ARGENTINA 2019 Opinión

Fecha: Martes, 19 Febrero, 2019 - 00:00

La acuciante situación económica

Cuando nos llegan los índices económicos, no podemos soslayar al menos tres, por su gran impacto en la realidad del pueblo argentino:
1. La inflación de febrero/2018 a enero/2019 llega al 48,50%, con picos en alimentos del 63%.
2. La industria tiene en actividad el 56% de su capacidad instalada (¡prácticamente la mitad de las máquinas están paradas!) con picos como que se producen 1 de cada 4 vehículos posibles en la industria automotriz o 1 de cada 3 prendas posibles en la textil.
3. En enero/2019 se cerraron 2.536 comercios en CABA y el Conurbano bonaerense, lo que da la friolera de ¡82! empresas pymes por día cerradas.
¿Se puede seguir sin apostar a la producción ni al crecimiento económico y, por ende, al trabajo de los argentinos? Evidentemente, no.
El modelo económico fracasó y no se puede seguir apostando a un modelo financiero que tiene en las LELIQ (antes las LEBAC) la bicicleta financiera más fenomenal que han tenido a mano los bancos.
¿Quién va a querer invertir en la Argentina cuándo ve que las empresas cierran porque no hay mercado interno, no hay poder adquisitivo en los laburantes de a pie? Si hasta cierran empresas emblemáticas como Billiken, Para Ti o Fate, entre otras. O cuando ve que le pagan el 60% anual por comprar Letras o Bonos públicos.
Los empresarios saben que la apertura indiscriminada de las importaciones, la caída del consumo, el aumento de los costos vía inflación, tarifas de servicios públicos, transporte, alquileres y la frutilla del postre que es la tasa de interés cercana al 120% para descontar un cheque, son un cóctel muy difícil de superar. La pudieron pilotear hasta las Fiestas pero no pudieron aguantar el chubasco más allá del verano.
Y sobre llovido, mojado:
1. La delegación del Fondo Monetario Internacional está en nuestro país comandada por el italiano economista Roberto Cardarelli, revisando las cuentas de modo tal de poder habilitar un nuevo desembolso, viendo si hemos ajustado lo suficiente para generar una diferencia que nos permita pagarles el capital y los intereses que pasamos a deberles a razón de 139 mil dólares por día desde enero/2016 a la fecha, lo que hacen 150 mil millones de dólares.
¿Alguien es capaz en su hogar de pagarle al usurero de la esquina y dejar sin educación, salud, vivienda, servicios públicos, transporte y cultura, entre otras cosas esenciales, a su familia? Tendría que ser muy turro para hacer algo así...
2. Los economistas más ortodoxos del país tuvieron su reunión en Olivos para analizar lo que hay que hacer con la economía a partir del 2020 en el caso que sea reelegido el actual presidente. Desfilaron Miguel Ángel Broda, Ricardo López Murphy, Guillermo Calvo, Miguel Kiguel, Domingo Cavallo y José María Dagnino Pastore, tal vez el menos conocido pero que fue ministro de economía durante dos dictaduras militares. Ninguna mujer.
Todos salieron con la cantinela conocida: bajar los impuestos, bajar el gasto público, flexibilizar el mundo laboral de los trabajadores (tareas diversas, banco de horas, variedad de tiempos laborales, disminución de las indemnizaciones y finalización de la industria del juicio, siguen siendo las preferidas medidas a tomar) y reformar el sistema previsional (baja del monto inicial de las jubilaciones y pensiones, extensión de la edad jubilatoria y los años de servicio, pase a capitalización de los aportantes más altos y armonización con el ANSES de los sistemas provinciales, están en el primer lugar de la reforma).
Todo en contra de los trabajadores más postergados pero también de las Pymes y de una clase media que empieza a sufrir en carne propia las consecuencias de este modelo económico.
Se reinician las paritarias docentes en la provincia de Buenos Aires, después de un 2018 en donde no se llegó a un acuerdo y se dio un aumento unilateral de sueldo del 33% contra el 47,60% de la inflación anual. Saque usted cuentas si puede llamarse aumento a una falta total de readecuación del salario al menos a la inflación: el salario debe ganarle a la inflación para que haya aumento y no estar 15 puntos por debajo de la misma sólo en el 2018, ya que hay que sumarle la pérdida del 2016 y 2017.
El presupuesto nacional tiene una pauta de aumento salarial del 25% para todo el 2019 y ahí se viene una puja importante, más en un tiempo electoral como este.

13 de febrero de 2019

Autor: Por Walter Rezzuti