PARTO RESPETADO Salud

Fecha: Martes, 16 Junio, 2015 - 00:01

Derecho de familia

En el marco de la Semana del Parto Respetado, EcoDias entrevistó al doctor Sergio Mendoza, jefe de Obstetricia del Hospital Penna quien dio detalles sobre esta modalidad de atención que gira en torno a lo que se conoce como Maternidad Segura Centrada en la Familia y que le da, sobre todo a la mamá, el poder de elección sobre cómo tener a su bebé.

Es a nivel mundial que en el mes de mayo se dedica una semana a concientizar y difundir todos aquellos puntos que refieren a lo que se conoce como parto respetado.
Desde el Ministerio de Salud de la Nación se define al parto respetado o humanizado como una modalidad de atención al parto caracterizada por el respeto a los derechos de los padres y los niños y las niñas en el momento de nacimiento. El concepto habla de las necesidades y deseos de la familia que va a dar a luz, de generar un espacio familiar donde la mamá y su bebé sean los protagonistas y donde el nacimiento se desarrolle de la manera más natural posible.
Pero todo esto no queda en meras palabras sino que incluso existe una Ley de Parto Humanizado, la 25.929, que promueve que se respete a la familia en sus particularidades -raza, religión, nacionalidad- y que se la acompañe en la toma de decisiones seguras e informadas.
Tanto la madre, como el padre como el recién nacido tienen derechos contemplados en la ley aunque tal vez merecen más atención en cuanto a la difusión los de la mamá por ser quien va a parir y quien tiene que disfrutar de ese momento, y los del bebé sobre todo en cuanto al contacto inmediato y necesario que debe tener con su madre. Todo esto sin intención de restar importancia a los derechos que también competen al padre de la criatura.

Derecho a elegir
El doctor Sergio Mendoza es el jefe del área de Obstetricia del Hospital Penna de Bahía Blanca y es esa área justamente en la que se encuentran las mujeres embarazadas.
EcoDias entrevistó al doctor Mendoza quien habló de parto respetado y a la vez aclaró que ciertos tipos de modalidades elegidas pueden hacerse siempre y cuando sea un embarazo normal y sin ningún tipo de riesgos que requieran de una intervención especial: “Cuando hablamos de parto respetado estamos hablando de respetar las pautas culturales de las pacientes, de que estén acompañadas, eso forma parte de lo que nosotros estamos trabajando a nivel de provincia, del Ministerio de Salud, que se llama Maternidad Segura Centrada en la Familia donde el papel preponderante lo tiene la familia. Entonces esto quiere decir que la mamá tiene el derecho de elegir con quién quiera estar, quién la acompañe en el trabajo de parto, puede estar todo el tiempo con alguien con quien se sienta segura”.
Esa persona seleccionada por la madre puede acompañarla en el momento justo del parto al tiempo que la embarazada también puede elegir la posición para dar a luz: “Se le explican los procedimientos dentro de lo que son todas las prácticas que se van efectuando, que personal de salud le vaya explicando todo lo que se va haciendo… y no usar prácticas que de repente no se usan hoy en día, por ejemplo no hacer la episiotomía de rutina”.
A modo ejemplo, Mendoza señaló que dentro de la población oriunda de Bolivia por cuestiones culturales se opta por el parto en posición de cuclillas: “Entonces eso hay que respetarlo. Respetar lo que se llama las pautas culturales de cada paciente que viene con sus creencias”.
El profesional comentó que actualmente nos encontramos en una etapa de cambio y que incluso dentro de la Medicina hay una manera de actuar que también obedece a patrones culturales: “Ahora viene este proyecto y la gente va pidiendo y se ven por ahí los efectos”.
Acerca de la preparación del personal de salud, explicó: “Nosotros periódicamente hacemos capacitaciones, esto viene del ministerio y en todo lo que baja del ministerio se hacen capacitaciones para la gente que dirige o que coordina las actividades de una maternidad y dentro de esto hay formación de equipos. Lo importante es que esto redunda por ahí en el bienestar de la gente. La gente que por ahí está siempre acompañada con el que quiere, que se siente bien atendida, que tiene un trato amable, respetuoso y que se respetan sus pautas, generalmente va con otras satisfacción al lugar donde va a tener un hijo que es lo más importante que le puede pasar a alguien”.

