir durante más de dos semanas, hasta la recuperación completa.
Los virus de la gripe se transmiten de persona a persona, principalmente mediante la tos y el estornudo de las personas infectadas. El período de incubación es de 1 a 14 días.

Cuidados ante la gripe
En caso de detectar alguno de los síntomas de la gripe recién mencionados, lo primero que debe hacerse es tomar algunos recaudos para evitar empeorar el cuadro gripal.
Debe tomarse muchos líquidos tibios, que ayudarán a mantener una temperatura estable y cálida en el organismo. Se recomienda especialmente tomar sopa con muchas proteínas y consumir cítricos, que tienen alto contenido de vitaminas C, como por ejemplo limón, naranja y mandarina. Una buena nutrición es fundamental para mantener altas las defensas.
Ningún tratamiento podrá tener resultados positivos si la persona no se abriga convenientemente. Es fundamental vestir ropa gruesa que proteja bien del frío, sin olvidarse de las orejas y el cuello. En el caso de que la persona enferma deba salir al exterior, debería utilizar en lo posible una bufanda que le cubra la boca y nariz.
También es importante bajar lo más rápido posible la tos y la fiebre. Para la tos, se aconsejan las infusiones caseras como el té, el consumo de miel de abejas, y los baños de vapor con el vapor de la ducha. Para el caso de la fiebre, colocar paños humedecidos con agua tibia sobre la frente y el pecho. Por supuesto, todo esto en el marco de una consulta obligada al médico.

La vacuna antigripal
La gripe es una enfermedad prevenible por una vacuna, que está hecha con virus inactivos, muertos, o fragmentos virales efectivos para generar anticuerpos, sin producir la enfermedad.
Por eso es conveniente vacunarse anualmente, en la época otoñal, antes de que el virus que la produce comience a circular en la comunidad. La vacuna ha demostrado ser altamente eficaz para preservar la salud sobre todo de nuestros mayores.
Las únicas contraindicaciones que puede tener la vacuna es la hipersensibilidad al huevo de gallina (en donde se cultiva el virus de la vacuna) y la alergia a los derivados mercuriales (timerosal), por lo cual, las personas con estos padecimiento deberían abstenerse de la vacunación.
La vacuna es segura, y si bien en algunas personas puede provocar dolor ligero en el lugar de la aplicación, desaparece sin necesidad de tratamiento en 24 o 48 horas.

Campaña de PAMI
El PAMI, siguiendo con su política de prevención y promoción de la salud, realiza en todo el país su campaña nacional de vacunación antigripal gratuita. Es la edición decimoquinta.
De esta manera pueden vacunarse hombres y mujeres mayores de 65 años, adultos y niños con trastornos crónicos de los sistemas cardiovascular y respiratorio, adultos y niños con enfermedades metabólicas crónicas, disfunción renal, inmunosupresión, transplantados, niños y adolescentes en tratamiento prolongado con aspirinas, residentes en instituciones cerradas y trabajadores de la salud con actividad asistencial.
En nuestra ciudad la campaña comenzó el 25 de abril en 17 centros de jubilados. Se estima que alcanzará a unos 26.000 abuelos.
Por otro lado, se nos informó que el Instituto también implementó un servicio de vacunación domiciliaria para los afiliados que por razones de salud no pueden asistir a los centros de vacunación. Este servicio debe ser solicitado por teléfono al 138, o en las oficinas de calle San Martín. El único requisito es un certificado del médico de cabecera que justifique la imposibilidad de concurrencia a los centros de vacunación.

Autor: Redacción EcoDias