MIRADAS Cine

Fecha: Martes, 5 Junio, 2018 - 00:00

Cruce de miradas

Tres largometrajes aportan diferentes puntos de vista sobre el mismo hecho histórico.

Es bastante común que de la nada -al menos así le parece al espectador- y con muy poca diferencia en el tiempo se estrenen dos o más realizaciones sobre el mismo tema, el mismo personaje o basadas en el mismo original literario, que despiertan sospechas, comentarios en los medios y corridas de parte de los productores para estrenar primero y no ser opacados.
Ejemplos hay muchos y algunos muy cercanos: Localmente, los horrorosos crímenes de la familia Puccio fueron abordados en el largometraje El clan (Pablo Trapero; 2015) y la miniserie Historia de un clan (Luis Ortega; 2015); mientras que en Hollywood hay varios dedicados a Robin Hood, que están en preproducción repitiendo lo sucedido en los noventa.
Se podrían barruntar teorías económicas o psicologistas sobre el inconsciente colectivo, pero el hecho es que casi nunca se llega a una conclusión del porqué sucede y a veces sucede para bien.
El año pasado pasó algo así alrededor de un momento clave a principios de la Segunda Guerra Mundial.
Entre mayo y junio de 1940, la mayor parte de las tropas europeas -para llamarlas Aliadas habría que esperar hasta la entrada de Estados Unidos en la contienda- movilizadas para enfrentar a Hitler, fueron emboscadas de espaldas al mar en la playa francesa de Dunkerque y fue necesaria una acción casi inmediata y en parte improvisada -bautizada como Operación Dynamo- para evacuarlas.
El título más impresionante e importante desde el punto de vista cinematográfico fue Dunkirk (Christopher Nolan; 2017), que además fue justamente -por una vez- premiado con el Oscar a Mejor Film de 2017.
Literalmente un fresco
con pocas palabras y largos silencios, donde lo visual primó sobre cualquier otro aspecto en una trama cruzada por las acciones bélicas en tierra, aire y mar.
El segundo fue Las horas más oscuras (Joe Wright; 2017), que mostraba cómo en Londres el gobierno británico cambia al primer ministro Neville Chamberlain -porque no previó que la mayor parte de su infantería quedaría varada y a merced de los nazis- por el discutido pero también fogueado en mil batallas Winston Churchill.
Un drama sobre como él debe resolver ese predicamento sabiendo que de sus decisiones dependían vidas en el frente francés y la propia libertad de su país, mientras era presionado por el monarca británico -el tartajeante padre de la actual Isabel II que tuvo su biopic en El discurso del Rey (Tom Hooper; 2010)- y las intrigas de propios y ajenos en el Parlamento.
Una interpretación logradísima de Gary Oldman como Churchill, que arrasó con cada premio, incluida la estatuilla de la Academia de artes y ciencias cinematográficas de Hollywood.
Y el tercero fue Their Finnest, una producción pequeña que se adelantó unos meses y por su mismo tono de comedia dramática quedó relegada a las otros dos, pero que ofrece un punto de vista complementario: lo que sucedía entre los quienes no estaban movilizados, ni cerca de las decisiones políticas.
Muestra en particular a quienes se dedicaban a rodar films para entretener y sostener los espíritus en tiempos de bombardeos masivos, algo que se denominaba “esfuerzo de guerra”, aunque estrictamente fuera propaganda para ensalzar la heroicidad civil durante el salvataje.
Se estrenó a finales de 2016, casi no se distribuyó fuera de Europa -sólo Estados Unidos la estrenó en abril de 2017- y su título original cita el tercero de los discursos de Churchill después de su asunción.
Se trata de una coproducción entre el Reino Unido y Suecia, dirigida por la danesa Lone Scherfig, recordada sus comienzos como parte de la corriente Dogma 95 -su opera prima Italiano para principiantes (2000) llevó la licencia Nro. 5- en su país y que con posterioridad ha desarrollado una desigual pero interesante carrera internacional en idioma inglés.
En este film versiona la novela homónima de Lissa Evans y desarrolla la trama alrededor de una secretaria del Ministerio de Información que demuestra ser imaginativa y es reclutada como parte del equipo de guionistas que llevarán a la pantalla la historia de dos jóvenes hermanas que formaron parte del rescate de las tropas en Dunkerque a bordo de un pequeño barco pesquero.
Así se reflejan diferentes aspectos de la vida civil durante la contienda; los problemas personales de la joven -Gemma Aterton-; los constantes bombardeos en la ciudad y los problemas de producción durante el rodaje en las locaciones costeras. En especial los arranques de divismo de uno de los protagonistas, encarnado con solvencia por Bill Nighy.
Una mezcla de momentos dramáticos, tiernos y cómicos bien concebida desde el guion, la ambientación de época y las actuaciones, que aporta una dimensión puede que más superficial que las otras dos realizaciones, pero humana y definitivamente disfrutable.
Largometraje que ya puede y vale la pena buscar en los diversos servicios de streaming online.

Autor: Silvana Angelicchio