Mamá e hijo conectados
Respecto al lugar para tener un bebé sobre todo en lo que refiere a hospitales, hay que ir también que adaptándose porque ediliciamente un nosocomio está preparado para una determinada modalidad. Pero por ejemplo también existen unos bancos especiales destinados a situaciones de parto: “Hay un banco y ese banco se traslada a la sala de partos y lo puede tener sentada”.
Igualmente, Mendoza volvió a remarcar: “Estamos hablando de parto normal donde se cumplieron los tiempos, no hay riesgos para la madre y para el feto, eso hay que recalcarlo”.
Por otra parte, los derechos continúan una vez que el bebé nació: “No separar al bebé de la madre es fundamental, sobre todo en la primera hora, son todas cosas que hay que ir viendo. Por ejemplo hay un montón de cosas que se hacen en el momento del nacimiento pero se ve también que lo ideal sería retrasar un poquito, intervenciones de rutina que se hacen en los chicos como vacunarlos, como bañarlos, como que se pueden hacer también después de hora o de dos horas o dentro de las ocho horas para que el chico no se separe de su mamá porque es fundamental que en la primera hora posparto esté cerca de su mamá, lo huela, se pueda prender al pecho, sienta los latidos y sienta el calor de su mamá que es una manera de conectarse”.
Lo que se busca es que dentro de la primera hora posparto, la mamá tenga el torso descubierto y pueda colocar a su bebé contra el pecho “y se acercan, están conectados”.
Volviendo al tema relacionado al acompañamiento de la mamá, la decisión pasa por ella misma y también tiene un contexto en torno a la importancia: “Puede ser la madre, puede ser la hermana, puede ser alguien que ya tuvo un chico con quien la paciente se sienta segura que la acompañe. Porque el equipo de salud de un hospital público siempre va a ser desconocido porque la gente se controla en otro lugar. Si se controla en las distintas salas médicas y de repente va al hospital donde todo es desconocido, todo es nuevo, entonces es importante que esté acompañada por la persona que le de confianza porque a los otros efectores no los conoce. En cambio a su compañero si, y es importante que esa persona le de confianza, tranquilidad, seguridad…”.
Mendoza contó que todos los jueves se genera un espacio donde se tocan distintos temas entre ellos el del parto respetado.
En cuanto al beneficio para el propio bebé, destacó: “Tiene que ver en el sentido de que cuando menos intervenciones hay, el trabajo se hace lo más natural posible y siempre lo más fisiológico, o sea lo más normal siempre es lo mejor porque no hay mucha intervención y sobre todo la salud de la madre es mucho mejor, se siente mucho mejor y con mucho más placer”.
Estas políticas para hospitales públicos también tienen su tiempo para que los profesionales las adopten como propias: “Hay algunas cosas que forman parte de la cultura de los profesionales de salud entonces eso también hay que ir cambiando y eso requiere un tiempo, no es que baja una cosa y automáticamente es fácil de implementarla sino que hay algunas barreas que hay que ir sorteando. Esto de que cuando uno se va poniendo grande a veces cree como que está todo dicho y cómo voy a hacer esto si yo toda la vida hice esto otro. Entonces hay que ver por qué, para qué y lo que la gente tiene que saber es qué beneficios tiene nacer de esta forma. Hay un montón de cosas que se hicieron toda la vida y no las revisó nadie y aparentemente es mejor sin tanta intervención, volver como a las fuentes, a lo natural”.

Autor: Redacción EcoDias