PLANIFICACIÓN Salud

Fecha: Martes, 15 Mayo, 2018 - 00:00

Hacia un hospital mejor

El Plan Estratégico, Participativo y Consensuado del Hospital Municipal de Agudos Dr. Leónidas Lucero tomó forma de libro, un compromiso que comienza este año y se perfila con objetivos y políticas de atención que se extenderán hasta el 2030.

En el mes de abril se presentó el libro del Plan Estratégico, Participativo y Consensuado 2018-2030 del Hospital Municipal de Agudos Dr. Leónidas Lucero. Es el resultado del trabajo de meses, de participación y consenso entre las trabajadoras y los trabajadores profesionales, administrativos, de maestranza, y todo aquel que pertenece al Hospital Municipal. El objetivo principal que plantea es mejorar las prestaciones de salud que recibe la comunidad y asegurar las condiciones en que se desempeñan los trabajadores de dicho ámbito, todo ello a partir de la puesta en marcha de programas, proyectos y actividades a definirse.
“Estamos en un proyecto que viene desde hace muchos años, tratando de buscar la posibilidad de tener un hospital moderno” expuso el Dr. Gustavo Carestía, director de la institución de salud. La primera etapa de esta renovación comenzó en 1996 y se extendió hasta 1999, “ahora estamos atravesando la segunda etapa, a partir del año 2014, donde establecimos los mecanismos por los cuales pensamos que debe hacerse un profundo cambio en las estructuras hospitalarias y procedimientos del hospital”.
El diagnóstico de situación implicó la confección de un calendario anual de actividades, poniendo a disposición una organigrama con tiempos y agentes intervinientes. Esta fase inicial desembocó en un documento que contiene datos sustanciales de la evolución del Hospital y actuó como motivador para el debate en talleres. Los encuentros aportaron cuestiones respecto al funcionamiento institucional, constituyéndose en un momento de sensibilización y motivación de trabajadoras y trabajadores.
“La participación de múltiples efectores del Hospital en los talleres de diagnóstico, que no son profesionales y otros que sí lo son, aportó la diversidad que enriqueció enormemente la discusión y permitió conocer demográficamente la ciudad y estadísticamente al hospital. En el segundo taller nos propusieron atrevernos a soñar un hospital, un lugar mejor que lo vamos hacer entre todos”, describió la Dra. María Angélica Lirio, pediatra y jefa de departamento de internación, para resumir las experiencias de los talleres de diagnóstico. Bajo la consigna “no hay proceso de transformación sin planificación, la planificación es la planificación del cambio”, se organizaron siete encuentros previos de pre-diagnóstico y diagnóstico, entre mayo y agosto de 2016. El Dr. Horacio Romano, médico clínico del hospital dijo que “la experiencia la valoro positiva. Con decenas de miradas distintas, sorprende a cada uno de nosotros, hay muchas más más allá de las de uno, algunas concurrentes y otras divergentes, al final del día se pudieron sacar conclusiones valederas. Valoro mucho poder hablar sobre temas importantes para nuestra ciudad, como los que surgieron de estas instancias: el medio ambiente y la vejez”.

Convocantes
En busca de lograr un proceso integrado y construido de manera conjunta por los agentes, los talleres fueron definidos como espacios para la expresión de los agentes. “Me llamó la atención que me inviten, habitualmente estas cuestiones se deciden en la mesa chica”, reflexionó Fabiana Ciccioli, instructora de la Residencia de Enfermería en Cuidados Críticos. Representadas todas las categorías de trabajadores del hospital, incluyendo mucamas, técnicos, farmacéuticos y administrativos, “en un primer momento nos pidieron que soñemos con un hospital, me pareció fantástico, soñamos que hospital queríamos. Me encantó que nos inviten a todos, que sea abierto, que salga de las bases y que no venga sobreimpuesto, que podamos decir lo que sentimos y pensamos sin ningún tipo de filtro y condicionamiento. Esperamos que sirva nuestro aporte y pueda a partir de este diagnóstico dar lineamientos que mejoren este hospital porque lo queremos y formamos parte de él”.
De esta etapa surgió un documento, que contempla la situación del Hospital Municipal, descripto como de excelencia y con prestaciones racionales, “su accionar se encuadra dentro de un Sistema Único de Salud, el cual ha fortalecido el vínculo con las distintas instituciones a través de un trabajo en red y de políticas macro basadas en la descentralización hospitalaria, permitiendo una mayor atención del paciente agudo". Según el documento, la atención está centrada y enfocada en el ciudadano, atendiendo individualmente las necesidades del usuario y contemplando las subjetividades del paciente. Medir la eficiencia de un ente de salud es una tarea muy difícil, uno de los parámetros tomado fue el tiempo de espera para la atención, el cual ha sido reducido, "los pacientes son categorizados según sus necesidades de atención y las prestaciones se brindan por cuidados progresivos".
El abordaje produjo muchísimos sueños, historia clínica única informatizada en red, mayor uso de las nuevas tecnologías de comunicación, sistema de trabajo, docencia e investigación único y local, acreditación de calidad siguiendo parámetros internacionales, entre otras propuestas. El obstáculo más nombrado fue el recurso económico limitado, aunque también surgieron la falta de planificación y participación, y la decisión política provincial y local. En cuanto a los deseos en las mejoras de las prestaciones, surgieron propuestas vinculadas al fortalecimiento del trabajo en red, el crecimiento de recursos físicos y humanos que se ajusten a las necesidades de la población, para lo cual se debiera contar con un sistema de monitoreo permanente de las mismas que permitan la anticipación y la flexibilidad. Frente al interrogante ¿qué salud ofrecemos?, las exposiciones se ordenaron en dos ejes de conflicto, uno, las actitudes organizacionales y personales individualistas y fragmentadas, y en segundo término, las políticas de salud relegadas, sin participación ni planificación.

Autor: Redacción EcoDias