Opinión

Fecha: Martes, 19 Marzo, 2019 - 00:00

Elecciones 2019 en Bahía Blanca

Hay que empezar de nuevo.
La mayoría no lo comprende, viven pegados al pasado en momentos que asistimos a la crisis estructural a nivel mundial acompañada de una crisis existencial, que reclama “por necesidad” la superación del hombre (como especie), hacia formas superiores de vida.
La frase “hay que empezar de nuevo” no es solo una expresión de deseos, la humanidad busca algo nuevo.
El 26 de febrero escuché unas 8 intervenciones de países americanos en la Reunión del Consejo de Seguridad (ONU): Chile, Argentina, Brasil Paraguay, Colombia, Ecuador, Guatemala y Canadá.
Sus intervenciones -contra Venezuela- me dejaron una sensación nauseabunda (con olor a podrido).
Las elecciones que tendremos en la Argentina en octubre de este año y, para ser más precisos en nuestro partido de Bahía Blanca es “el mismo perro con diferente collar”, candidatos que no representan al pueblo, ausencia total.
Lo que me interesa saber es el estado actual de:
Puerto.
Ferrocarriles.
Transportes.
Vivienda.
Alimentos.
Textiles.
Pymes.
Frigoríficos.
De lo que necesitamos en Bahía, muchos ni conocen los barrios.
Conocí esta ciudad desde hará unos 75 años, entre otras cosas.
Empezar de abajo (no me interesa ni pelo ni marca), sí me interesa conocer las necesidades.
Bahía considerada ciudad de clase media, está siendo golpeada, recuperar lo perdido, no lo haremos con los viejos partidos políticos y hombres de la política que ya conocimos.
La juventud debería tener su encuentro sin laderos políticos y sin prejuicios.
Saber lo que necesitamos, crear un programa en el que se contemplen lo perdido y lo por venir.
Encuentros de la mujer, por ser las más explotadas.
Los jóvenes, de ahí nacerán los nuevos cuadros políticos y futuros candidatos.
No se trata de que perdamos nuestra identidad, se trata de renovarse, de volver a nacer.
Mis primeros intentos, cuando logramos reunirnos fueron favorables, con esa visión de pueblo y sectores que lo componen emprendo mi camino a los 94 años.

Autor: Por Aron Berstein