CONCIENCIA COOPERATIVA Ecología

Fecha: Martes, 9 Mayo, 2017 - 15:48

Juguetes ecológicos

La Cooperativa Obrera junto a SustentAr se realizó un taller de juguetes ecológicos. "Una jornada en familia, en un ámbito lindo y bajo la consigna de revalorizar el residuo", según Alejandra Goncalves.

"Participaron más de 60 chicos" entusiasmó Goncalves, tallerista, "la propuesta fue reutilizar lo que se tira a la basura, eso hace que se empiece a pensar el residuo desde otro punto, ¿podría servir para hacer algo? Es para que empiecen a entender que el residuo vale y que hay que autogestionarlo". La sede del curso fue el Centro Cultural de la Cooperativa Obrera, Zelarrayán 560, como en otras ocasiones el lugar se convirtió en una sala de juego y de creación. Chicas y chicos desde los 4 a los 11 años, "la mayoría vino con sus familias".
"Se da algo muy lindo porque el residuo no tiene forma de nada, entonces el chico empieza a trabajarlo y a pedir ayuda de sus padres o del adulto que lo acompañó y se empieza a dar una sinergia muy buena, siempre digo que los papás vamos a los eventos y siempre los miramos desde afuera, y en este caso fue una oportunidad para hacer algo en conjunto. Muchas veces el padre se termina apropiando de la tarea y desplazando al pequeño, haciendo algo que alegra mucho, volviéndose a encontrar con su niño interno".


Entregas
El taller se entrega una vez por año, en diversos espacios y municipios. "Siempre llevamos ideas como disparadores, taller a taller nos van enseñando cosas muy interesantes. Hay mentes muy creativas, papás o mamás que hacen con sus hijos juguetes que nos sorprenden mucho. Inventan cosas, en otros casos vuelven hacer juegos que se usaban en la época de nuestros abuelos, como el balero, que gusta mucho, o las dos latas con el hilo para comunicarse, les llama mucho la atención. Teniendo smarthphones donde mandan fotos, audios, que eso los entretenga tanto es muy divertido y llamativo".
La concurrencia de adolescentes propone otro matiz al taller, "son quienes generan soluciones a sus problemas, una vez un chico hizo unos altavoces para su teléfono celular con dos botellas o algún utensilio para apoyar el celular cuando lo dejan en el escritorio, lata para lápices" son objetos que se crean para solucionar cuestiones cotidianas, "y que estaban destinados a ser tirados".
También suelen salir instrumentos musicales como juguetes, "sí, suele ocurrir, además durante el segundo año ofrecimos un taller de instrumentos. Es más complejo en ciertas edades, necesitan más dedicación, cuando son masivos es más complicado. El taller es paulatino, con varios encuentros, lo trabajan en varias oportunidades".


Sostener
"No hay muchas propuestas de este tipo en Bahía Blanca porque es muy difícil sostenerlas, las entidades públicas y privadas entienden es que es gastar y no invertir" declara Goncalves. "La población bahiense es compleja, al salir de acá es otro mundo".
¿Será que cuesta crear conciencia ambiental? "Cuesta y no cuesta, creo que si uno va con propuestas claras siempre vas a tener un porcentaje que lo va denostar, un porcentaje que lo va admitir y le va a gustar y otro porcentaje que será del ni, lo importante es convencer a estos últimos para que se sumen al comprometido". Lo realizable y a corto plazo tiene un resultado muy bueno, "la realidad es que hay que ir desde una concientización con un trabajo previo que tiene que ser articulado entre empresas, organismos de gobierno y la sociedad civil, es complicado porque requiere el compromiso de los tres ámbitos".
Según Goncalves, los bahienses asumen un compromiso muy grande con el reciclado, "las campanas se llenan de residuos enseguida, eso quiere decir que la gente tiene ganas de separar, me comprometo y lo estoy llevando a reciclar. El ecocanje tiene un promedio de 8 mil personas por entrega, es la única ciudad del país donde funciona. Hay iniciativas que vislumbran esta voluntad, para que sea participativa también hay que darle a la población las opciones para que a la gente le sea cómodo y viable. Intenciones hay, que sea toda la población no lo vamos a lograr nunca". El entusiasmo de los vecinos está dado de acuerdo a la especialista en "que la gente pregunta mucho más y quiere buscar soluciones en residuos, está en ver que cada uno tiene que movilizar".
El residuo es responsabilidad de quien lo genera, debo gestionar, "la tendencia es que generemos menos residuos dentro de nuestros domicilios, eso lo hacemos buscando la manera de comprar productos que generen menos gastos en envases, la oferta es bastante complicada, la vida es agitada, entonces hay que encontrar soluciones generales y una de ellas es buscar espacios para llevar y reciclar los residuos, para que puedan volver a la cadena productiva y den oportunidades laborales a quienes reciclan". Ese es un círculo virtuoso, un ciclo circular "del que tanto se está hablando hoy en día, la economía lineal es un sistema obsoleto y en crisis, no funciona más, los cambios de paradigma cuestan mucho, la sociedad se retrotrae al principio, después lo absorbe".
La educación ambiental en niñas y niños permite otra percepción del tema, "los chicos miran la problemática de otra forma, lo absorben de otra forma. Si les proponés la separación de residuos en su casa te dicen sí y van a la casa y se lo transmiten a los padres". Los adultos suelen mostrarse más reticentes a la idea, "es muy cómodo decir que uno no separa porque no sabe a dónde va o porque el vecino no lo hace, son excusas para no hacerlo. Separá, y eso es lo que te corresponde. Eso es tomar la responsabilidad que nos toca a cada uno por vivir en sociedad".

PUNTO COOPE
En el hipermercado de Aguado, sucursal 28 de la Cooperativa Obrera, funciona un punto limpio, sector que ofrece la posibilidad de recolectar: papel, vidrio, alumnio y plástico. El reciclado de los mismos se realiza en la Ecoplanta de Gral. Cerri y funciona como tal desde 1999.

Autor: Redacción EcoDias