4TO JUICIO DE LESA HUMANIDAD Derechos Humanos

Fecha: Martes, 23 Mayo, 2017 - 00:00

La gran empresa criminal

Los días martes 2 y miércoles 3 de mayo, continuaron desarrollándose los alegatos del Ministerio Publico Fiscal en el juicio por delitos de lesa humanidad, “Causa Gonzalez Chipont”, que se le realizan a 32 genocidas, por su participación por delitos cometidos sobre 105 víctimas, en la tercera parte del Juicio que se le sigue al V Cuerpo de Ejército de Bahía Blanca.

Se profundiza el aparato represivo. Esta tercera jornada de alegatos, comenzó el martes, pasadas las 15.30 hs., cuando el fiscal José Nebbia, continuó su exposición sobre los casos de las víctimas de esta causa.
Comenzó con el emblemático caso que fueron víctimas, como los conocemos en nuestra ciudad, “Los chicos de la Enet”. “Un grupo de alumnos y un profesor de la Enet Nº 1 César Cipolletti que fueron secuestrados de manera contemporánea y esos secuestros responden a la misma hipótesis represiva”. Todos ellos secuestrados principalmente en diciembre de 1976 y algunos, los primeros días de enero de 1977. Los jóvenes contaban entre 15 y 18 años al momento de los hechos y fueron víctimas de secuestros, torturas y vejámenes en el Centro Clandestino “La Escuelita”. Lo vivido marcó sus vidas al punto de que algunos de ellos, ni siquiera han podido declarar ante el tribunal, para contar sus vivencias, aun tanto tiempo después.
Comienza introduciendo el Fiscal Nebbia, “para esa época la persecución operada por el aparato represivo, se había desplazado hacia distintos ámbitos estudiantiles, más allá del universitario, que ya había sido blanco principal de la represión desde principios del 76”. El fiscal remite a que de los archivos de inteligencia provenientes de la Ex Dipba, dan cuenta de la persecución en los ámbitos estudiantiles, y específicamente sobre las victimas que en este juicio se tratan. Además de los archivos, el fiscal remarca las operaciones realizadas a través de la prensa, específicamente en el diario La Nueva Provincia de la “legitimación” de sospechas sobre los ámbitos educativos y sus estudiantes. Todo el cumulo probatorio, la fiscalía lo sustenta mediante el pasaje por una pantalla, de los artículos y editoriales que así lo demuestran.
Los casos poseen las mismas similitudes de operatoria, todos ellos fueron arrancados de sus hogares, adelante de sus familias, generalmente en horarios nocturnos, secuestrados, llevados al Centro Clandestino de Detención (CCD) La Escuelita donde eran vendados, atados, golpeados y torturados, con diversos métodos como la picana eléctrica, los simulacros de fusilamiento, las exposiciones prolongadas a las inclemencias del tiempo, entre otras aberraciones. Como ya quedó demostrado en los juicios anteriores, luego de pasar por el CCD, algunos de estos chicos, fueron dejados en las inmediaciones del cementerio de nuestra ciudad, en lo que constituye una “falsa liberación” ya que al sacarse las vendas, eran supuestamente “encontrados” por personal del ejército, que en camiones los llevaban nuevamente al V Cuerpo, pero bajo una supuesta “legalidad”. Esta modalidad fue utilizada con muchos secuestrados que pasaron por el centro clandestino y cuyo destino no era el asesinato o la desaparición. Todos sufrieron graves consecuencias físicas y psíquicas. Al ser liberados habían perdido más 10 kg de peso, tenían heridas, infecciones, y graves secuelas psíquicas.
También en estos casos quedó ampliamente demostrada la participación de la jerarquía de la Iglesia católica, ya que los jóvenes eran visitados de manera periódica por el cura, Aldo Vara, muerto impune en Paraguay en junio del 2014 antes de ser extraditado.
El alegato continuó con los padecimientos de diversas victimas sobrevivientes, que han hecho posible con sus relatos la reconstrucción de muchas de las situaciones vividas en cautiverio no solo por ellos, sino por las que aun permanecen desaparecidas o fueron asesinados.
Entre las victimas asesinadas y desaparecidas que faltaban detallar, el fiscal Nebbia expuso los casos de: Nancy Cereijo, Stella Maris Iannarelli, Andrés Lofvall, Carlos Ilaqua, Patricia Acevedo, Elisabeth Frers, María Angélica Ferrari, Zulma Izurieta, Gustavo Yotti, María Elena Romero, Cesar Giordano, Julio Mussi, Néstor Bossi, Susana Traverso.
Así culminaba el Ministerio Público Fiscal, en la tarde del día martes, la descripción de los hechos; de todos los casos de victimas que se investigan en esta causa.

