UN DEBATE NECESARIO Locales

Fecha: Jueves, 23 Noviembre, 2017 - 00:00

Jornada de Acceso Justo al Hábitat

En el recinto deliberativo del Concejo Deliberante bahiense, el pasado lunes 6 de noviembre, la jornada de capacitación “Ley de Acceso Justo al Hábitat: alcances y dificultades en su implementación”.

Tuvo lugar en el recinto deliberativo del HCD bahiense, el pasado lunes 6 de noviembre, la jornada de capacitación “Ley de Acceso Justo al Hábitat: alcances y dificultades en su implementación”. De la misma participó como disertante la vicepresidenta de la de la organización civil Madre Tierra, Ana María Pastor, asesora en derecho ambiental y vivienda.
Como parte de las actividades, también se realizó un encuentro con representantes políticos de la región y una reunión de la cual participaron organizaciones sociales, estudiantes y profesionales en la sede de Ayacucho 732 del Colegio de Ingenieros de la Provincia de Buenos Aires Distrito I.
Pastor, dialogó con EcoDias e indicó que en la jornada estuvieron debatiendo con distintos concejales y con gente que está en el concejo local de hábitat, sobre la importancia de la implementación de la Ley de Acceso Justo al Hábitat en la provincia de Buenos Aires.
El acceso al hábitat representa una compleja problemática, en todo el territorio nacional, aún no resuelta. En ese marco, la provincia de Buenos Aires no está ajena y en la actualidad hay muchas familias que no tienen asegurado un techo digno. El debate en los distintos ámbitos políticos, involucra a sus principales referentes y plantea distintas alternativas para paliar el actual déficit habitacional.
Una de las posibles soluciones surgió hace pocos años, cuando los legisladores bonaerenses aprobaron la Ley de hábitat de número 14.449, que tiene por objetivo la promoción del derecho a la vivienda y a un hábitat digno y sustentable, conforme lo establece la Constitución de la Provincia de Buenos Aires.
Específicamente, los objetivos de esta ley son; promover la generación y facilitar la gestión de proyectos habitacionales, de urbanizaciones sociales y de procesos de regularización de barrios informales, abordar y atender integralmente la diversidad y complejidad de la demanda urbano habitacional y generar nuevos recursos a través de instrumentos que permitan, al mismo tiempo, reducir las expectativas especulativas de valorización del suelo.
Esta ley es de suma importancia para todos aquellos quienes tienen derecho a obtener una vivienda digna y que su hábitat esté garantizado en términos jurídicos para que este derecho sea considerado de suma importancia para todos los que habiten el suelo argentino, particularmente en la ciudad de La Plata.
Los criterios de esta presente ley (14.449) se centran en que cada ciudadano deba estar respaldado por las instituciones en una temática tan importante y que no puede trasladarse a un plano secundario, como lo es la cuestión habitacional. Miles de personas han de caminar por las calles y el crecimiento de la población es cada vez mayor, lo cual se necesita que las políticas públicas deban funcionar a la perfección para que ninguna persona quede sin respaldo del estado.
Por su parte, también, la ley ampara a aquellas personas que cuentan con escasos recursos en materia económica y necesitan del auxilio estatal para combatir la desigualdad de condiciones. Además de la cuestión alimentaria, el suelo es algo tan importante porque es sinónimo de hogar.
El derecho a la vivienda y a un hábitat digno comporta la satisfacción de las necesidades urbanas y habitacionales de los ciudadanos de la Provincia, especialmente de quienes no logren resolverlas por medio de recursos propios, de forma de favorecer el ejercicio pleno de los derechos fundamentales.
En ese sentido, Pastor sostuvo que “es una ley en la que tienen que trabajar mucho los municipios de cada distrito porque implica, por un lado, gestionar el territorio de manera de poder recuperar los recursos que están en el territorio a través de distintas herramientas e instrumentos, que hoy estuvimos charlando sobre eso, pero sería un poquito largo, pero vale decir que hay instrumentos y herramientas de recuperación de recursos que están en territorio como para poder redistribuir, para que la población obrera pueda acceder a un lugar donde vivir, sin tener que pasar por el mercado inmobiliario, o mejorar su vivienda a través de créditos rotativos, como por ejemplo los que Bahía Blanca ya tiene; cómo también mejorar el hábitat de cada zona a partir de la mejora de las estructuras, los equipamientos. También los accesos a los centros o a los lugares de movilidad y de producción”.
Lo que hasta ahora se ha movilizado más en los municipios, respecto de la ley de acceso justo al hábitat, es lo que tiene que ver con la aplicación de programas que doten de nuevas tierras, de infraestructuras, equipamientos, mejoras y demás. Pero es muy acotado si los municipios no ponen en marcha los instrumentos que hacen a la recuperación de los recursos que están en el territorio. Se están quedando sin nada para poder redistribuir a través de esos nuevos programas.
Haciendo foco en las herramientas que surgen a partir de la ley de hábitat, la vicepresidenta de Madre Tierra, indicó que “algunas de las herramientas tiene que ver con la valorización a través de mejoras, que tiene que ver con todo aquello que se valoriza por actos de gobierno, cuando se vende eso, se queda con ese plus valor se lo queda solo el privado. La ley lo que dice es que si el Estado valoriza un inmueble o un sector, tiene el derecho y el deber de recuperarlo en el momento en que el propietario se haga de ese valor. O sea cuando el privado venda el inmueble, el Estado deberá recuperar la inversión”.
Y continuó “por ejemplo, a mí me pusieron las cloacas y que la tierra fue aumentando el valor inmobiliario, los que no hicimos nada no tenemos ningún plus valor, porque no nos lo estamos capitalizando. Pero aquel que vende a un valor diez veces más de lo que tenía antes de que se hablara de poner las cloacas, el Estado tiene el derecho de recuperar parte d ese valor y no que se lo lleve el que vendió su propiedad a diez veces más. Hay otras herramientas, una de las que fue muy debatida cuando se largó la Ley de Acceso Justo al Hábitat, tiene que ver con aquellos nuevos emprendimientos inmobiliarios de más de cinco mil metros; donde un propietario subdivide la propiedad, para hacer un barrio privado, no le está cediendo tierra al municipio porque la lógica de los barrios cerrados es que estén cerrados y sus calles no son cedidas al municipio como en cualquier otra urbanización abierta. Por lo tanto, se le pide es que esa proporción, que es mucho menos que un desarrollador de tierras abierto, que se le entrega al estado sea homologado por uno de tierras cerrado”. Desde Madre Tierra, organización a la que pertenece Pastor, han hecho dieciséis nuevos emprendimientos urbanos populares y cedido en promedio, un 30 %; por lo tanto, sostiene, “no hay derecho a que quien haga una urbanización cerrada protesta porque se le pida el 10 %. El que hace un emprendimiento cerrado de más de cinco mil metros, puede combinar con su municipio para que en vez de devolverle ese entre 10 y 33 % base, en dinero o en tierra, puede devolverle también en obra pública que necesite la comuna. Esas son las tres maneras de recuperar que tiene el municipio lo que aporta a un sector”.

