ACCIONES TEATRALES Cultura

Fecha: Martes, 8 Agosto, 2017 - 00:00

Juglares de improvisación

Chamuyo Compañía Teatral trajo máscaras y performances de improvisación desde la ciudad de La Plata. Una cuarta visita en su gira invernal que se extendió al sur del país.

“Juglares surgió como nombre del espectáculo el año pasado cuando empezamos a hacer impro viajando, por la idea original de que los juglares en la Edad Media que iban viajando de ciudad y ciudad, actuando y cantando y entreteniendo a la gente. Como este espectáculo nació viajando y pensado para hacerlo en diferentes lugares nos gustó el nombre”, cuenta a EcoDias Juan Martín Cabana. “A Bahía es la cuarta vez que venimos, también por una cuestión de festivales que salieron. El año pasado también llegamos con la gira invernal”, agrega Matías Lausada, sumó que “también recibimos en La Plata gente de la ciudad, hay un buen vínculo. Perro Azul propuso el año pasado un Semillero, encuentro de producción teatral, acá y en Mendoza y fuimos, en ese sentido una relación construida”. Completa la compañía Griselda Panis, bahiense que viven en La Plata, quien realizó su formación en la Escuela de Teatro y después siguió con una participación en la compañía, “ahora estoy actuando, haciendo improvisación”.

Para dar
Chamuyo ofrece varios espectáculos y dos seminarios, “uno de improvisación teatral, que es el que ofrecemos en Bahía y otro de entrenamiento con máscaras, al que le cambiamos el formato, y viajamos con las máscaras porque fue pedido en otros lugares donde vamos con la gira”. Las puestas en escena son Le Mat, con un año de trabajo cumplido, espectáculo que reúne el tarot y la improvisación, además, Juglares, donde se improvisan historias, “una combinación de impro y comedia”, definieron.
“La impro va muchas veces al humor aunque no lo busque, porque es teatro y podés ir de la comedia a la tragedia sin darte cuenta. Suele generar un lugar de risa en el espectador que no solamente tiene que ver con la búsqueda del chiste sino que te pone en otros lugares, hay una complicidad, la gente sabe que estás improvisando en el momento y está naciendo ahí. La risa creo que la genera la incertidumbre y la sorpresa compartida, tanto de ellos como nuestra, nosotros nos sorprendemos porque no esperábamos hacer lo que finalmente sale en el escenario”.
Improvisar es entrenamiento afirman los actores, “en el año estamos entrenando en La Plata, tomando clases, dirigiéndonos, investigando”, afirma Lausada, “es deportiva, demanda una actitud deportiva, lo teatral tiene que ver con eso, es tener el cuerpo y la mente disponibles, es muy plástico”, reflexiona Cabana. “No se ensaya, se entrena” completa Panis. La constitución de la improvisación permite trabajar con los recursos físicos, “también es romper con las estructuras que vamos descubriendo, en escena ir más allá de eso, obviamente sosteniendo una coherencia de lo que se representa. Lo que tiene la impro es que hay que tomar decisiones en cuanto a cómo querés improvisar, si vas a contar una historia, dentro de una misma obra ir viendo por dónde vamos. Por un lado, hay una gran libertad y estamos constantemente, sin hablarlo y en escena, entendiéndonos, comunicándonos y construyendo un discurso juntos”.

Escenario y recursos

Lausada y Cabana tienen una formación en talleres y cursos, han llegado por curiosidad a la actuación. La polémica entre teatro e improvisación también se desata en Chamuyo, “se conciben como diferentes escenarios al teatro y a la improvisación, la improvisación es teatro, es muy bueno entender la escena desde ese lugar porque dispone de otra forma al actor, a veces hemos tenido que atravesar esa diferenciación. Lo cierto es que hay gente realizando improvisación que no tiene habilidades actorales o no las tiene muy desarrolladas. Entonces se genera que esta cuestión de que la impro lleva a lugares más superficiales, al mismo tiempo es gente que están desarrollando dramaturgia en el momento, no sé sino están haciendo teatro. Uno de los grandes motores es eso, descubrir que venía estudiando dos cosas que son la misma. La formación es constante, no hay forma de llegar a un punto porque no hay punto, uno puede tener objetivos en lo artístico, no se llega a ningún lado”.
Según los integrantes de la compañía, la improvisación potencia lo actoral, “estás en escena todo el tiempo y tratás de construir en presente, eso hace que un proceso largo en lo teatral podés prejuzgar, eso la impro no te lo permite, es teatro y es impro. Uno como actor se boicotea un poco, la impro te permite esa capacidad lúdica que quizás una obra de teatro no te la permite”.
La improvisación se define en dos ejes: “es aceptación y juego, es decir que sí, aceptar lo que sucede y desarrollar el juego, el conflicto aparece solo y no hay que ir a buscarlo, hay que aceptarlo para hacer algo con eso. Se lo recomiendo a cualquier persona que haga teatro”.

Autor: Redacción EcoDias