Una gran empresa criminal
Al día siguiente, el miércoles por la mañana, alrededor de las 10 hs., se reanudó el alegato. En ambas jornadas, se encontraban presentes solamente cuatro reos, en la sala de Colón 80.
El fiscal comenzó la jornada explicando que se abocarán a “la responsabilidad de los imputados, es decir a la organización y distribución de los roles”.
“La idea de la que parte esta fiscalía, es que en este conjunto de hechos planificados e interrelacionados, fueron concretados mediante una gran empresa criminal”. Sustenta este basamento en que en el banquillo de los acusados se encuentra variadas fuerzas y variados grados de responsabilidades, que sin embargo quedo claro en el juicio que se organizaron jerárquicamente y actuaron en conjunto.
“La forma básica de esta empresa es la de un triangulo en cuyo vértice superior se instala la máxima autoridad, con capacidades de planificación, de control sobre toda la estructura, y a lo ancho de la base están los agentes ejecutores reunidos en los grupos de tareas, guardias, torturadores, etc. Desde ese punto superior, emanan las distintas líneas que culminan en ese triangulo”. “Así vemos por encima al comandante de la zona, luego al segundo Comandante, luego al Estado Mayor del Comando que funcionaba como tal para zona 5 y sub zona 51, el Estado Mayor trata los interese fundamentales de esta empresa criminal: la inteligencia, lo operacional, la administración de personal, tanto propio como capturado o secuestrado y el aseguramiento de los medios logísticos”. Por debajo de estos estamentos se puede apreciar la Agrupación Tropas y “en la base de este organigrama, hemos representado estas secuencias delictivas en tres grandes instancias, el secuestro, la tortura y la muerte”.

Oficiales
Luego de esta introducción se pasó a analizar la responsabilidad de los oficiales del Estado Mayor que integraban este núcleo básico que se encuentran siendo juzgados en este juicio: Juan Manuel Bayón, y los auxiliares, Tejada y Paez, de los cuales realizó el fiscal una larga y minuciosa descripción de sus responsabilidades; todo sustentado con amplia documentación probatoria. Aclara el fiscal Nebbia que la mayor responsabilidad en esa área la ostentaba el Coronel Mario Aldo Álvarez, quien no pudo ser juzgado por haber estado prófugo durante 8 años en un barrio cerrado de la provincia de Buenos Aires, tras los cuales murió impune.
Luego de un cuarto intermedio hasta las 14.30 hs., la fiscalía continuó con las responsabilidades de Jorge Mansueto Swndsen, Osvaldo Lucio Sierra, y conjuntamente con los tres acusados que revistaban en inteligencia, Jorge Horacio Granada, Norberto Condal y Carlos Tafarel.
También realizo el fiscal, un pormenorizado detalle de la operatividad que llevaba adelante la Agrupación Tropa en el secuestro y/o asesinato de las víctimas, al analizar la responsabilidad de Julio González Chipont, recientemente beneficiado con la prisión domiciliaria por el juez Walter Da Silva de Bahía Blanca, basando su decisión en el bochornoso fallo de la Corte, conocido como “Fallo del 2x1” y de amplia responsabilidad en su cargo como parte de la Agrupación Tropa y cuya participación le mereció el reconocimiento y las felicitaciones de parte del ejercito “por su comportamiento en los aniquilamientos y enfrentamientos de los delincuentes subversivos…”.
A las 17.30 hs. el Tribunal avisa que se pasara a un cuarto intermedio ya que deben cumplir con diversos compromisos, y expresa textualmente que “se seguirá sesionando el día martes 16 desde las 15 hs., toda la tarde y el miércoles 17 durante todo el día”. De cumplirse con esos horarios anunciados por el Tribunal, es muy factible que la fiscalía pueda concluir con todas las jornadas previstas para su alegato, y así dar paso a los alegatos de la parte querellante.

Autor: Redacción EcoDias