Cooperativas y asociativismo
Según Pastor, históricamente las organizaciones han venido trabajando en los efectos, con la población afectada, que tiene que ver con la falta de un lugar donde vivir. A partir del momento en el cual empezaron a aliarse entre las organización, unas a otras, a construir federaciones, foros multisectoriales y a encontrarse con las universidades, pudieron analizar la problemática, la causa que está detrás del efecto problema para poder encontrar las soluciones.
“De ese encuentro de las organizaciones que intentan acompañar los procesos de las organizaciones de base, de las universidades que a partir de las investigaciones, se logró avanzar no solo en la causa, sino en la solución. El problema es que desde la última dictadura, se le entregó al mercado todo el manejo del territorio, esto dio un resultado de desigualdad, de fragmentación, insostenible desde lo ambiental y es esto lo que tenemos que dar vuelta entre todos los sectores, entre organizaciones y colegios de profesionales; junto con las distintas escalas estatales”, indicó.
Por otro lado, se plantean la tarea de que esta ley se transforme en una política pública y puede generar herramientas constantemente. Bahía Blanca tiene el concejo de hábitat local, que se ensambla al concejo provincial de tierra, vivienda y hábitat; en ese sentido tenemos que trabajar.

PRO.CRE.AR
En ese sentido, Pastor opinó que si bien fue modificado a como fue inicialmente, Encaja perfecto, porque una de las herramientas que tiene que ver con la función social de la propiedad es que no existan baldíos, porque un baldío que tiene todas las infraestructuras que le pasan por delante es un costo social, esos baldíos son a los que deben acceder los PRO.CRE.AR. El municipio es el que tiene que lograr que los propietarios pongan en valor los baldíos, que sean utilizados.
Por otro lado, también hay que seguir avanzando en la compra de tierra en block, los PRO.CRE.AR que implicaban compra de tierra, se encontraban con que lo que les daba el Estado más lo que ellos ponían, no les alcanzaba para un lote. Porque los costos los aumentaron al instante en que salió el proyecto. Si el Estado planificara como parte del programa, la tierra en block, quienes accedan al crédito tendrían muchas más opciones.

SOBRE LA ORGANIZACIÓN MADRE TIERRA
Es una institución con inserción territorial con proyectos ejecutados en 10 municipios de la zona oeste del Gran Buenos Aires.
Trabaja la problemática de “La TIERRA y la VIVIENDA POPULAR". Se funda con el propósito de fortalecer el esfuerzo solidario de las familias y comunidades que luchan por su arraigo en dignidad y el de sumar esfuerzos en la construcción conjunta de una sociedad justa y equitativa.
Busca el protagonismo de mujeres y varones del sector popular a partir de la historia, identidad, valores y capacidades organizativas en la concreción de los derechos económicos, culturales, políticos.
Participa en la reconstrucción del campo popular, que es heredero del Dios de la Vida, y del que somos parte, y en su lucha por la justa distribución de la riqueza y la creación de la ciudad para todas y todos.

Autor: Redacción EcoDias