Opinión

Fecha: Jueves, 23 Noviembre, 2017 - 00:00

La economía del mundo busca nuevos caminos

El capitalismo creó empresas que contribuyeron a que la producción se desarrollara creando empresas para satisfacer demandas en aumento, lo que fue aprovechado por empresarios que avizoraron ese crecimiento.
La Torre Eiffel no es lo mismo que el Canal de Panamá, y sin embargo, ambas se hicieron.
El capitalismo produjo obras importantes que hacen a la integración de regiones postergadas, pero en función a sus propios intereses, y dejó de lado a gran parte de la población humana que no tiene acceso a una vida digna.
Eso lo vemos en las desigualdades sociales entre países.
La inteligencia del hombre participó de todo esto, para bien o para mal.
Veo cómo la contradicción más grande a nivel mundial que 200 países con regímenes capitalistas y que se rigen por su modelo se han atascado, no se ve crecimiento, hay competencia y se devoran unos a otros.
En el grado de desarrollo del capitalismo actual ya no les interesan las grandes obras y tampoco su propio sistema está en condiciones de realizarlas.
Si el mundo debiera crecer para satisfacción de todos, impedirlo lo convierte a ese sistema en antisocial y antihumano.
No se puede crear o mantener el ritmo de crecimiento capitalista si al mismo tiempo no se crean las condiciones de una vida mejor para toda la humanidad.
Como todo en la vida es relativo pero crece y quiere prosperar o vivir mejor, el ciclo histórico del capitalismo está tocando a su fin.
No desaparecerá, se tendrá que modificar la propuesta de un nuevo orden económico mundial; es totalmente correcto y único camino (no pregunto si hay quienes les duela o a quienes les gusta), ocurrirá.
Satisfacer las necesidades insatisfechas de más de media humanidad es preferible a que destruyan media humanidad.
China no es Cuba y sobrevivió a la Urss, es el país mas poblado del mundo (casi cuatro veces Estados Unidos) y considero que va camino a ser la primer economía del mundo, si ya no lo es.
Si está en condiciones de satisfacer acuerdos bilaterales o formando bloques de países y ofrece lo mismo a cada país, ¿a cuánto llegará su economía?
Y lo propone no como suplantación de un imperio por otro: introduce lo nuevo en economía, la “complementación económica” que beneficia de uno a todos los países.
En el reciente Congreso (XIX) del Partido Comunista chino, en su intervención el secretario general del PC y a la vez presidente del gobierno popular, dio a entender que la etapa de la gran productividad estaba concluyendo y se iniciaba la era de la mayor calidad en la producción (tecnología), y reducir los costos de producción, además de mejorar las condiciones de vida de su pueblo.
Esta visión a futuro del mundo le es difícil entenderla tanto al presidente de Estados Unidos Trump como a nuestro presidente Macri.
A pesar de las grandes diferencias y de que cada día nos van devorando como país, pregunta (sin respuesta), ¿de quién es la Argentina?
El legado histórico de la Argentina en los últimos 100 años nos deparó gobiernos que responden a la burguesía capitalista argentina y responden a las directivas propuestas por el FMI.
Aún hoy (2017), estamos en un dramático momento histórico: o encontramos el rumbo y reencuentro del hombre consigo mismo y con la naturaleza, o vamos a la deriva.

Autor: Por Aron Berstein