Escuela de Fútbol Barrio Stella Maris Instituciones

Fecha: Viernes, 29 Septiembre, 2006 - 00:00

La contención a la cancha

En Godoy Cruz y El Caldén funciona la Escuelita de Fútbol de Stella Maris. Allí, 100 chicos y 30 chicas encuentran un espacio para aprender fútbol y para cambiar su cotidianeidad recibiendo, además de lo necesario para llenar la panza, valores como compañerismo, comportamiento, amistad y deporte.

Cuando a los chicos se les da pelota
En 1997 se inició la escuela, siendo Fabián García su presidente. Dos años después comenzaron a jugar en la Liga Barrial de Fútbol Infantil (LIBAFI) que reúne a escuelitas de varios sectores de la ciudad. Esteban Márquez, actual presidente de la escuela, refiere a EcoDias el presente de la entidad: “Estamos trabajando con 100 chicos y 30 chicas de 4 hasta los 15 años. En la escuela básicamente enseñan los padres y los días miércoles la Municipalidad nos da un preparador físico, el resto lo hacemos nosotros a pulmón”.
Márquez también aludió a las causas que llevaron a abrir esta escuela entre la que se encuentra la de sacar a los chicos de la calle: “Esa es la principal, además de la conducta, tratar de que entre todos se hagan amigos. Cosas que se pueden solucionar trabajando mancomunadamente con los chicos. Nos formamos porque veíamos la problemática que sufrían los chicos del barrio. Hoy tenemos una gran problemática que no está solucionada porque vos agarrás a los chicos con 4 y los tenés hasta que cumplen 15. Y de ahí a los 20, ¿qué hacen? ¡Nada! Es el principal problema nuestro, no tenemos nada para ofrecerles a los chicos de esa edad”. A pesar de esto, el presidente remarcó casos positivos de chicos que han estado en la institución: “Hay chicos que han estado en la escuela y hoy son entrenadores, chicos que cuando se han ido han seguido bien, otros que están en fútbol amateur o en clubes como San Francisco y Bella Vista”.

No sólo fútbol
Según Márquez, los chicos de Stella Maris no la viven bien y a veces la situación de los grandes repercute en la propia: “La problemática mayor es la falta de trabajo, la inseguridad también lleva a la desocupación y los pibes la viven mal. Todos los problemas que un chico pueda sufrir en un barrio, multiplicalo por tres”.
El problema es que un altísimo porcentaje recibe el programa Jefes y Jefas de Hogar, “en su mayoría son mujeres, los maridos son desocupados, todo eso trae consecuencias para el chico”. Ante está situación en la Escuelita no se quedaron quietos y decidieron brindarle algo más a los pibes que juegan y también a los que no: “Hemos inaugurado un viandero. Todas las mañanas, las mujeres desocupadas hacen la comida y se la retira en viandas. A la tarde se da la copa de leche a chicos que juegan y que no juegan en la escuelita, a todos. Se calculan 200 personas a la mañana y unos 70 chicos por la tarde”.

Jugar y portarse bien
Dice su presidente que hoy, a pesar de algunas necesidades, la escuela se encuentra bien. La misma forma parte del Consejo Vecinal con derecho a opinión y voto: “Las cosas que exponemos tienen que ver con el barrio y también se piden cosas para la escuela como pelotas y, si hay, zapatillas”. Por otra parte, el dirigente afirmó que reciben un subsidio en mercaderías y el préstamo de un colectivo para traslados por parte de la Municipalidad: “Lo demás lo rebuscamos entre los entrenadores, padres y colaboradores”.
Por otro lado, luego de señalar que los chicos no pagan nada por jugar, comentó acerca de cómo estos se van desarrollando dentro de la institución: “Han mejorado muchísimo, se respeta al grupo, a las mujeres, cuando vamos de visitante lo mismo y ni hablar de local. Antes eran bastante díscolos y muy arrebatados como todo pibe. Lo principal que se les inculca es tener buen comportamiento en la escuela, en la casa, tratar de no mandarse ninguna macana dentro de la cancha. Todo tiene que ver con la conducta porque vos podés ganar un partido 11 a 0 pero si el árbitro te saca una amarrilla o una roja perdiste el partido. Nosotros apostamos por el comportamiento de los chicos, tratamos de inculcarle que eso y el compañerismo es todo”.

Autor: Redacción EcoDias