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Fecha: Martes, 21 Mayo, 2019 - 00:00

Estrés: salir de la trampa

Las presiones cotidianas, los trámites, las pérdidas son parte sustancial de la vida de las personas, y todas ellas pueden causar estrés y ansiedades.

Las dificultades de la vida social resuenan en los cuerpos y las mentes, para ser que la cuestión es poner estas situaciones y conflictos en palabras. “Cuando yo logro ser mi mejor amigo, nunca más estaré solo”, afirma el Dr. Guillermo Suárez, médico psiquiatra.

Cómo suceden las cosas
“Todas las desgracias tienen un lado bueno, de ahí hay que tomarse para salir adelante”, dice el especialista, que asegura que abunda el pensamiento negativo distorsionado donde se observa el predominio de una mirada trágica de la vida. “Estamos a punto caramelo para el estrés, no solo tenemos las dificultades diarias, sino que el dinero no alcanza y la situación es muy difícil hoy. Hace 20 o 30 años atrás todo era más previsible”. Por esto las situaciones de estrés son más intensas y fuertes, en otros tiempos, vecinas y vecinos por la tarde se acomodaban en las veredas para charlar sobre la jornada con los otros, compartían el devenir de los días y los problemas. Las prácticas sociales han cambiado, volcados a las pantallas, a la soledad de los barrios privados y céntricos, a relaciones más distantes y vacías, donde priman la desconfianza, “por eso, el estrés ha aumentado mucho más”.
Algunas vicisitudes personales son campo de cultivo que provoca la desestabilización emocional. Las experiencias personales condicionan y confluyen a que el diagnóstico del trastorno sea aún más grave. “Hay personas que se estresan hasta en situaciones festivas, van a una fiesta y comienzan a pensar a quién van a conocer, con quiénes se va a cruzar, y qué se va a poner, cómo está físicamente. Aparece la ansiedad, y entonces, deciden no ir. Uno puede pensar que la ansiedad baja después de esta decisión, no es así, se da lugar a un cuestionamiento sobre sí mismo”. La mente no perdona ningún camino tomado, no ir a la fiesta o reunión hace recaer en la persona mayor cantidad de insatisfacción, la autoestima se siente degradada.
El control de la ansiedad está relacionada, según el especialista, con una autoexploración que nos anticipe el funcionamiento de nuestra mente, esa voz interna qué nos dice y por qué lo dice, serán discursos que nos han repetido otras personas, por qué ella es tan devastadora y nos inmoviliza. “Se necesita modificar el diálogo interior”, interpela, esa voz debería volverse amable y eso mejoraría progresivamente mi salud, esto devuelve al entorno una imagen distinta de mí y hace que este nuevo posicionamiento siga generando mejorías de la autoestima reforzada por opiniones positivas de amistades y parejas. “Hay que entrenar la mente y lograr ser mi mejor amigo, es una forma de no estar solo nunca más”.

Más que una reacción
La posibilidad de pensar está relacionada con conocernos a nosotros mismos, una capacidad que no es menor en importancia y nos garantiza una vía posible de bienestar. “Tenemos que lograr pensar, aprender a pensar, frente al miedo”, propone. Ir más allá de la reacción natural que nos sobreviene al momento de la huida o la negación, que medie el pensamiento nos dejará más liviana la confrontación con las situaciones que generen miedo, perdiendo peso y gravedad. La respiración pausada y la relajación son las conductas voluntarias más importantes para combatir el estrés y la ansiedad.
“Cada día son más las personas que tienen dificultades de este orden, esto es por el contexto social, político y económico que estamos viviendo y también mucho viene en el orden de la propia personalidad”. Inseguros, autoexigentes, perfeccionistas, extremistas, defensores del “blanco o negro”, rígidos, pesimistas y atados a los objetos son la muestra de una población muy amplia y diversa, que está vulnerable a padecer mayores situaciones de estrés y ansiedad. El círculo que se cierra en comportamientos idénticos hacen surgir la depresión, el malestar absoluto con la vida, “se vuelven prisioneros de sí”.
Conocer los recorridos de nuestra mente nos permite “dominar al potro salvaje que son nuestras emociones, con mi emocionalidad tengo que aprender a ser mi jefe, el jinete de ese potro, para que no me lleve a cualquier lado”. Los pensamientos negativos deben ser reevaluados y confrontados para lograr la apertura a nuevas soluciones o posibilidades, que elevarán la autoestima. “Me tengo que aceptar con lo que tengo, me tengo que perdonar, me valoro, protagonizo, me arriesgo, amo y sigo, esto hace que la sensación de angustia comience a disminuir lentamente”.

LA PRÓXIMA
El viernes 31 de mayo a las 16 horas se realizará la disertación sobre “Cannabis Medicinal”, será en el auditorio de la Biblioteca Popular Rivadavia, primer piso de Avenida Colón 31. La charla estará dirigida por Martín Palacios y coordinada por la Asociación Civil “Cultivo mi medicina”. La entrada es libre y gratuita.

Autor: Redacción EcoDias