Opinión

Fecha: Miércoles, 1 Noviembre, 2017 - 00:00

El nacimiento de un nuevo mundo

El día 18 de octubre se realizó el XIX Congreso del Partido Comunista Chino y asistieron 2500 delegados.
La intervención del secretario general del Partido y a la vez presidente del Gobierno Popular Chino, Camarada Xi Jinping duró 3 horas. Estoy escuchando fragmentariamente esa intervención, es imposible hacer una reseña y de una sola vez.
Científicamente elaborada, es una ecografía y una tomografía computada de lo que pasa en China.
En mis 92 años de revolucionario no me dará más vida, pero lo que vi y escuché hasta ahora, me dio la impresión de volver a vivir la Revolución Rusa (URSS), la Revolución China y la Revolución de Cuba.
Como revolucionario puedo decir que es la suma de todas las luchas de los pueblos, desde las antiguas civilizaciones al presente. La suma de esperanzas y sentimientos de la vida humana, de una humanidad que aun no alcanzó a disfrutar del verdadero contenido social y humano que emana del hombre (con sentido social y humano), me está anunciando el nacimiento de un nuevo mundo.
La caída de la URSS significó un golpe mortal para quienes veníamos interpretando esa revolución como lo que debió ser, “socialismo científico”. Junto a la URSS cayeron los partidos comunistas de mundo.
Hay un libro escrito por León Trotsky, lo tituló: “Así nació la Revolución”.
El capitalismo en su fase ultraimperialista se fortaleció, aunque, reitero, la rigurosidad científica del marxismo-leninismo, que nos demostraba que como sistema de producción la dictadura del capitalismo era y es aplicada como instrumento de esclavitud para los pueblos.
No importa lo difícil y complicado del mundo en que vivimos, la filosofía como ciencia que busca la verdad jamás se agota. Ese congreso con las peculiaridades reiteradamente escuchadas en seis o siete veces de un comunismo especialmente concebido por y para los chinos, desde su inicio al fin ese congreso revitalizó el concepto del marxismo. Nos volvió a renacer.
El materialismo histórico y dialéctico, puso en caracteres contenido del partido como la fuerza impulsora de los cambios. Siendo un congreso y partido del país más poblado del mundo, de enorme extensión con unos 1300 millones de población, cuando oí hablar de cambios de era con respecto a la productividad cuya primera parte elevó a nivel mundial su propia productividad (lo que científicamente llamamos cuantitatividad) pasan a una nueva era y etapa, la era de la cualitatividad, elevar la calidad, reducir costos y satisfacer al pueblo, oí hablar de un país moderno y socialista con planes previstos para el año 2035 y de allí al 2050.
Veo en ello la interpretación del “ser humano” en su forma más elevada.
Lo que Marx se atrevió a dar su opinión de los comuneros de la revolución francesa “los comuneros quisieron tomar por asalto el cielo”. El partido comunista chino lo está realizando en la tierra.
Se han fijado un objetivo, defender las características, la particularidad del modelo del socialismo a la China.
Este congreso gravitará en todos los campos de la productividad, de la ciencia y la tecnología, gravitara y tendrá influencia a nivel mundial (en cada país).
Será la historia de la humanidad contra el capitalismo y todas sus versiones.
El solo proyecto de comerciar con cualquier país del mundo (y con todos ellos) y satisfacer las necesidades que cada país soporta con un nuevo orden económico basado en la complementación, es hablar de paz y de continuidad histórica del hombre, de satisfacer las necesidades de los pueblos.
La transición del capitalismo de un nuevo mundo y el advenimiento de un mundo nuevo es posible.
La teoría y la práctica en este XIX Congreso del Partido Comunista chino demuestra la vigencia del marxismo -así sea solo para China- y modificará por gravitación todo el mundo.
Y me llena de satisfacción saber que mis 92 años y sus luchas, no fueron en vano.
Lo digo como un viejo revolucionario.

Autor: Por Aron Berstein