PRESENCIA DESTACADA Cultura

Fecha: Martes, 23 Octubre, 2018 - 00:00

Ferrowhite se fue a México

En Puebla, se realizó el Encuentro Internacional del Museos, Ferrowhite Museo Taller hizo presente su experiencia de museo comunitario.

Del 3 al 5 de octubre la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) lanzó un encuentro para reunir a integrantes de museos, galería, colectivos artísticos, organizaciones civiles interesadas en la cultura, estudiantes y docentes de varias disciplinas. En el mismo se propuso discutir sobre “Museos del siglo XXI”.
Colombia, Brasil, Canadá, Rusia, Cuba, Argentina y México trabajaron colaborativamente en estas dos jornadas. “Se contaron experiencias de museos involucrados con sus comunidades que promovían las condiciones de vida de las mismas”, relata Nicolás Testoni, director de Ferrowhite, quien estuvo encargado del cierre del evento. “Participé de algunas mesas de debate, trabajamos con estudiantes universitarios en un taller”, también estuvo a cargo de contar la experiencia del Museo Taller, “que resuena en los oídos de los trabajadores de los museos de otros lugares, los museos de Ingeniero White tienen un nombre ganado en ese ámbito, y al mismo tiempo, proponer algún tipo de reflexión sobre lo que se estuvo conversando a lo largo del encuentro”.

Sobre la marcha
Enriquecido con las conferencias e intercambios, Testoni puso en valor el trabajo realizado en los museos locales, “había representantes de museos pequeños y de museos muy grandes, México es una plaza fuerte en el mundo de los museos, pensemos solamente en el Museo de Antropología, que es uno de los más importantes del mundo, con un patrimonio numerosísimo y valiosísimo”. El director destaca el aporte de México a la museología en cuanto al universo de lo prehispánico y lo hispánico, “fue un virreinato muy rico en comparación con el del Río de la Plata, eso hace que haya un bagaje de patrimonio importantísimo, al mismo tiempo, la paradoja es que ellos miran hacia experiencias como las nuestras porque el hacer tiene que ver con el repensar el concepto de valor a partir de cosas que a priori no tendrían valor”. La colección de Ferrowhite está conformada por objetos que en su momento fueron vendidos como chatarra, y el museo le puso valor, se adquiere a partir del relato de la experiencia con esos objetos y herramientas. Generándose una meditación acerca de qué es el patrimonio, el Museo Taller, adquiere una identidad propia, indiscutiblemente comunitaria, que archiva no solo documentación sino también relatos orales.
“Uno va para aprender más que para enseñar algo”, afirma Testoni en referencia a la experiencia del encuentro. “Se destacó la importancia de los pequeños museos y la pequeña escala a la hora de pensar el trabajo con la historia y con la memoria”, tendientes a concebir a las pequeñas instituciones como precarias y vulnerables, en realidad resguardan una gran flexibilidad en relación con las grandes estructuras museológicas, “esto los vuelve más aptos para sobrevivir a los vaivenes de las épocas, y también para encarar cambios que dentro de una estructura grande se vuelve más difícil hacer”.

Permanencia y crecimiento
Cómo volver sostenibles los espacios museológicos, fue una de las preguntas realizadas desde los paneles. “Es una preocupación compartida, hay una visión de carencia, a ningún museo parece alcanzarle el dinero”, rescató la vivencia de Sinaloa, estado muy rico por su modelo agroexportador, que contiene museos de gran arquitectura, con despliegue tecnológico. “La sensación de que hay pocos recursos deja a la vista fórmulas para gestionar en la carencia, buscarle la vuelta para que las cosas sigan adelante, con tezón, imaginación y voluntad, también se comparte este nuevo saber, cómo sobrevivir sin prosperar”. Las dificultades se multiplican, aunque son diferente índole. “Me siento vinculado a la historia de este museo en particular, pienso mi futuro en relación con este museo. Lo que sucede en este tipo de encuentros es que uno encuentra una clase de profesionales de museo que pueden transitar en distintos espacios a lo largo de su historia laboral”, mencionó Testoni, un factor a tener en cuenta respecto al quehacer mismo y la pertenencia. “Esto cambia la perspectiva de la institución, ya que transitan si quedar ligados a ninguna”. La cuarta edición del encuentro marca una forma de discutir y explorar las diversas experiencias museológicas, “ha logrado tener continuidad en el ámbito y por eso lo vuelve importante”. Ferrowhite participó por primera vez en este evento.
“Hay muchísimos desafíos en relación con el universo de los museos, uno de ellos es el viejo paradigma que está en crisis hace varios años, que tiene que ver con esta idea de museos plantados sobre sus exhibiciones y centrados en sus colecciones”. El giro, parece estar, en no pensar tanto en las colecciones sino en los públicos, cambiando el parámetro de objetos y desplazarlo a las personas, “y el vínculo entre ellas, en ese marco, hay una preocupación muy clara por lo que entendemos por comunidad, cómo es su entorno y cómo los museos pueden construir comunidades”. La incorporación de nuevas tecnologías es otro eje de preocupación, cómo los visitantes llegan a los museos con sus propias pantallas de celulares para participar de las muestras y de las actividades. “A priori, uno podría pensar que son antagónicas, vinculando la mirada de contemplación que propone el museo tradicional y la interactividad que pasa a través de las pantallas”. Del rechazo al deseo de asimilación de estas prácticas son las posturas más comunes, en realidad, la visión es poder aprovecharlas para beneficio de los museos. “Ingeniero Meme, el proyecto del Museo del Puerto, va en la dirección de tomar las prácticas de hacer memes y ver qué pasa con los chicos y las chicas que transitan por el museo hoy por hoy”. Sobre la mesa está la discusión sobre la territorialidad de estas organizaciones culturales, “se pueden definir en territorios virtuales, de hecho Facebook se define como una comunidad, esto es lo que se quiere definir, qué alcances tiene, qué significa. Entonces, la comunidad es una especie de constructo, donde el museo interviene en esa construcción, “o por lo menos nuestro museo pretende, modestamente, intervenir en esa definición”.

Autor: Redacción EcoDias