Opinión

Fecha: Martes, 11 Abril, 2017 - 00:00

El planeta tierra

¿Somos los únicos con vida inteligente en nuestro sistema solar o en otras galaxias?
Somos ya tantos en la tierra. ¿Qué nos espera, el fin que tuvieron los dinosaurios?
Si la humanidad no ha logrado que los 7 mil millones de esta especie llamada humana logren vivir y más de media población no tenga alimentos, agua, trabajo, y el dilema humano con respecto al hombre pensante y libre aun no se lo haya resuelto.
¿Qué esperanzas tenemos cuando se nos anticipa que quienes vivan en el 2050 serán 9 mil millones?
Nietzsche, filósofo que llegó con sus pensamientos muy lejos, no encontró la salida ni la solución, terminó volviéndose loco.
Debemos desechar la teoría del fin del mundo (la vida en la tierra).
La crisis total que experimenta el hombre (como especie humana) ha afectado en cada país a los sectores más pobres.
Las civilizaciones que nos precedieron, ¿qué nos dejaron de bueno y de malo?
La esclavitud en que vivieron los filósofos (Aristóteles, Platón, Sócrates), en épocas del imperio griego o romano, ¿acaso no lo sabían?
¿Acaso no sabemos que fue la esclavitud la que fue pasando de mano en mano a cada civilización y es la misma que vive el hombre de este siglo XXI, año 2017?
Han cambiado las formas pero no el concepto de clases que imperó antes y continúa ahora.
El 20 de enero de 2017 fue una fecha que marcó el destino del hombre. No hablo de los valores éticos, morales, ni de gran estadista del nuevo presidente de los Estados Unidos.
Estados Unidos no es más que una parte del mundo, de los 7 mil millones que vivimos en la tierra, tiene una extensión de territorio muy grande, en la que viven 324 millones de habitantes.
Logró imponerse económica y financieramente al resto de los países, pero esto está llegando a su fin.
Han surgido otros países. Es el caso de China que reemplazará a Estados Unidos en la primacía económica y propone alternativas que, sin ser la solución definitiva, marca un paso muy importante en el proceso de la evolución del hombre hacia formas de vidas más justas, sociales y humanas.
Para quienes dominan o creen que todavía dominan al mundo, saben bien que el problema no es Rusia. El problema es China porque propone cambios -de complementación económica-y una producción que lo coloca como primera economía, a costos que no pueden alcanzar ningún país capitalista.
Frente a los regímenes burgueses capitalistas y la gran concentración de poder en manos del capitalismo, lo más significativo (sin poner fecha) es la participación de los pueblos (los desheredados del mundo).
Esa experiencia demorará años desmontar el aparato capitalista, para crear un nuevo Orden Económico Mundial, eso lo vemos y asistimos.
Sin una nueva mentalidad humana no será posible.
Ese es en lo más profundo el dilema que afrontamos: o avanzamos hacia un mundo mejor o nos espera el fin de los dinosaurios.

Autor: Por Aron Berstein