La crítica Cine

Fecha: Viernes, 22 Septiembre, 2006 - 00:00

Fuerza Aérea Sociedad Anónima

Dirección y guión: Enrique Piñeyro
Fotografía: Ramiro Civita, Marcelo Lavintman
Música: Eduardo Criscuolo
Origen: Argentina - 2006
Calificación: Sólo apta para mayores de 13 años

Enrique Piñeyro se involucró personalmente en el tema de la inseguridad y la corrupción en el transporte aéreo argentino desde que era piloto, cuando a finales de los noventa reveló las fallas del sistema, como representante de la asociación que los nuclea.
Algo que repitió al fungir como uno de los investigadores del accidente de Fray Bentos; y después de renunciar a su puesto, pocos meses antes del accidente de LAPA en 1999. Para insistir desde otro medio, al realizar su opera prima Whisky, Romeo, Zulu (2005), pero ni la repercusión obtenida, ni los premios, ni la instalación de la polémica en la sociedad le bastaron.
El director deseaba producir modificaciones, así que a principios de este año filmó
Fuerza Aérea Sociedad Anónima. Un documental que denuncia directamente que desde los sesenta -cuando el gobierno de facto de Onganía pusiera la aviación civil bajo la égida de la Fuerza Aérea- los estándares del servicio han ido decayendo hasta llegar a la negligencia criminal. Un film que no tiene la belleza formal de Whisky, Romeo, Zulu, que mostraba en cinemascope el espacio aéreo argentino y la vida de un comandante de línea. Su estilo está más cercano al de un informe televisivo, y su ritmo dominado por la urgencia de mostrar una realidad, para prevenir otra catástrofe.
Para lograrlo monta diferentes materiales: reportajes televisivos, maquetas, gráficos, reconstrucciones animadas, audios de las torres de control de los aeropuertos y una cámara sorpresa con reportajes a controladores aéreos que pondría los pelos de punta al más corajudo de los pasajeros; y los presenta mirando a cámara, tratando de influir directamente en el espectador.
Un testimonio didáctico, imprescindible e irónico de la convicción de un hombre que aportó al primer paso hacia el deseado cambio, ya que inmediatamente después de su estreno el Ministerio de Defensa asumió el control de la Aviación Civil.

Autor: Silvana Angelicchio