PARA VER Y CONSIDERAR Cine

Fecha: Martes, 19 Diciembre, 2017 - 00:00

La década de los directores

Un ensayo refleja el momento en Hollywood iba en picada y quienes evitaron su caida.

El año que viene se cumplirán veinte años desde la primera edición de Easy Riders, Ranging Bulls. How the Sex-Drugs-and-Rock-'n'-Roll Generation Saved Hollywood, que la editorial española Anagrama editó en 2008 con el literal y aguado título de Moteros tranquilos, toros salvajes. La generación que cambió Hollywood.
Detrás de tales fárragos se esconde el punto de vista del crítico, historiador y periodista cinematográfico Peter Biskind sobre los sucesos en “la gran industria” desde el estreno de Busco mi destino (Dennis Hopper; 1969) al de Toro Salvaje (Martin Scorsese; 1979).
Desde principios de los 60 hubo una disociación entre lo que gustaba al público y lo que producían los estudios cinematográficos, que los llevó al borde de la bancarrota.
La televisión se había vuelto popular, los jóvenes ya no abarrotaban los cines y las grandes producciones perdían dinero, tanto que el fracaso del hipertrofiado biopic Cleopatra (Joseph L. Mankiewicz; 1963) casi termina con Twentieth Century Fox.
El desconcierto de los magnates de Hollywood era enorme y por esa brecha se colaron varios directores novatos -en su mayoría jóvenes, inexpertos e inspirados en movimientos autorales europeos como la Nouvelle Vague-, pero también algunos veteranos de las producciones Clase B como Roger Corman.
Una lista que incluía a Dennis Hopper, Peter Bogdanovich, Sam Pekimpah, Steven Spielberg, Robert Altman, Robert Benton, William Friedkin, Francis Ford Coppola y Martin Scorsese, entre otros.
A pesar de la desconfianza de los empresarios esos directores fueron acaparando el gusto del público con historias más contemporáneas, estableciendo un espacio de poder en la industria y por unos cuantos años y un puñado de títulos exitosos, tuvieron control sobre sus proyectos como jamás antes o después.
Pero según
Biskind, no tuvieron tanto control de sus propias vidas y los excesos de ego y otras substancias toxicas complicaron su presente y pusieron en peligro su futuro.
En el momento de la publicación del libro la mayor parte de los protagonistas - que fueron entrevistados previamente- se sintieron damnificados por la manera en que los retrataron, pero la realidad es que para cuando Scorsese estrenó Toro salvaje en 1979 los estudios habían restaurado sus arcas y los productores retomado las riendas del negocio siguiendo el rumbo que esos directores les habían marcado.
Camino -que con profundos cambios tecnológicos- siguen transitando al ofrecer tanques enormes en estrenos simultáneos en todo el mundo.
Un ensayo para quienes deseen asomarse a la historia y la trastienda del cine de ese particular período, que sirvió de base al atractivo documental homónimo dirigido por Kenneth Bowser en 2003 y no obstante las controversias -o justamente por ellas- sigue siendo revelador.

Autor: Silvana Angelicchio