Opinión

Fecha: Martes, 7 Agosto, 2018 - 00:00

La última cena, el FMI - Macri

Los personajes que pintó Leonardo no son los mismos que los invitados a la cena que se le dio a la patrona de la Argentina.
Es el nuevo Dios que vino de la mano de Macri.
Me queda por saber si la Nunciatura Apostólica de la Iglesia argentina decidirá que se la coloque en los altares y se le rinda pleitesía como a los santos.
Los ágapes de Mirta Legrand me indigestan, no por los manjares que se sirven sino por quienes concurren.
A Mirta Legrand la comparo con la obra de Oscar Wilde “El retrato de Dorian Gray”. ¿Será que desciende de la familia de Matusalén?
Los maquilladores hacen milagros -no envejece-, “ya no sos mi margarita, ahora te llaman cuco”.
No sos la que vi en las películas de aquel entonces que filmaba quien luego se convertiría en su esposo y otros.
De todos modos saludo su lucidez mental, y soy mayor que ella.
Cuando nací (en el campo) no conocíamos la radio. El diario de más difusión era Crítica de Botana, hoy es Clarín con Magneto.
Por los años 1930 se usaba para cosechar, la cosechadora Deering numero 3, el motor tenía un magneto con dos imanes.
Vivimos en la tierra desde hace unos 40 mil años.
La naturaleza con millones de años y por las condiciones existentes, dotó a una casta de monos de inteligencia y nacía así un animal pensante, al que se le dio el nombre de hombre.
Al planeta en que vivimos lo llamamos tierra, aunque más de sus dos tercios sea agua.
Y a ese nuevo animal pensante le decimos hombre cuando más del 50 por ciento son mujeres.
Al viejo dilema de quien nació primero si la gallina o el huevo, agrego lo mío, ¿quien nació primero el matriarcado o el patriarcado? Por muchos factores, la humanidad (los pueblos), la raza humana entró en crisis, los errores cometidos no son obra de extraterrestres, aunque científicos lo dudan, creen que en algún momento pudieran venir pues no se explican ciertos “saltos” demasiado grandes para una sociedad o humanidad que no estaba a la altura de concebirlos.
Hoy ante el fracaso o agotamiento de un mundo creado por el hombre, el término fin del mundo no es real, sí lo es el de un modelo y sistema económico que devino en capitalismo con un salvajismo, perversidad, carente de todo tipo de valor humano. Y países y pueblos que van a la deriva.
El reencuentro del hombre con sus orígenes permitirá considerar a la madre tierra como el nombre lo dice, y no destruirla como lo estamos haciendo.
Lo actual indica como continuidad histórica la prolongación de la vida humana y de la naturaleza.
No perdamos un mundo, debemos sustituirlo por otro que lo supere, no desconozco las dificultades.
Es difícil y complejo el cambio del fin del capitalismo a algo nuevo que vemos como se va gestando dentro del vientre de la humanidad.
Llegamos muy lejos (tanto en lo bueno como en lo malo).
Quisiera saber si en el futuro “seremos humanos”.

Autor: Por Aron Berstein