Opinión

Fecha: Martes, 3 Julio, 2018 - 00:00

El mundial de fútbol

Más de 80 años han pasado, jugábamos en potreros o baldíos y con pelotas de trapo o hechas con gomas de bicicletas.
Eso no nos costaba nada, por eso lo hacíamos, hasta un tango lo describe:
“Golpearon la puerta de la humilde casa / La voz del cartero muy clara se oyó / Y el pibe corriendo / Con todas sus ansias / Al perrito blanco sin querer pisó / ‘Mamita, mamita’, ganare dinero”.
Lo citaban del club para probarlo en primera, el pibe soñaba con ser un “Boyé” (Boca) y tener plata para darle a la madre.
Dice una canción centroamericana:
“Y alegre el jibarito va / Cantando así diciendo así, riendo así / Por el camino, si yo vendo la carga / Mi Dios querido / Un traje a mi viejita voy a comprar”. Soñaba con darle un regalo a la madre…
Había estallado la Revolución rusa en Octubre de 1917, por el año 1920 Máximo Gorky escribió un libro, “La Madre”. El partido comunista (su dirección) quería que se publique de inmediato.
Gorky lo dijo personalmente a Lenin que quería corregir algunas cosas, que luego se lo entregaría. Lenin le respondió: “Es posible que usted tenga razón, pero la revolución lo necesita”.
En las clases más pobres, más bajas de la sociedad, el fútbol cumplía una función social y humana en el que involucró a lo deportivo.
La guerra entre atenienses y espartanos cesaba cuando llegaba la fecha de las olimpiadas.
No sé si esto sucederá en el año 2018 del siglo XXI. El fútbol como deporte, también fue copado por el comercio.
Al fútbol le quitaron el alma, cuando el dinero suplantó el “jugar por la camiseta”. El fútbol mientras sea retribuible, subsistirá.
Argentina es un semillero productor de jugadores, individualmente son profesionales de alto nivel, jugar en equipo ya es otra cosa.
Dan como posibles candidatos a la final a Alemania y España.
La decisión de Estados Unidos (Trump) de trasladar su embajada de Tel Aviv a Jerusalén, como el amistoso entre la selección argentina con Israel y jugarían en Jerusalén, se le dio carácter político, en un momento inoportuno, dada la situación política que está sucediendo en la tierra.
Mi cerebro se niega a dejar de funcionar. Y son tantas las cosas que quisiera analizar que no caben… A veces pienso que debido a mi edad (92 años), ceguera avanzada y sordera debería dejar de escribir, pues me veo en inferioridad de condiciones.
Milton (poeta y escritor británico), autor del “Paraíso perdido”, quedó ciego a los 44 años. Borges vivió hasta los 86 años (no se a que edad quedó ciego). Beethoven componía siendo sordo.
Cuando Calderón de la Barca expiraba, se llamó a un cura para que le dé la extremaunción, y éste le susurró al oído: “¿Tienes aliento para decir tus tres últimas palabras?” A lo que respondió: “Dante me aburre”.

Autor: Por Aron Berstein