Opinión

Fecha: Martes, 26 Diciembre, 2017 - 00:00

Esperanzas fundadas en hechos reales

Las fuerzas sociales de esta humanidad estamos atravesando un periodo muy difícil, complejo y complicado.
Retrocedo a la segunda guerra mundial en que el peso de la guerra estaba concentrado contra la URSS, Lenin ya no estaba, y el peso principal del Partido Comunista ruso pasó a manos de Stalin y Trotsky.
La revolución rusa de Octubre de 1917 solo duró para Lenin 7 años, pues falleció en 1924. Precipitó su muerte un atentado que hicieron a la salida de una fábrica de Smolensk, le pegaron dos tiros cuyos plomos no pudieron ser extraídos, por estar muy cercanos a órganos vitales.
Estudié el libro “Teatro de operaciones del Ejercito Rojo” y leí a Trotsky en “cómo se inició la Revolución”.
¿Por qué recuerdo esto? Porque es necesario conocer la historia verdadera y sus acontecimientos, si pretendemos ser un buen militante y revolucionario comunista, estás obligado a conocerlas.
La ofensiva nazi dirigida por Hitler, llegó hasta las puertas de Moscú y San Petersburgo. En condiciones tan difíciles, Stalin llamó al general Zukov porque interpretó que el comando central de la guerra debía estar en los militares y confió en Zukov. Peligraba la URSS.
Se aplicó el concepto de “tierra arrasada”, no se dejó nada que pudiera servir al enemigo, se trasladó hasta el último tornillo y se volvieron a montar las fábricas en Siberia. En aquel entonces “la táctica militar consideró conveniente ir retrocediendo ocasionando pérdidas al enemigo”.
Destaco esta situación pues, pese a la gravedad, el poder militar ruso (fiel a la Revolución) se prometió (y lo cumplió) que cuando tuviera más aviones, más tanques, más aviación, más artillería que los alemanes, entonces sería la hora de contraatacar.
Hay la anécdota entre Zukov y el general que dirigía los tanques; éste presionaba a Zukov para que lo dejara entrar a pleno en combate y detener a los nazis. Zukov se opuso, incluso fue removido de su cargo y enviado a Siberia.
Cuando se cumplió lo que el Ejército Rojo se había propuesto, lo llamó y sin muchos preámbulos le dijo: “Ocupa de nuevo el cargo de General en Jefe de las fuerzas tanquistas, ahora es tu turno”. Y los tanques rusos llegaron a Berlín.
Saber retroceder y saber avanzar a tiempo le costó 20 años de luchas a Mao (guerra).
Retroceder y después avanzar hasta la conquista final.
La caída de la URSS creó un vacío que ocupó el capitalismo, arrastró a casi todos los partidos comunistas del mundo, y a las fuerzas de izquierda, muy pocos países continuaron aplicando las ideas de Marx, Lenin y Mao.
Sintéticamente, es lo que esta ocurriendo en el mundo y fundamentalmente en nuestro país, que no tenia un gobierno comunista sino de clase media burguesa capitalista. Y que terminó cometiendo errores que son los que permitieron el triunfo electoral de Macri (el rey de la mafia empresarial).
La presencia de China comunista está cambiando al mundo, como población es la mayor del mundo, como economía quizás ya sea la primera.
La Rusia de hoy bajo la dirección de Vladimir Putin está tratando de ocupar el lugar destacado que tuvo la URSS.
Y los Congresos del Partido Comunista chino se proponen superarse económicamente en calidad y reducción de costos, más una fuerza militar de lo más elevado, técnica, lógica y poder destructivo.
Dentro de dos o tres años China definirá la relación de fuerzas y muchos países se inclinarán por el camino propuesto por China, es decir la ruta de la seda, de la solidaridad en el plano social y comercial.
Dadas las condiciones en que se desarrollan los acontecimientos mundiales ni aún proponiéndoselo China podría pasar a ser un nuevo imperio que suplante al capitalismo. Y si restablece los contactos con los partidos comunistas y fuerzas de izquierda, verán como esto se dará.
Para quienes dudan, vacilan, se inclinan a la derecha, volverán a restablecer lo que Marx pronunciara “El reencuentro del hombre como ser humano”.
China realiza su proyecto comunista Made In China.
Cada país tomará su rumbo y elegirá su modelo social, si evitamos una guerra nuclear, el resto lo harán los pueblos.
Estas reflexiones las traslado a todos los comunistas y sectores de izquierda, cada movimiento social -incluido el obrero- hará su propia experiencia, no queda otra alternativa. El tiempo (y a corto plazo) son los que darán la certidumbre de que podemos cambiar el curso de la historia: “Un nuevo orden económico mundial y un nuevo hombre”.
De ahí la importancia que le otorgo a un nuevo proceso de reestructuración tanto del Partido Comunista como de otros países con regimenes progresistas, a pesar de que los acontecimientos y la ofensiva del capitalismo parecieran indicar que aún son los dueños del mundo.
A la dictadura del capitalismo tenemos que enfrentarla con la dictadura del proletariado, o sea con la de los pueblos, no temo a lo que vendrá.
Quería dejarlo escrito porque estoy en los límites de la vida, cumpliré 92 años, no se si lo veré, ustedes sí.
Si tengo que irme, me iré convencido de lo que digo.

Autor: Por Aron Berstein