Enfermedades de transmisión alimentaria Salud

Fecha: Sábado, 11 Abril, 2009 - 00:00

Jornadas de prevención

Desde Región Sanitaria I se realizaron las jornadas para integrantes de Bromatología de todos los municipios comprendidos.
El evento sirvió para brindar herramientas para mejorar controles de establecimientos que comercializan alimentos.

Actualmente, el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) tiene mucho espacio en medios de comunicación, si bien existen otras enfermedades de transmisión alimentaria (ETAS), importantes de prevenir. Así como se requiere de determinados cuidados en la cocina doméstica para evitar su propagación, se hace necesaria la intervención del Estado, es decir, desde los sectores que se encargan de controlar los lugares donde se realizan y comercializan alimentos.
Por esta razón, Región Sanitaria I organizó unas jornadas en Sierra de la Ventana destinadas a integrantes del área de Bromatología de todos los municipios.
El evento llamado “Implementando herramientas para la prevención de ETAS” se basó en las necesidades de los inspectores de Bromatología de la región y se refirió a dichas enfermedades, al SUH, a buenas prácticas en frigoríficos y control de plagas. A esos temas se agregaron otros referentes a inscripción de productos y auditorías: “
Se hicieron las conclusiones con los inspectores municipales a fin de aunar criterios entre todos, básicamente sirvió para aunar criterios y trabajar en conjunto”, explica el dr. Sergio Seri, coordinador de Fiscalización Sanitaria de Región Sanitaria I quien comentó que las jornadas tuvieron mucho éxito y que incluso se ha pedido desde otros sectores la repetición de las mismas: “El balance fue positivo sobre todo por la cantidad de gente que tuvimos y la respuesta de los participantes ya que se cuestionó y se debatió. Hay otras regiones que han pedido de hacer esto, gente de Laprida, Azul, que quieren repetir las jornadas, también de Pehuajo, Trenque Lauquen. Y para esta región la idea es continuar las capacitaciones con otros temas. Vino gente hasta de Entre Ríos: la participación fue mucho más amplia de la que esperábamos”.

Realidades de los municipios
Según dicen los organizadores las jornadas han servido para una mayor capacitación de los inspectores ya que las realidades de cada municipio no son siempre las mejores. Por esa razón también hubo actividades prácticas como el hecho de ir a inspeccionar un establecimiento, cuenta Cintia Fernández, inspectora sanitaria, “porque la práctica es lo que más te deja, de hecho se detectaron algunas cuestiones en un terreno de cosas tal vez más resueltas, fue lo más rico de la experiencia. Entre los presentes había inspectores y también algunos administrativos de municipios porque en sí no hay una obligación de los municipios en el hecho de que quienes se dediquen a las áreas de Bromatología ya sean inspectores o quienes inscriben los productos sean profesionales. Entonces, a veces no contás con profesionales y por eso es muy importante el tema de la capacitación”.
Y esa importancia de la que habla Fernández se acentúa debido a que las realidades de los municipios a veces muestran habilitaciones que se realizan pero que no se adecuan a una legislación nacional : “Lo que se busca es evitar el doble estándar en lo que es habilitación de establecimientos. Los municipios cuentan con poco personal generalmente, poca infraestructura, o sea poco recurso humano y físico, poca movilidad y en algunos casos falta de apoyo, son áreas que a veces están relegadas y no se les da la importancia que merecen”.
Y hay municipios, continúa Seri, que son muy extensos y por ende complejos para controlar: “Hay municipios que son francamente turísticos y allí hay muchas cosas artesanales como en Sierra, Monte, Dorrego, Suárez, entonces todos esos lugares hay que controlarlos ya que hay mucha fabricación artesanal de aceites, mermeladas, vinos, licores, conservas, y no es sencillo controlar todo eso. Y además tenés diferentes realidades, ante las necesidades hay gente que ve como solución hacer comida rápida o los emprendimientos familiares en el garage de la casa porque es su salida laboral. El tema es que se haga dentro de la ley, la idea no es sacarles el negocio sino encuadrarlos dentro de la ley y que trabaje dentro de las normativas legales que se exigen”.

Cambiar la postura del inspector
Por lo común cuando un comerciante, en este caso de alimentos, recibe la visita del inspector suele tener cierto temor a que por alguna razón se les clausure el negocio o reciban severas multas. La idea, dice Seri, es modificar esta imagen que se tiene del inspector para que el trabajo de mejoramiento sea en conjunto: “Más que inspector tiene que funcionar como auditor que marque al elaborador lo que está mal, en qué está fallando y qué cosas le faltan, concientizar al elaborador acerca de que se trata de alimentos y que si no se hace bien pueden enfermar a alguien. Es cambiar un poco la imagen de policía que se ve en el inspector, esa imagen de que te va a cerrar el negocio y te va a sacar plata. El punto es que ayude al elaborador a elaborar alimentos sanos y que su negocio esté en condiciones y dentro del marco legal. Es ayudarlos a que si elaboran en ese garage, que ese garage esté limpio, ordenado y adecuado”.

Autor: Redacción EcoDias