SIN AGUA Locales

Fecha: Martes, 9 Febrero, 2021 - 00:00

La ampliación de la planta potabilizadora y las cisternas, prioritarias

Las obras fundamentales para resolver la problemática también tienen que ser seguidas e informadas a la ciudadanía, afirmaron desde la Universidad Nacional del Sur.

Este verano la comunidad bahiense tuvo que salir a la calle a pedir respuestas por la falta de agua. Una historia que se repite desde hace varios años. Luego de los anuncios que realizó ABSA, el director decano de Ingeniería de la Universidad Nacional del Sur, Juan Carlos Schefer, explicó cuáles son las obras fundamentales para resolver esta problemática en diálogo con la Cooperativa de Trabajo Ecomedios.
Schefer consideró que son cinco las obras necesarias: la construcción y puesta en funcionamiento del tercer módulo de la planta potabilizadora, la ampliación de las cisternas para la reserva de agua potable, la reparación de las cañerías de la ciudad y, más adelante, avanzar con un segundo acueducto de Paso de las Piedras. El acondicionamiento de la red conlleva un tiempo y planificación para su realización.

Antecedentes
La planta potabilizadora Patagonia, informó el profesional, fue diseñada con tres módulos y al construirla en 1972 sólo se hicieron dos porque, junto a la planta de Grünbein, “era suficiente para la población de ese momento”. En cambio, hace algunos años el crecimiento de la población y del consumo fue considerable, por lo que es indispensable una ampliación.
Por otro lado, “h
ace 90 años que no se amplían las cisternas del Parque Independencia, donde se almacena el agua potable. La capacidad total de las cisternas de la ciudad y las de Grünbein es de 144 mil metros cúbicos (m3), eso en un día de verano no alcanza ni para 12 horas”, aseveró.
“La planta potabilizadora Patagonia produce 160 mil m3, la planta de Grünbein 55 mil m3, esto da un total de 215 mil m3. El acueducto puede traer 259 mil m3 por día, más 30 mil m3 por día del arroyo Napostá, esto último no está regulado y existen épocas de sequía”, aportó el ingeniero.

Recurso insuficiente
Una consecuencia de la falta de producción de la planta es el vaciamiento de los tanques de las viviendas, en algunos barrios comienza a perder presión en las cañerías y se vacían las cisternas. Las horas de la noche no son suficientes para recuperar el nivel de producción. “En este momento lo que produce la planta alcanza para ir completando las cañerías, pero no en todos los casos los tanques de las viviendas. Al no llegar a aumentar el nivel de la cisterna, falta presión en todo el sistema”, detalló.
El primer paso es invertir en la capacidad de potabilización del agua, esto haría posible una mayor producción. En segunda instancia hay que trabajar en la ampliación de la cisterna, dejando disponible la reserva que serviría para entregar en los picos de consumo durante el día.
Otra de las obras mencionadas por Schefer se relaciona con el arreglo de las pérdidas de las cañerías, si bien no están exactamente evaluadas, se conoce que la magnitud de la pérdida del recurso es significativa y es agua potable que no llega al consumidor. Una vez realizadas las dos primeras obras, quedaría este tercer punto a resolver, porque a medida que aumenta la presión, aumenta también la pérdida, situación que no puede dejar de atenderse.

Malas decisiones políticas
De acuerdo al profesional, la falta de medición en el consumo dificulta la conciencia antiderroche. Hasta el momento, el cobro es por valuación fiscal inmobiliaria y “existen sectores topográficamente más bajos, por lo tanto, tiene mayor presión, entonces pueden consumir más y eso no puede controlarse porque no se puede medir. Nuestra ciudad era una de las pocas que tenían el servicio con medición de agua y se abandonó”. El cambio se realizó bajo la gestión de María Eugenia Vidal.
La dotación de consumo de agua está por encima de los valores que se usa en la ingeniería para diseñar las redes de abastecimiento de agua potable en una ciudad. “No debería superar los 300 litros por habitantes por día y en Bahía Blanca hay lugares donde se consume 500 litros por habitantes por día”.
Finalmente, el profesional espera que el ente responsable del suministro “anuncie las obras que la ciudad necesita, lo haga a través de una planificación progresiva, que sea conocida por las y los bahienses, que tengamos la posibilidad de saber que se está avanzando en la solución al problema”.

Autor: Redacción EcoDias