Opinión

Fecha: Martes, 31 Julio, 2018 - 00:00

Encuentro de la izquierda y partidos comunistas

La ofensiva capitalista no tiene límites, carece de conciencia y de sentimientos.
Grandes potencias como Japón y la Eurozona buscan aliarse para defender sus intereses frente a la ofensiva lanzada por Estados Unidos.
Con la caída de la URSS se desató el salvajismo capitalista, cayeron casi a su punto mínimo los partidos comunistas como los que se consideraban izquierda progresista. Fidel había dicho una vez: “En cualquier circunstancia, por difícil que sea, no abandones la lucha”.
Ernesto Sábato (escritor argentino), me dijo lo mismo: “Aron, no abandones la lucha, es lo único que le da sentido a la vida”.
Durante el encuentro que se desarrolló en la Habana (Cuba), de los partidos comunistas, traté de escuchar varias intervenciones que contemplaron la situación de cada partido, de cada país y de gobiernos que fueron quitados del poder por golpes palaciegos (cívicos militares).
Y adhiero con todas mis fuerzas y juventud (voy para los 93 años), a la lucha por la recuperación del terreno perdido.
Me llamó la atención que si bien somos América del Sur y volvemos a luchar por su Independencia, no escuché una palabra de los cambios económicos -y consecuentemente sociales- que se han producido a nivel mundial; por la presencia de China, por la conversión de la Federación de Rusia que pretende volver a ocupar posiciones de potencia mundial, como lo fue en un momento la URSS.
Sí escuché tanto sobre Rusia como sobre China que (según los oradores) contaban en América del Sur con aliados estratégicos.
El mundial de fútbol demostró que los seleccionados que jugaron en equipo superaron a los que jugaron con grandes individuales caso Argentina.
La dispersión, el desencuentro de los sectores de izquierda y los partidos comunistas, todos hablan de unidad pero a la hora de sentarse y superar las diferencias y establecer un programa todos pretenden tener la manija de la sartén.
Eso que digo para todo el mundo, lamento verlo en mi propio país, no hemos logrado transmitirnos confianza y transparencia entre nosotros mismos, la crisis capitalista nos devora uno a uno.
El pueblo comienza a movilizarse, falta que lo dicho por José Hernández en el Martín Fierro se cumpla: “Hasta la hacienda baguala cae al jagûel con la seca”.

Autor: Por Aron Berstein