Editorial Interés general

Fecha: Lunes, 23 Abril, 2012 - 16:55

De los argentinos y las argentinas, pleno agradecimiento

La Cumbre de las Américas había sido un buen prólogo con el apoyo manifiesto de 32 países hermanos que suscribieron enfáticamente nuestros reclamos de la soberanía de Malvinas. Así, pasado el mediodía del histórico lunes 16 de abril, pudimos escuchar a la locutora oficial decir esas palabras soñadas y que expresaban la recuperación de la soberanía hidrocarburífera de la República Argentina. Dejábamos de ser el único país de Latinoamérica -y casi del mundo- que no manejaba sus recursos naturales. Nueve años tuvieron que pasar para que se dieran algunas condiciones políticas y sociales para abandonar esa posición de extrema debilidad soberana.
El panorama actual indicaba que habíamos pasado a ser importadores netos de gas y petróleo con un déficit de 3.029 millones de dólares, habiendo obtenido en la materia una reducción en el saldo comercial entre 2006 y 2011 del 150 por ciento. Las cifras ofrecidas por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner eran elocuentes al informar que en 2011 Argentina tuvo que importar combustibles por 9.397 millones de dólares, cifra similar al superávit comercial argentino que fue de 10.437 millones de dólares el año pasado. Difícilmente Repsol podría explicar -como ha intentado hacerlo todo el tiempo en los medios de comunicación que responden al poder hegemónico- esta política de vaciamiento, de no producción, de no exploración, en un país que, por ejemplo, está en el podio, luego de China y Estados Unidos, en las reservas de gas Shale, de reciente descubrimiento.
Las estadísticas indican que pese a haber contraído su nivel de producción, YPF -en manos de la multinacional Repsol- había logrado duplicar sus ventas a través de aumentos de precios, en millones de dólares corrientes en un 113 por ciento desde el año 2003 a la fecha, siendo precisamente el año donde más tuvimos que importar los argentinos combustibles. La utilidad neta de YPF entre 1999 y 2011 ha sido de 16.450 millones de dólares y los dividendos pagados entre la misma fecha han sido de 13.246 millones. Con nuestro petróleo y gas, con nuestros recursos naturales, una sangría que repetía los tiempos de la colonia. ¡Cómo no se irían a fastidiar en el “primer mundo”!

Yacimientos Petrolíferos Fiscales
No somos los trabajadores de la Cooperativa EcoMedios especialistas en materia energética. Aplicando el sentido común, entendemos que la producción de energía tiene un aspecto material y el ineludible trabajo del hombre, guste a quien le guste. En este sentido, los trabajadores petroleros -en su profesionalización- han tenido un rol preponderante en la gestión de la empresa, y queremos dejar sentada nuestra visión al respecto, porque en los tiempos que vienen seguirán serán protagonistas en este modelo de recuperación de la soberanía y del control de un instrumento fundamental. Esa entendemos es la mejor explicación del futuro éxito de la gestión de YPF.
Este gran paso dado, en la línea de los presidentes Hipólito Yrigoyen y Juan Domingo Perón, al decretar la utilidad pública de los recursos hidrocarburíferos, había sido perfilado en 1992 por un analista en una revista económica: el petróleo volvería a ser argentino si se definía como una política de Estado. Quizás sea preludio de la recuperación de los ferrocarriles -de carga y de pasajeros- y de la comunicación, por mencionar otros sueños nacionales.

Autor: Redacción EcoDias