Primeras Jornadas Bahienses de Economía Social Bahía Blanca

Fecha: Sábado, 23 Septiembre, 2006 - 00:00

Héctor Poggiese

La discusión principal que nos tenemos que dar tiene que ver con cómo participa la comunidad en las decisiones de las políticas públicas. Por supuesto, al estar dedicados a contribuir a la popularización de métodos de decisión que sean manejables por los individuos -cualquiera sea su formación-, eso nos vincula a un conjunto de proyectos y de iniciativas de todo tipo: desarrollo urbano, medioambiente, desarrollo regional, de salud, de educación, y por qué no también las experiencias de economía social.
Estar preocupados por discutir y entender cómo son los procesos que hacen al bien común de manera que sociedad y estado tengan un intercambio fluido, es polemizar un modelo que supere el síndrome de la ventanilla, entendido como el modelo habitual que tenemos de que siempre hay una ventanilla adonde vamos a solicitar alguna cosa.
Se supone que un cambio en la experiencia social y en el desarrollo de modelos superadores de este capitalismo de principio de siglo pero de final de sistema que estamos viviendo, implica un contacto y un fortalecimiento, un conocimiento y un entrelazamiento con los movimientos sociales, con las formas concretas que la sociedad se manifiesta.
Por eso la economía social y solidaria está inscripta en el desarrollo y el crecimiento de los movimientos sociales, no sólo a escala local.
Lo que ustedes están haciendo, microemprendedores u otros, ya sea a modo de subsistencia, como una forma de recuperar dignidad, o una contribución al bienestar, forma parte de un movimiento latente de una transformación mundial que todavía no sabemos adónde irá. Sin embargo, sí sabemos en qué situación está hoy el proceso mundial, y sabemos tal vez más en qué situación estamos los argentinos, muchos argentinos excluidos, castigados porque este sistema los saca para afuera y no les permite un reconocimiento ni una integración social.
Hay una latencia transformadora que se está sucediendo a nivel de la globalización de los movimientos sociales. Aunque no lo percibamos así, yo quiero transmitirles que lo que se hace es parte de ese gran movimiento. La economía social es también un movimiento social. La economía social es algo que está cuestionando el modelo dominante, el modelo de explotación, el modelo de acumulación capitalista, y que está practicando componentes de una futura sociedad. Esta idea de anticipación yo quiero vincularla con el futuro. (…)
Por otro lado, se tiene que ser lo suficientemente fuerte para superar el síndrome de la ventanilla, en vez de apenas reclamar: proyectar, conocer, construir, pensar, reflexionar, tomar decisiones, es decir hacer la práctica, el ejercicio, de transformarse en responsables de formas orgánicas sociales y económicas que sean significativas para nuestras vidas y las vidas de los demás.

Autor: Redacción EcoDias