Memoria Derechos Humanos

Fecha: Lunes, 21 Noviembre, 2011 - 15:07

Heinrich y Loyola

En EcoDias conocimos las historias de vida de Miguel Ángel Loyola y Enrique Heinrich, allá por el año 2004. El periódico tenía por ese entonces 4 años de existencia en Bahía Blanca.
Fue en julio del año 2005 que editamos los recordatorios que ilustran esta nota.
En marzo de 2006 EcoDias publicaba, íntegra, en su edición 142 bajo el título “El asesinato de los sindicalistas que molestaban a los Massot. La página más negra de La Nueva Provincia”, esta historia de Bahía Blanca, desconocida para muchas personas, escrita por el periodista Diego Martínez.
Pudimos en todos estos años conmovernos e indignarnos por tanta brutalidad, tanto olvido y tanta injusticia.
A fines del mes de octubre de este año 2011 se los recordó a los dos trabajadores gráficos con una Huella por la Memoria, en un evento organizado por la Comisión de Apoyo a los Juicios de lesa humanidad de la ciudad. Lo importante, más allá del evento en sí, es el lugar elegido para tal recuerdo: el edificio donde durante años funcionó el diario La Nueva Provincia.

Por los derechos
Miguel Ángel Loyola y Enrique Heinrich eran trabajadores del diario La Nueva Provincia. Trabajaban como estereotipista y maquinista en el diario La Nueva Provincia.
Ambos estaban en la conducción del gremio de Artes Gráficas y defendían los derechos de los trabajadores a mejores condiciones laborales. Habían conseguido muchos derechos denegados durante años a los trabajadores de esa empresa.
Fueron secuestrados de sus casas entre la noche del 30 de junio y la madrugada del 1 de julio de 1976.
Enrique Heinrich tenía 31 años, esposa y cinco hijos. El mayor, de 9 años.
Miguel Ángel Loyola tenía 28 años, esposa y una hija en camino.
Fueron secuestrados en sus domicilios frente a testigos. Ninguno de los dos apareció con vida.
En la Cueva de los Leones los encontraron el día 4 de julio, sus cuerpos estaban con signos de tortura y con más de 50 tiros.
Fue el 28 de octubre de 2011 que se descubrió una placa que los recordará por siempre. Entre los presentes en el acto había familiares de ambos y numeroso público que se acercó hasta el paradigmático edificio en el que hoy funciona el Colegio de Abogados de la ciudad, en Sarmiento 52.
Se leyeron adhesiones, biografías y un documento, además de poemas y el testimonio de sus seres queridos.

Miguel Ángel Loyola y Enrique Heinrich fueron quienes durante largos años encararon las acciones para que los trabajadores de La Nueva Provincia llegaran a gozar de derechos que desde la patronal se les eran negados. Una lucha ardua que llevaron a cabo en épocas previas al golpe de estado con tantos otros compañeros del sindicato como es el caso de Jorge Molina que durante todos estos años, después de los asesinatos, se ocupó de que sus nombres y luchas no se perdieran en el olvido. Prueba y ejemplo de esto son las dos calles que en Millamapu llevan sus nombres.

Apenas unos días antes de sus secuestros, hacia el 20 de junio en el diario La Nueva Provincia Diana Julio de Massot planteaba desde la editorial que “la guerra contra la subversión debe ser total, frontal y definitiva” y exigió trasladar “dicha realidad a la ciudadanía, sin eufemismos absurdos ni verdades a medias”.
Del secuestro y asesinato de sus dos trabajadores el diario LNP sólo publicó 25 líneas a una columna. Nada más en estos 35 años.
Actualmente por estos dos crímenes están procesados Félix Ovidio Cornelli y Manuel Francisco Martínez Loydi, los dos integrantes de la Prefectura Naval Argentina. Nada se sabe de los autores intelectuales.

Recuerdo y Memoria
“Hoy estamos en el edificio que perteneció a La Nueva Provincia y a la familia Massot, símbolo del terrorismo de Estado en nuestra ciudad. Desde sus páginas y editoriales manchadas con sangre se observó la complicidad civil de amplios sectores con la última dictadura militar. Sus plumas fueron el soporte intelectual que justificó el secuestro, asesinato y desaparición de 30.000 compañeros. Una coherencia discursiva que mantienen hasta nuestros días con sus alabanzas hacia Massera, por sólo citar una nota de amplia repercusión ante la muerte del genocida.
No podemos dejar de destacar que estos pasillos hoy son la sede del Colegio de Abogados de Bahía Blanca, que cobijó a muchos abogados que durante la última dictadura defendieron a detenidos-desaparecidos presentando los respectivos Hábeas Corpus, y que este Colegio ante sus detenciones hacía las guardias y seguía firmándolos, cosa que no pasó en muchos lados del país. También nuestro homenaje a todos aquellos abogados que honran su profesión con un compromiso cotidiano en la defensa de los Derechos Humanos”, leyó en el acto uno de los integrantes de la Comisión de Apoyo a los Juicios, constituida este año ante la proximidad de los esperados juicios que hoy son, en parte, una realidad.

Declaraciones de Fopea
El Foro de Periodismo Argentino (Fopea) publicó en su web el 14 de noviembre el rechazo a los conceptos vertidos en la nota editorial del diario La Nueva Provincia, fechada el 30 de octubre de 2011. El repudio “se basa en la consideración de que el medio de comunicación sobrepasó los límites constitucionales de la libertad de expresión (derecho constitucional que FOPEA comparte y defiende), para incurrir en una apología del delito al intentar justificar la utilización de métodos crueles e inhumanos en la represión ilegal ejecutada sistemáticamente durante la dictadura militar sobre amplios sectores de la sociedad, según se dispone en sentencias dictadas por numerosos tribunales del país”.
Los miembros de Fopea plantean que “más allá de que como organización que defiende la libertad de expresión propugnamos para que todas las voces tengan el derecho a plantear sus posiciones de acuerdo a su conciencia, esa posibilidad no puede ser utilizada para reivindicar el accionar criminal del terrorismo de Estado como tampoco para desconocer lo dictado por la Constitución Nacional, porque todo eso es violatorio de la ley”.
Ahora bien, el último párrafo de la declaración contiene un grueso error. Dice que “en el diario La Nueva Provincia hubo dos trabajadores de prensa, Enrique Heinrich y Miguel Ángel Loyola, que fueron desaparecidos durante la última dictadura militar, cuyos métodos criminales son reivindicados por esta editorial de dicha publicación”. Los lectores de EcoDias y la comunidad bahiense conocen desde hace años que Enrique Heinrich y Miguel Ángel Loyola fueron asesinados brutalmente y sus cuerpos aparecieron destrozados a balazos en julio de 1976. Es decir, no es verdad que “fueron desaparecidos durante la última dictadura militar”.
Se podría suponer que Fopea desconoce esta historia. Difícilmente. Consultada la web de la entidad, allí aparecen entre sus integrantes los bahienses Gabriel Bermúdez (diario Clarín, Bahía Blanca), Sandra Crucianelli (de Canal 7 de Bahía Blanca, del Grupo Clarín) y Abel Escudero Zadrayec (de La Nueva Provincia), entre otros. Quizás por ellos es que ese comunicado contiene la absurda defensa -nunca debidamente llevada a cabo por el Sindicato de Prensa local- de que “además, Fopea se solidariza con los trabajadores del diario que pudieran haberse sentido ofendidos en sus más profundas e íntimas convicciones por esos planteos, pero que por su trabajo como empleados de la empresa no pudieron hacer visible su desacuerdo”.

Autor: Redacción EcoDias