SALTO DE CALIDAD Economía social

Fecha: Martes, 10 Octubre, 2017 - 00:00

Jabonera Cañada Rosquín certificó ante Anmat

La Cooperativa de Trabajo Jabonera Cañada Rosquín, de esa localidad santafesina, completó la presentación de la documentación ante la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), lo cual le permitirá avanzar en la comercialización de sus productos a empresas para exportación.

Once años después de haber escrito un capítulo notable -cuando la recuperación de la fábrica-, los trabajadores autogestionados de la Cooperativa de Trabajo Jabonera Cañada Rosquín dieron un paso importante que los deja a la puerta de “desarrollarnos comercialmente de una manera cualitativa. Tuvimos que hacer una inversión importante en la fábrica con un proceso industrial similar a las certificaciones ISO”, confía a trabajocooperativo Martín Robledo, su presidente.
“Es un permiso para poder exportar, para poder hacer material para empresas multinacionales, tenemos el número de establecimiento elaborador y eso nos permite poder trabajar en otra escala. Con ese permiso vamos a poder fabricar, importar, exportar. Nos permite hacer otros negocios y desarrollarnos en lo comercial de manera más intensa”, completa el secretario de la cooperativa, Gustavo Robledo.

La fábrica es de los trabajadores
En 2006 tras la quiebra de la Sociedad Argentina Grasos y Derivados SA, los empleados despedidos no se resignaron a perder la fuente laboral. La ocupación de la fábrica derivó en un permiso judicial por parte del Juzgado Civil, Comercial y Laboral Nº 11 de San Jorge, como depositarios legales de las maquinarias y el inmueble.
Ese proceso culminó años después cuando la Cooperativa de Trabajo pudo levantar la hipoteca que “estaba en manos la Bolsa de Comercio de Rosario. Los dueños lo habían hipotecado y nosotros tuvimos que pagar la hipoteca a la Bolsa de Comercio de Rosario”, rememora Martín.
“El juez nos había dicho ‘yo se las presto’, mientras tanto eso quedó en vía judicial. Cuando vio que la cooperativa era viable, fuimos avanzando”. El aporte de los trabajadores no solamente fue en fuerza laboral, sino que resignaron a cobrar sus indemnizaciones.
Gustavo es agradecido: “Recibimos el apoyo del gobierno nacional en ese entonces. A través del Ministerio de Desarrollo Social y del Inaes, que nos permitió básicamente comprar insumos y mejorar algunas maquinarias”.
Básicamente, la cooperativa fabrica jabón en pan, jabón de tocador, velas, detergente en polvo de baja y alta espuma y detergente sintético. La comercialización se realiza bajo las marcas Carabela, Signo, Ídolo, La Perdiz y Sirkis, entre otras.
En el proceso de inversiones que llevan delante de manera permanente, se destaca la incorporación de “dos envasadoras nuevas, que nos permite agilizar la producción en lo que es la línea de polvo y de jabón en pan blanco, que es la que se está envasando”, sostiene Martín, y adelanta que “estamos por incorporar una alimentadora de jabón, que alimentará una de las envasadoras”.

Autor: Redacción EcoDias