Opinión

Fecha: Martes, 6 Marzo, 2018 - 00:00

Del diluvio bíblico pasamos hoy al diluvio político

De la función social con que el hombre inicia su derrotero humano, se pasó a la apropiación de los medios de producción.
La función social se convirtió en mercancía, que dio origen a lo que llamamos capitalismo, este “modus vivendum” destruye la naturaleza y transforma al hombre en un robotizado consumidor.
El sistema en que vivimos, este mal sistema, está cumpliendo su ciclo histórico, tuvo pasado, tiene presente pero no tiene futuro.
Tiene las características de un tumor maligno dentro del órgano de la humanidad.
Están quienes proponen su continuidad: los que con él se beneficiaron. Y está la mayoría de los pueblos del mundo explotados y mentalmente vaciados de contenido social y humano.
Estos pueblos, pues esto sucede en cada país, conforman lo que yo titulo “diluvio político”.
Es el dilema que tiene planteada la humanidad que entregó su destino y los puso en manos de un sistema perverso y cruel y que comienza a darse cuenta que su destino no lo puede delegar a otros sectores sociales hostiles a los pueblos y que ellos mismos podrán hacerlo.
De ahí parte mi hipótesis de que el futuro inmediato de la humanidad pasa por “gobiernos populares”, sin intervención del pasado y sus personajes.
La burguesía como extracto social que domina en la mayoría de los países no está en condiciones de dirigir los destinos de cada país, y estos deben pasar a manos de los pueblos.
El mundo y la humanidad como los pueblos han cambiado, y necesitan renovarse.
Lo malo consiste en que para lograr el dominio de los menos e imponerlos a la mayoría se creó el armamentismo.
Pasamos a las guerras y las derivamos a todo lo que significa humanidad, humanismo, vida digna económica y social.
Si el hombre o mujer como especie humana recupera su condición de “ser humano”, la humanidad tendrá futuro.

Autor: Por Aron Berstein