Opinión

Fecha: Martes, 24 Julio, 2018 - 00:00

El mundial de la humanidad

Se jugó el 16 de julio en Helsinki, capital de Finlandia, lo protagonizaron el presidente Trump de Estados Unidos y el presidente Putin de la Federación de Rusia, fue un encuentro a puertas cerradas que duró dos horas.
Luego vino la conferencia de prensa, en la que ambos presidentes exponen la punta del iceberg, no conoceremos lo que hablaron. Será el tiempo y lo que suceda quienes lo dirán.
Se dan, en mi opinión, estas primeras reflexiones por el olfato y por lo que a cuentagotas vemos.
Las primeras informaciones que escuchamos fueron las de la extrema derecha norteamericana calificando a Trump como el primer presidente de los Estados Unidos que se arrodilla frente al “tirano Putin”.
Escuché otras expresiones disparatadas de los que quieren ver a Estados Unidos como dueña del mundo.
No se puede negar que el centro neurálgico del sistema capitalista a nivel mundial se concentra en Estados Unidos y ser desplazados de esa posición, ese sector que domina la política y las finanzas mundiales, intentará impedirlo.
Como la realidad se impondrá, impedirlo “in eternum” es imposible.
No creo que hayan hablado de socialismo, de comunismo. Cada presidente defendió los intereses de sus países.
A mediados de la segunda guerra mundial Hitler envió mensajes a Estados Unidos e Inglaterra de que la guerra no era contra ellos, y que lo decisivo era unirse para luchar contra la URSS.
¿Logró Trump convencer a Putin que la guerra no debe ser entre ellos sino contra China?
A esta semifinal le falta completar cuando jueguen los Estados Unidos contra China.
Lo dicho y repetido, estamos en presencia de una crisis económica del mundo capitalista y de la crisis existencial del hombre.
La URSS lo quiso hacer -cambiar el sistema-, no lo logró.
Aunque no se lo vea, se lo admita y entienda, China hoy sustituye a la URSS (bajo otras condiciones, más favorables a China).
El fracaso del capitalismo como sistema de producción basado en la conquista, la guerra, el saqueo, la depresión económica, que se ve obligado a imponerla (Estados Unidos), como contradicción vemos a países desarrollados que ya no comparten los planteos que hace Estados Unidos, especialmente en el campo económico pues se han visto afectados los intereses de los pueblos de esos países y eso configura una crisis interna en cada país puesto que ya no está el sistema en el que vivimos a la altura de las necesidades que se plantea hoy la humanidad.
La crisis económica y las guerras que tenemos, están siendo aceleradas, pues ya no es creíble Estados Unidos como garantía y tenemos dos mundos que económicamente se enfrentan.
El actor principal, que aún no está presente, son los pueblos.
Esa es mi opinión: primero los pueblos se enfrentarán con sus gobiernos.
Queda por ver si el imperio capitalista (y eso se verá en Estados Unidos), se mantendrá en el poder, o el nuevo orden económico mundial tomará rumbos distintos.
La versión de “seres humanos” nunca la alcanzó ese animal llamado hombre, y menos aún en lo que debió ser “ser humano”.
Digámoslo bajo otra versión: “el desarrollo de la sociedad humana” nunca se alcanzó.
Su desarrollo como “ser humano” quedó inconcluso.
Un nuevo orden económico mundial sólo era posible si sustituimos las armas por una sociedad donde las desigualdades sociales vayan desapareciendo.
Es preferible que la sociedad humana se equilibre económica y financieramente, y no que una sociedad capitalista nos lleve al precipicio.
Este largo intrincado proceso culminará cuando el hombre se constituya en “ser humano”.

Autor: Por Aron Berstein