COMUNIDAD - UNS Educación

Fecha: Martes, 26 Mayo, 2015 - 00:00

Ir, consultar, proponer y trabajar

En el marco del ciclo “Repensar la Extensión” de la Universidad Nacional del Sur, se expusieron los resultados de un diagnóstico realizado en diferentes barrios sobre problemas y necesidades reales de los mismos. En base a ello se direccionarán distintos proyectos de extensión y voluntariado.

El ciclo “Repensar la Extensión” corresponde a la Secretaría General de Cultura y Extensión de la Universidad Nacional del Sur (UNS). Dicho ciclo consiste en una serie de actividades a realizarse a lo largo del año, siendo la primera de ellas una exposición a cargo de la magister Cristina Lagier titulada "Construyendo respuestas a las necesidades y problemas reales”.
Según se informó, en el marco del Observatorio Social y de Desarrollo Humano de la UNS, se presentaron los resultados del diagnóstico comunitario llevado a cabo durante 2014 en distintos barrios de Bahía Blanca.
En el caso de la exposición de la magister Lagier, se buscó identificar los problemas de la comunidad y a partir de los mismos se direccionarán convocatorias de presentación de proyectos de Extensión y Voluntariado.
Claudio Carucci, secretario general de Cultura y Extensión, manifestó ante el área de prensa de la UNS: “En este espacio se propone fortalecer la construcción de una universidad abierta a la diversidad y a la participación activa en las problemáticas actuales, porque entendemos que la universidad debe ser solidaria, crítica y comprometida, trascendiendo lo técnico o puramente académico”.
Por su parte, EcoDias entrevistó a Cristina Lagier quien describió cómo se fue desarrollando todo hasta concluir en los resultados de "Construyendo respuestas a las necesidades y problemas reales": “El año pasado, en 2014, fui convocada por la Secretaría de Cultura y Extensión de la UNS con la intención de formar parte de un proyecto en el cual había que realizar un diagnóstico comunitario con el objetivo primordial de revertir un poco lo que hasta el momento se había estado haciendo en la universidad. Es decir, en lugar de salir a ofrecer cursos, capacitaciones o diferentes actividades de extensión, la lógica se iba a invertir. A partir de las necesidades de la comunidad qué es lo que la universidad podía ofrecer. No se podía ofrecer nada en función de las necesidades de la comunidad si no teníamos un diagnóstico previo”.
Fue así que, contó Lagier, se tomó un listado de sociedades de fomento más otros contactos referidos al área social y en función de un trabajo de campo se llevó a cabo una encuesta de 17 puntos: “Esa encuesta la hice yo en forma personal porque no teníamos el tiempo físico como para poder entrenar, capacitar a voluntarios para que la hagan porque las realidades de los barrios eran absolutamente distintas y había que ser muy cuidadoso con eso. La encuesta tiene los datos básicos de la organización, datos que hacen a las problemáticas del barrio, problemáticas en cuanto a jóvenes, en cuanto a niñez y donde lo que pedíamos era identificar el problema, las causas y las consecuencias pero dicho por los mismos dirigentes barriales o por la misma gente del barrio. Es decir, no había lugar a que nosotros indujéramos a ningún tipo de respuesta, lo que queríamos era la respuesta de la gente”.
En el relevamiento también hubo un lugar dedicados a las condiciones de servicios básicos como luz, agua, gas y cloacas: “Y la última pregunta hacía referencia a si era importante algún tipo de vínculo con la universidad y hacia dónde ellos necesitarían ese tipo de vinculación o ese tipo de trabajo en forma conjunta”.

Este instrumento fue utilizado en barrios que integran las delegaciones Las Villas, Norte, Noroeste y distintos sectores de Cerri y Villa Rosas, completando un total de 54 encuestas: “Creo que no es la totalidad de la población con la que contábamos pero bueno es una cifra bastante aceptable. En función a eso son los distintos trabajos de extensión que debiera encarar la Secretaría de Cultura y Extensión de la UNS. Es decir, se presentaron los problemas, era un diagnóstico de problemas, qué era lo que la gente estaba necesitando”.

Adicciones, salud y desempleo
Con toda esa información, Lagier presentó tres problemas “uno acerca de la incidencia de las adicciones, otro acerca de la baja protección en salud y un tercero que era acerca del desempleo, o sea la incidencia del desempleo”.
También se mostraron las causas que la gente de los barrios ha detectado respecto de las problemáticas y cuáles son las consecuencias: “Se generó el otro día en la exposición un debate muy interesante donde participaron muchos dirigentes barriales y algunos docentes de la universidad así que creo que ha sido el primer paso que ha dado la Secretaría de Cultura y Extensión en el sentido de acercarse más a lo que la comunidad requiere o necesita”.
Consultada Lagier por posibles respuestas a dar frente a los conflictos mencionados, señaló: “Las respuestas tienen que venir por parte del trabajo que a partir de ahora se va a comenzar a hacer. Estamos planeando una serie de reuniones periódicas con representantes de los distintos barrios o de las distintas asociaciones como para poder encontrar digamos el camino o la ruta como para atacar las causas de esos problemas que hemos detectado”.
Lagier aclaró que no es que no existan otros problemas más allá de los expuestos “porque en realidad apuntamos a los problemas lo cual no significa que todos sean problemas porque hay algunas otras cuestiones que también están dentro de los parámetros normales. Pero lo único que se ha tratado de hacer es (ver) qué es lo que puede hacer la universidad para poder atacar esas deficiencias”.
La magister adelantó que de las próximas intervenciones, una será en el barrio Stella Maris y otra en Noroeste. La iniciativa muestra una clara intención de llevar la universidad hacia los barrios para interactuar con los vecinos en torno a problemas y necesidades, más allá de su propia función educativa en las aulas: “Que la universidad esté más presente en los barrios, ese ha sido también uno de los requerimientos. Algunas mamás de algunas sociedades de fomento decían sí, tenemos las muestras de carreras pero a nosotros nos cuesta mucho no solamente por el mismo hecho de tomar un micro y llegar a la universidad sino que se ha creado durante muchos años como una barrera entre algunos barrios y la universidad. Entonces es necesario que la universidad también esté presente en algunos barrios y así tiene que ser”.
En ese sentido, amplió: “La Secretaría de Cultura y Extensión ya hace muchos años que existe, tal vez en los últimos años ha tenido una impronta diferente. Yo he trabajado sobre el tema de organizaciones sin fines de lucro ya hace muchos años y siempre estuve preocupada por los mismos temas. Tenemos 16 departamentos en la universidad y 58 carreras de grado, todas esas carreras de grado y todos esos departamentos llevan a cabo trabajos de extensión. Creo que es hora de aunar algunos de esos trabajos de extensión, algunos proyectos de investigación que se llevan a cabo en las distintas unidades académicas y pensar en una dimensión un poco más amplia, más abarcativa con todo aquello que merece una respuesta y una atención”.

Autor: Redacción EcoDias