CAPACITACIÓN Salud

Fecha: Martes, 17 Julio, 2018 - 00:00

Ejercer la enfermería

“La responsabilidad profesional de Enfermería” fue una de las conferencias de las Primeras Jornadas Interinsititucionales de Enfermería de la ciudad, en busca de la formación de recursos humanos de la salud.

La actividad fue organizada por el Departamento de Enfermería del Hospital Municipal “Dr. Leónidas Lucero” y la Secretaría de Salud del municipio. Tuvieron como lema principal: “Educación y gestión de Enfermería al cuidado de la comunidad”. Contribuyeron con su presencia y participación el Hospital Regional Español, Hospital Militar de Bahía Blanca, el Hospital Naval Puerto Belgrano, el Hospital de la Asociación Médica “Dr. Felipe Glasman”, el Hospital Italiano Regional del Sur, el Hospital Privado del Sur y el Hospital Interzonal “Dr. José Penna”. Docentes y alumnado de los institutos de formación dijeron presente, la Escuela de Suboficiales de la Armada Argentina, el Instituto Regional del Sur, la Universidad Nacional del Sur, el Instituto Profesional de la Asociación Empleados de Comercio, la Escuela de Enfermería del Municipal y la Escuela de Enfermería del Hospital Penna.

Interrogantes necesarios
La profesora y licenciada Silvina Rojas, jefa del Departamento de Enfermería del Hospital Anchorena de San Martín, también ejerce como doctora en tránsito, es enfermera legista y vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Enfermería Legal y Forense. Rojas disertó frente a un auditorio diverso conformado por enfermeros con mucha experiencia, iniciados y estudiantes.
“¿Cómo vivimos la enfermería? Como una práctica que sostiene la tradición que nos han contado que los enfermeros hacemos determinada cosas o como una práctica sustentada en una ciencia”, introdujo la docente, y agregó otras preguntas irremplazables, tales como “¿qué somos los enfermeros? ¿Para qué estamos, cuál es la razón de ser?¿somos necesarios? ¿tenemos un rol destacado en los equipos interdisciplinarios”. La Enfermería es una profesión que tiene rasgos propios, hay estereotipos que es lo que la gente piensa de ella, asimismo,es una construcción social como todas las profesiones, ya que nacen de las propias comunidades y de las cuales necesitan ser abastecidas. “La profesión tiene que ver con lo que pensamos, lo que me dicen o cuentan de ella, y lo que experimento de la misma, esto hace a la percepción de la profesión. Por lo tanto, lo primero que hay que tener en cuenta la complejidad del asunto”.
La disertante cuenta con 30 años de experiencia en el campo, y planteó que ya no se ejerce de la misma forma que cuando comenzó, “no había diferencias de competencias, ser auxiliar, licenciado o técnico, hoy hay nuevos paradigmas que nos encuentran construyendo, somos protagonistas de esto que se viene y se está haciendo”.

Responsabilidades
“¿Desde cuándo tenemos una gran responsabilidad sobre los actos profesionales? Antes no dependíamos de una ley propia, sino de la Ley 17.132 que era una ley de salud y estábamos dentro de las actividades de colaboración con los médicos”, apuntó. En el año 1991, se sanciona la Ley Nacional de Ejercicio de la Enfermería 24.004, en buenos aires regula la Ley 12.245, “que tiene pocas diferencias con la nacional, como tiene que promover la donación de órganos”, en el año 1993 se reglamenta la Ley Nacional y se definen las competencias entre el enfermero y el auxiliar.Con esta autonomía ganada llega mayor responsabilidad, “tenemos dentro de la ley, prohibiciones, derechos y obligaciones”. El menoscabo de la dignidad humana, la publicación engañosa, el ejercicio profesional mientras se padece una enfermedad infectocontagiosa son algunas de las prohibiciones vigentes desde la Ley 12.245; mientras que el respeto a la vida, a la dignidad, ejercer de acuerdo a las competencias, secreto profesional, entre las obligaciones; los derechos se definen en ejercer de acuerdo al encuadre de la ley, contar con espacio para la capacitación y la objeción de conciencia. “Esto implica una gran responsabilidad a la hora de vivir los actos desde el rol del cuidado”, se traslada al Código Penal, con una tipificación que puede involucrar una demanda del paciente, enfrentar prisión o multa. En cuanto al Código Civil, tiene que haber un daño, y eso debe resarcirse económicamente, “tenemos un contrato tácito entre el paciente y su familia, tenemos que responder de la mejor manera, con un trabajo bien hecho”.También hay evaluaciones administrativas por el simple hecho del ejercicio profesional. La responsabilidad deontológica es el conjunto de los deberes de los profesionales de la Enfermería, la guía es el código deontológico, que les permitirá resolver los problemas éticos que el ejercicio de la profesión pudiera plantear, tanto desde lo individual como lo colectivo, no existe el propio pero sí guían el accionar el del Mercosur, por contar con uno.
¿Hay algo más importante que la salud para un ser humano? “Nuestro rol se llama cuidados, por lo tanto, somos responsables por ellos”. Existen diversas posibilidades de ejercer mal la profesión, entre ellas se cuenta la negligencia, la imprudencia, la impericia y la inobservancia. La negligencia es la falta de cuidado y abandono de las pautas de tratamiento, asepsia y seguimiento del paciente que están indicadas como parte del tratamiento; es decir, omitir acciones, por ejemplo” no mover al paciente afectado y que el mismo sufra de una infección por una escara”. La imprudencia se refiere a una acción de más, falta de tacto, mesura, cautela, precaución, discernimiento y buen juicio por parte de los agentes de salud. Otra falta es la impericia, que llega por carecer de conocimiento. “El conocimiento que se obtiene de la escuela es un bagaje inmenso, pero no alcanza, cuando se reciban deberán pensar qué seguir estudiando para desarrollar habilidades, puede ser en las áreas críticas, la internación, la pediatría, la gestión, lo que fuera pero hay que seguir capacitando”. La gran necesidad de ampliar competencias es absolutamente impostergable. Finalmente, la inobservancia es la falta de cumplimiento de las disposiciones que regulan el ejercicio de una determinada actividad profesional. Los protocolos y las guías orientadoras facilitan el ejercicio seguro y eficaz. “Hay una manera de cambiar una gasa, de comunicarse con el paciente, son formas ya estipuladas por protocolos y guías de orientación, están comprobadas y son sugeridas por ser, justamente, las más eficientes”.

Autor: Redacción EcoDias