LA CRITICA Cine

Fecha: Martes, 5 Septiembre, 2017 - 00:00

La cordillera

La cordillera es el tercer largometraje de Santiago Mitre en solitario -codirigió otros dos- después de El estudiante (2011) su debut a pulmón y la afortunada remake de La patota (2015) y es su realización más ambiciosa tanto por temática, valores de producción y despliegue técnico.
La escena de apertura pone al espectador en su lugar: el de alguien ajeno a Casa de Gobierno que pasa por varios controles con la dificultad del caso y se interna -siempre bajo vigilancia- en sus pasillos. Perdido, pequeño y curioso en ese engranaje aceitado y ajeno.
Una vez allí vemos como la Secretaria de Presidencia recibe una llamada telefónica que adelanta el conflicto: la hija del mandatario encarnado por Ricardo Darín se está divorciando en malos términos.
Un inoportuno conato de escándalo, poco antes de la cumbre Latinoamericana en Chile y la oportunidad de mostrarse del recientemente asumido argentino que llega como un tapado cuyo voto puede inclinar a un lado u otro las decisiones.
Hasta ahí una trama de política internacional, que da un giro inesperado hacia el thriller psicológico con la llegada de la hija a la sede y obliga al protagonista comprometer su trabajo por el deber paternal.
Mitre presenta esta duplicidad y deja que el espectador saque sus propias conclusiones del constante contrapunto entre actos y palabras que lleva al final abierto, aunque no tanto sí se estuvo atento las intrigas previas.
Propuesta hipnótica, cuyo título y locación principal fueron elegidos a conciencia porque el ambiente es protagoniza junto a Darín, Gerardo Romano, Érica Rivas y Dolores Fonzi.
La imponente y fría altura andina remite al poder en el centro de la trama y sus caminos sinuosos traen inquietantes reminiscencias de El resplandor (Stanley Kubrick; 1980), que anticipan algo más que una reunión protocolar.
Un relato fuera de la fórmula -el turning point llega a los 50 minutos del metraje -, donde los gestos pequeños remplazan a los efectos especiales y se percibe la impronta “antiformulista” del coguionista Mariano Llinás, que debe estar satisfecho con las controversias alrededor del desenlace abrupto.
En este punto lo peor sería explicar, interpretar o spoilear, pero quienes hayan quedado en ayunas o vayan a ver el film por primera vez encontrarán una de las claves en el arco dramático del Jefe de Gabinete, tan bien interpretado por Romano.
Puede que la comedia Mamá se fue de viaje (Ariel Winograd; Argentina-2017) sea el estreno argentino más visto hasta el momento, pero La cordillera es el mejor por dirección, guion, actuaciones, factura visual y particularmente por dar pie a discusiones en vez de quedar en el olvido al abandonar la sala.

Dirección:
Santiago Mitre
Guión:
Mariano Llinás, Santiago Mitre
Fotografía
:
Javier Julia
Música: Alberto Iglesias
Origen:
Argentina - 2017
Calificación: Solo apta para mayores de 13 años
Intérpretes:
Ricardo Darín, Dolores Fonzi, Érica Rivas, Gerardo Romano

Autor: Silvana Angelicchio