MIRADAS Cine

Fecha: Martes, 19 Febrero, 2019 - 00:00

A estrenar

Un vistazo a algunas de las producciones argentinas que crean más expectativas en el cronograma de estrenos de 2019.

En lo que respecta a la producción local el año cinematográfico bahiense ha comenzado recién a mediados de febrero, con el estreno comercial de la road movie Tampoco tan grandes (Federico Sosa; Argentina-2019).
En Buenos Aires el título más destacable de enero fue Sueño de Florianopolis, una coproducción con Brasil dirigida por Ana Katz y protagonizada por Mercedes Morán y Gustavo Garzón, que en tono de comedia refleja las vacaciones de un matrimonio a su playa soñada en un momento no tan soñado de su relación.
Un arranque lento no es tan raro, ya que el verano no es la época mejor para estrenar casi nada y los directores argentinos prefieren hacerlo durante los meses de frio que invitan a refugiarse en las salas, aunque ese no sea el único condicionamiento.
En los últimos años la inestabilidad económica ha ido ahuyentando a los productores frente a la poca posibilidad de recuperar su inversión, incluidos los canales televisivos, que por la baja notable en sus niveles de audiencia ya no participan tan activamente aportando a los presupuestos o facilitando espacios publicitarios en sus pantallas.
Un contexto difícil al que en este 2019 se suma la competencia directa del futbol de la Copa América y la “distracción” de la campaña y la elección presidencial.
Aun así, se pueden citar al menos una decena de títulos, que a priori dan ganas de ver.
Uno con estreno cercana es La misma sangre de Miguel Cohan, un drama donde Dolores Fonzi interpreta a la hija que sospecha que su padre -Oscar Martínez- podría ser culpable de la muerte de su madre.
Entre los muchos documentales interesantes que incluye la grilla destaca Olmedo: El rey de la risa, que recorre la vida del recordado capocómico rosarino, cuya popularidad podría impulsar la distribución fuera de Capital que este género casi nunca consigue.
Igualmente atractivo, pero con menos posibilidades de ser distribuido es Soy lo que quise ser, el documental que las realizadoras Betina Casanova y Mariana Scarone dedicaron a José Martínez Suarez. Director y en particular docente de cine, que pasados sus noventa años continúa a la cabeza del Festival Internacional de Mar del Plata.
Tras el título lejanamente “farrelinesco” de Yo, mi mujer y mi mujer muerta está una comedia dramática hispano argentina, donde Oscar Martínez -en su mejor etapa cinematográfica- vuelve a interpretar a un viudo, que intenta cumplir a regañadientes la promesa de esparcir las cenizas de su mujer en la Costa del Sol.
En 4x4, Mariano Cohn rompe momentáneamente su dupla directoral con Gastón Duprat, para contar de qué manera un ladrón -interpretado por Peter Lanzani -queda encerrado herméticamente en la camioneta que pretendía robar.
Después de incursionar en la animación, en la dramaturgia y en la dirección teatral Juan José Campanella regresa al largometraje con El cuento de las comadrejas, su remake de Los muchachos de antes no usaban arsénico (José Martínez Suárez; 1976). Un clásico policial negro recreado con un elenco encabezado por Graciela Borges.
En La noche de la usina, Alejandro Borensztein se pone tras la cámara para realizar un thriller ambientado en la crisis de 2001, con Ricardo y Chino Darín como parte de un grupo que intenta zafar del corralito de un modo muy particular.
Por su parte, Luis Brandoni es el protagonista de El retiro, un drama dirigido por Ricardo Díaz Iacoponi centrado en un médico jubilado que vive solo hasta que su hija se ve obligada a mudarse con él y esa convivencia vuelve a poner en las cuentas pendientes entre los dos.
Panelista, Florencia Peña repite en cine y con humor negro un rol que en los últimos años ha jugado casi a tiempo completo en la televisión, ya que la panelista que interpreta se enfrenta a muerte con uno de sus colegas por obtener una primicia.
Y El último inmortal de Fernando Spiner, con Belén Blanco y Daniel Fanego. Nueva incursión en el género fantástico del director de La sonámbula (1998), cuya trama se centra en una joven que ha perdido recientemente a su padre y se entera que un científico ha logrado desarrollar una realidad paralela que permitiría tomar contacto con los muertos.
La mayoría de estos títulos ya tienen una fecha fija de estreno en el transcurso del año, aunque siempre están sujetas a cambios de último momento para evitar la competencia con un tanque de Hollywood o por considerar que otro día sería más propicio para su recepción.
Pequeña muestra de una industria afectada en su capacidad de producir por la devaluación del dólar, entre otros factores que no excluyen las veleidades del Instituto nacional de Cine y Artes Audiovisuales, pero cuya sensible merma en la cantidad de títulos esperemos sea compensada por buenos resultados y una amplia llegada al público.

Autor: Silvana Angelicchio