Opinión

Fecha: Martes, 24 Julio, 2018 - 00:00

El mundial de fútbol que ya terminó

No soy un apasionado del fútbol.
Tampoco niego que ha sido un sentimiento emocional al que nos dejamos llevar.
El verdadero mundial del hombre (como expresión humana inconclusa), se está jugando.
En mi demasiado extensa vida vi jugar a todos los animales, grandes, pequeños, aves, pájaros, animales a poco de nacer.
Así como la Revolución de Francia marcó un hito en la historia, para mí las olimpíadas entre espartanos y atenienses introdujo el deporte como parte de la naturaleza.
Días atrás se reunieron en Helsinki (Finlandia) el presidente de Estados Unidos y el de la Federación de Rusia. Fue algo así como la semifinal, ahora falta la de Estados Unidos con China.
Este mundial de fútbol humanizó la imagen que se nos hizo creer de los rusos.
El ambiente en que se jugó fue tan grato para quienes jugaron como para los espectadores, y eso se difundió por todos los países y pueblos.
Para mí quien ganó la copa de oro fue Putin.
Dentro de 4 años se volverá a jugar, el país donde se realice seguramente querrá hacerlo mejor.
Este mundial de fútbol marcó un hito en la historia del deporte.
Otra cosa es ver a la tierra, a los países, a los pueblos que vivimos en la tierra, y en especial el grado de descomposición en el que nos toca vivir. ¿Es posible que nos estemos acercando al fin de la especie llamada hombre? Lo considero posible.
No sólo tuve padre, por encima de ellos tuve a la naturaleza y quise entender lo que llamamos la función social del hombre, que colocó al mismo en la mitad del camino “como ser humano”.
La verdadera identidad del hombre como “ser humano” nunca la vamos a alcanzar.
Nos debatimos hoy entre imperialismo-capitalista, socialismo-comunista.
El imperio capitalista anuló los valores éticos y morales del hombre, trasladado a la vida devoró al hombre y su destino como “ser humano”.
Si se impone en este mundial el imperio capitalista vamos a un suicidio colectivo y se agravará la “crisis existencial del hombre” como ser humano.
Están dadas todas las posibilidades de que podamos crear un nuevo mundo y un verdadero hombre con identidad humana.
Los pueblos sin valores y conciencia política -y esto que manifiesto-, como volcanes van apareciendo en cada país, expresiones y actos que con 200 años de esclavitud capitalista, difícil que lo entiendan. Los pueblos viven mal, y sobreviviendo, manifiestan su disconformidad.
Me pregunto si todo lo que estamos pasando no forma parte del proceso del hombre hacia su verdadera identidad como ser humano.

Autor: Por Aron Berstein