Opinión

Fecha: Martes, 28 Agosto, 2018 - 00:00

Invierno del 2018

El cambio climático no lo creó la naturaleza, lo creó el hombre. Y la destrucción de la vida en la tierra y del hombre mismo la creó el hombre. Nunca vi supermercados ni bancos para elefantes.
Yo nací en febrero de 1926, viví la crisis de 1929 y creí que nunca más la volveríamos a ver. Sin embargo, a partir del 2008 en Estados Unidos se desató la crisis inmobiliaria y poco a poco se fueron incorporando otros factores económicos, financieros.
Estamos en 2018, hay siete guerras, países destruidos, desocupación, no hay trabajo, crecen la pobreza y el hambre.
En la sociedad humana se crearon dioses y religiones. El capitalismo como sistema económico creó un solo Dios para todo el mundo, el dinero, hasta que llegó a convertirse en capitalismo.
En vida le preguntaron a Bonavena qué opinaba de la moda de las polleras largas para las mujeres, él respondió: “es un rebusque para las chuecas”.
El capitalismo desarrolló muchos objetos útiles para la vida humana, también las modas, aquí por ejemplo tenemos moda para otoño, invierno, primavera y verano.
Cuando era niño y vivía en el campo se compraban bombachas y alpargatas para 6 meses (invierno) y otras para el verano (6 meses).
En estos días prometen un paro de 57 universidades públicas a las que les redujeron el presupuesto, nos quieren sacar la jubilación a unos 3 millones de jubilados y quitar las pensiones, ya nos sacaron los medicamentos y otros beneficios.
Moyano lo expresó de forma sencilla: “Antes por lo menos se comía”.
Según opinan en Europa somos el país más endeudado del mundo con 300 mil millones de dólares. Yo como jubilado no vi ninguno.
El gobierno y los grandes empresarios nacionales y multinacionales, fundaron los paraísos fiscales fuera del país y allí los tienen guardados, esto es un negocio para los ricos.
Aumenta la pobreza en los pueblos, no sólo aquí, en todo el mundo.
Hay países desarrollados que lograron rescatar a muchos que vivían debajo del índice de la pobreza.
El capitalismo logró imponer gobiernos que nacen de las burguesías nacionales ricas y las oligarquías terratenientes, esos no tienen patria y verían con agrado el exterminio de media humanidad.
Siempre que no toquen sus intereses, lo demás -los pueblos- no tiene valor para ellos.
En África aún hoy hay lugares que una vaca vale más que una mujer, hay países como Tailandia, Indonesia, y otros donde la explotación de la mujer, llamarlo inhumano es poco; en África sucede lo mismo.
Y en América del Sur hemos vuelto a ser colonia.
Son los pueblos los que deben imponer los cambios.
Si a López Obrador en México le permitieran cumplir con su programa, si en Brasil ganara Lula y en la Argentina logramos otro gobierno, si Rusia especialmente y China elevaran su economía.
El capitalismo no es el mismo, se desgarra a pedazos, el dólar lo tenemos a 30 pesos y los economistas norteamericanos no creen que sobreviva por mucho tiempo. Ha surgido un importante grupo de economistas jóvenes cuyos libros se han editado, que consideran que el dólar como moneda única y de reserva en el mundo ya no lo es.
La economía mundial está cambiando, inyectarle un presupuesto a Estados Unidos de 700 mil millones de dólares de los que el pueblo ni verá, eso sí renovará las fuerzas armadas, aumentarán sus salarios mientras 50 millones de estadounidenses han bajado de clase media a tocar el índice de la pobreza.
Lleva a Estados Unidos y al mundo a la destrucción, rompió con Rusia, planea guerra cibernética contra Rusia y China, rompió con Turquía, con la Eurozona.
El proteccionismo que quiere aplicar y los aranceles a la importación aislará a Estados Unidos del mundo, mientras que por otra parte China ofrece como resultado de un nuevo orden económico mundial comercio en igualdad de condiciones con cualquier país del mundo.
De aquí en adelante sabremos si dentro de cien años habrá vida en la tierra.

Autor: Por Aron Berstein