INICIATIVA VECINAL

Fecha: Martes, 19 Junio, 2018 - 00:00

Festival del Gualeguay

"Detrás de este paredón hay un parque" convocaron desde el sector cultural del Parque Noroeste. Visibilizar el sector, recuperarlo y apropiarlo como espacio para la vecindad fueron las metas del vecindario involucrado.

Una tarde completa estuvo dedicada a "acercar los vecinos y la gente de la ciudad para que conozcan el lugar, y que puedan participar de pequeñas cuestiones que están sucediendo en el parque para lograr establecerlo", declaró Emmanuel Spinaci, uno de los organizadores del evento. La meta es darlo a conocer, poder recorrerlo, superar las barreras físicas y redescubrir un espacio que se puede hacer disfrutable si muchos se lo apropian. "Tal vez no invita mucho pero una vez que se pasa la barrera del paredón es hermoso", y esta es la vista que se puede encontrar desde la calle Malvinas, ya que desde Juan Molina y Rondeau se logró tirar abajo el paredón cuando comenzó la idea del parque. El mural de invitación es el símbolo de una barrera, también del aislamiento, que se hace necesario derribar.

Saltar barreras
“Rondeau, Colón, Malvinas y Sixto Laspiur marcó un sector que quedó incompleto. Desde Juan Molina a Rondeau se encuentra la parte de la organización no gubernamental Parque Noroeste y de Colón hacia Donado está la Plaza de las Colonias, que se instaló hace mucho tiempo y se mantiene activo”, describió Spinaci en cuanto a las instalaciones y posibilidades que el sector ya planteó. En medio de estas dos propuestas de espacios verdes quedó un terreno amplio, donde funciona la Escuela de Circo La Nave, y el predio que lo rodea quedó sin actividad.
“Hace un año se quiso colocar un corralón para automóviles secuestrados, instancia que se resistió”, agregó el vecino que intervino en este pedido al municipio, junto a una docena más de autoconvocados , que se mantuvieron activos para resguardar el espacio, no permitieron que los terrenos fueran convertidos en chatarrerío. “La gente que quedamos activos desde ese reclamos trabajamos para hacer este festival. La idea original es darle un enfoque cultural al sector, que tenga propuestas artísticas, fomentar el cultivo de plantas autóctonas, con una visión artística, nativa y permacultural”.

Un árbol, un freno
El gualeguay fue el “stop” a las máquinas que llegaron a emparejar el terreno, en el deseo de concretar un espacio municipal. “Cuando entraron las topadoras para limpiar el terreno y hacer el depósito nos pusimos en estado de alerta, en un momento la gente que estaba cerca, en el barrio, en La Nave, resguardamos el lugar y cuando la máquina encaró el gualeguay nos pusimos adelante y fue el momento en que el árbol se convirtió en ´hasta acá estuvo bien, basta´”. Lo que quedó en pie, un árbol impulsó la iniciativa de muchos voluntarios. “También contamos con la colaboración de unas 20 personas más, que ayudan en la comunicación, en el cultivo de plantas, en la difusión del lugar”.
Un mural se pintó para resignificar el sitio, “es una réplica del Taniperla, una obra realizada en Chiapas, el que sufrió su desaparición porque una vez terminado llegaron los paramilitares lo destruyeron, pero quedaron los registros. El mural se replica en distintas partes del mundo, y su significado está vinculado con la vida comunitaria”. En la jornada hubo bandas en vivo, micrófono abierto que generó intercambios y puntos de vista sobre el destino del lugar, intervenciones de circo y una buena fogata, propiciadora de candombes y comparsas en tiempos de frío. “En el transcurso del festival se hicieron recorridas para mostrar el lugar, varios rincones que tiene el parque, y principalmente, mostrar lo que se ha venido haciendo y que la gente llegue, que se anime a entrar, que nos encuentre, y se desmitifique el lugar”. Las intenciones son las mejores, activar el sector y hacerlo propio, tal cual fue el impulso dado en el festival del año pasado.
Las exigencias para hacerlo atractivo están supeditadas a la voluntad de quienes cortan el pasto, ya que no se encuentra atendido en la esfera de la delegación. La ayuda solidaria y el compromiso de las colaboraciones cotidianas se suman al esfuerzo de la organización La Nave. “Así podemos transitar por el predio, nosotros nos dedicamos a hacer bioconstrucción en uno de los galpones desmantelados, tratamos de reconstruir lo que falta a través de construcciones de tierra y paja, por eso, cuando cortan el pasto reutilizamos los materiales del lugar”. También, en otro de los galpones, funciona una cooperativa que cultiva hongos, “producen hongos comestibles”.
Uno de las preocupaciones de los impulsores de estas acciones es que se conozca lo que está sucediendo en el lugar y valoren el espacio. “Los parques en las ciudades son espacios fundamentales, pulmones verdes que nos brindan aire puro y un lugar donde conectar con la naturaleza encontrando tranquilidad dentro del caos urbano, por eso tan importante que todos cuidemos de ellos”, rezaba la convocatoria, que tuvo una buena respuesta.

HACEMOS MEMORIA
El sector fue disputado por el municipio en el año 2017, cuando se había decidido la instalación de un parque para nada verde si no un espacio dedicado al depósito de autos y motos secuestrados. El paseo fue defendido por el vecindario, quienes resistieron la medida, “quisieron arrasar la vegetación de añares, empezamos un estilo de resistencia que tuvo su pico cúlminecuando quisieron desmantelar una plataforma de un metro y medio de altura y avanzaron sobre un gualeguay de más de 50 años”, habrían dicho los vecinos a EcoDias en esa oportunidad. El cordón humano generó la protección del área verde. Desde ese momento, se impulsaron festivales y organización para revalorizarlo.

Autor: Redacción EcoDias