Opinión

Fecha: Martes, 16 Mayo, 2017 - 00:00

Detrás del telón

Quienes gustamos del arte y la cultura, cuando vamos al teatro y vemos a “Hamlet”, lo entenderemos mucho más si antes leímos a Shakespeare.
Leemos al Quijote y a sus dos grandes personajes (Quijote y Sancho), lo entenderíamos mejor si antes leemos a Cervantes.
Veo a Trump a través del personaje que ideó Walt Disney en su película Fantasía, en el episodio del aprendiz de Mago, a quien le ordenó limpiar y baldear el castillo del mago.
El aprendiz se coloca el gorro y toma el bastón y aparecen baldes con agua y escobas con música de Mussorgsky y, cuando los quiere hacer parar, no sabe cómo.
Trump aún es un aprendiz de presidente, no estaba previsto que lo fuera ni para él mismo. Y sucedió…
Lo que vemos en el escenario es la punta del “Iceberg” y los personajes actúan como lo dice Verdi en su opera “La forza del destino”.
Las primera y segunda guerras mundiales -1914 al 17 y 1940 al 45- estallaron en Europa por la posesión de los mercados (económicos), en ambas guerras Inglaterra y Francia enfrentaron a Alemania y ganaron esas guerras.
Hoy Alemania es tan fuerte que domina a Europa -a través de la Comunidad Europea-.
¿Por qué se retira Inglaterra de la Comunidad Europea? ¿Por qué no alerta y admite que habiendo ganado dos guerras, sea Alemania quien le dé órdenes a Inglaterra?
Y lo mismo pasa con la presencia en Moscú de la señora Merkel -primera ministro de Alemania-, a quien vi por televisión con Putin.
Pasa con quien fuera candidata a presidenta de Francia por la extrema derecha, la señora Le Pen, quien manifestó que, de ganar, sacaría a Francia de la Comunidad Europea.
Como la conversación telefónica de Trump con Putin y sus últimas declaraciones (de Trump) de que no descarta negociaciones directas con Piong Yan de Corea del Norte.
No son producto de decisiones personales, dichas en el escenario del teatro mundial.
Lo que importa es conocer cuáles son las causas que los llevan a reunirse, qué es lo que se está moviendo debajo de la punta del iceberg.
Me aferro al sentido común: ¿qué beneficio traerá al mundo si chocamos con el iceberg?
El Titanic se hundió… ¿Es posible evitarlo?
El mundo se encamina hacia el nuevo orden mundial (en principio económico).
Los 200 países con gobiernos que representan al sistema capitalista, saben que existe una alternativa que ellos no pueden ofrecerle al mundo.
Concluyo con las palabras de Hamlet: “It is the question”.

Autor: Por Aron Berstein