POSIBILIDADES Educación

Fecha: Viernes, 6 Abril, 2018 - 00:00

Creatividad infinita

Con una apertura que cuenta con meses de inauguración, Infinito por Descubrir realiza una propuesta pedagógica tecnológica para niñas y niños de 6 a 14 años. Enfocados en la creatividad, el trabajo en equipo, saber escuchar y participar activamente, habilidades blandas que interesan y facilitan la tarea a la hora de pensar y concretar proyectos y compartir actividades programadas.

“Abrimos oficialmente a fines del mes de julio, estamos frescos y juntando experiencias”, dijo Ana Mondon, coordinadora general en charla con EcoDias. La apertura coincidió con el período de vacaciones de invierno, y en vacaciones de verano se programaron también actividades, “estuvimos evaluando el patrón de asistencia, durante la época de clases es uno, que también varió en las vacaciones de verano, por ejemplo el mes de febrero estuvo buenísimo, se llenó de chicos. Teníamos la expectativa que en el mes de diciembre se llenara porque terminaban las clases, y no sucedió, empezó a decaer porque los chicos se llevaron materias, padres cansados y chicos cansados de todo el año”. “Estas dinámicas se repitieron en los otros cuatro centros Infinito, con el agregado que aquellos no se encuentran próximos a los lugares comunes de circulación, sino alejados”, sumó Sebastián Luce, quien lleva adelante la coordinación pedagógica del centro. En Argentina existen 4 centros, ubicados en Jujuy, Mendoza, Bahía Blanca y Posadas, “y se espera que este año se abra uno en San Juan y Santiago del Estero. Además, hay dos trailers que van recorriendo el país, sucursales móviles e itinerantes”.
El trabajo del Infinito local se realiza en coordinación con Buenos Aires, y con los otros centros se intercambian actividades, “se está gestando una red entre las coordinaciones pedagógicas, operativas, entre los propios facilitadores”, agrega Luce, “la modalidad de actividades es proyecto, como es espontáneo y surge de los chicos que asisten, nosotros los acompañamos en el proceso creativo para hacerlo realidad”. Las actividades programadas sí son compartidas con el plantel pedagógico de Educ.ar, “también generamos actividades desde acá o modificamos algunas realizadas en los otros centros, y también las compartimos”, dijo Luce, y sumó Mondon, “sí, les damos la impronta local, la probamos y los mismos chicos sugieren otros giros”. Las propuestas son producto de una aplicación de prueba y error, “hacemos actividades multidisciplinarias, mezclamos o hacemos toda una semana con una trama temática o abrimos un día a la comunidad”.
Para este año, Infinito por Descubrir quisiera brindar talleres, una apuesta sostenida en el tiempo, consistirían en 4 a 6 encuentros, un punto medio entre una actividad programada y un proyecto, “porque hay una idea, una problemática, que puede ser de la ciudad, del barrio, de una escuela, de un hospital, de cualquier institución, y haríamos encuentros para dialogar sobre esta cuestión y armar entre los participantes estrategias para compartir después con esa organización, creemos que es una buena dinámica para incorporar la idea de proyecto, una problemática- solución, y también es generar un compromiso donde no quede solamente en las actividades de una hora y media, y esto los deja enganchados y vuelven, creemos que con los talleres podremos lograr un compromiso mayor”. De esta forma, se suma a las habilidades el impacto social de la propuesta educativa.
Con estas metas en vista, los partícipes de Infinito son los primeros en poner en prácticas las habilidades, “pensamos que tenemos que ponerlas en práctica nosotros y después que fluya a los chicos por el ambiente mismo”, según Luce el cambio está en los adultos que contagian a los chicos en esas actitudes, “si no trabajamos en equipo, no podemos lograrlo en los chicos, si no nos sabemos escuchar nosotros no podemos contagiar, tampoco es para enseñar sino para mostrar, estamos en situación de aprendiz frente a los chicos, también hay que cultivarla en vos, queremos esa coherencia. Potenciamos el trabajo en equipo entre nosotros, consolidamos eso y ahora estamos profundizando la comunicación interna y que salga al exterior”.
El centro Infinito por Descubrir se completa con un personal de 21 integrantes, ambos coordinadores pertenecen a Educ.ar, de la esfera de Nación, hay empleados de planta municipal y facilitadores contratados que ingresan por la Subsecretaría de Educación del municipio. “Necesitamos que a Infinito se lo apropie la comunidad, de esta forma, logramos autonomía, y parte de eso tiene que ver con los insumos o servicios que el centro necesita”. En busca de mantenerse y permanecer más allá de este presente, se espera que el sector privado realice aportes al Centro, que cuenta con instalaciones y equipamiento, y requiere solo materiales.

Procesos y etapas
“La educación es un proceso lento, es directamente proporcional la paciencia, sea la mini, al estar con los chicos, como en lo macro, tenés que ser paciente para que los cambios de un Infinito o una propuesta pedagógica se vea”. La dinámica de trabajo en Infinito es girar alrededor de preguntas, “cómo hago esto, pregunta el chico y el facilitador le dice, cómo lo harías; ¿así?, probálo”, haciendo hincapié en acompañar estos descubrimientos y jugar con el asombro, sin eso no hay aprendizaje, lo descubrís vos, no te lo instalan”.
Los visitantes de 6 a 8 años gustan de las actividades programadas, que se renuevan todas las semanas, trabajan en el mini laboratorio, “tenemos mucha concurrencia”. De 9 a 14 años, representan una porción importante de actores, y se reparten entre proyectos y actividades, el proyecto sigue el tiempo del chico, tranquilamente disponen de la cantidad de días para dedicárselo, a veces coordinan con otros chicos y está más atado a lo que va surgiendo.
Algunas de las experiencias educativas son narradas por sus propios creadores. José construyó una máquina que dobla ropa, con 12 años, asegura que “todo el tiempo que me sobra lo paso en Infinito por Descubrir”, juega al básquet y estudia. Curiosidad, inquietudes y videos que inspiran, “ví el prototipo en facebook hecho en cartón y lo quise mejorar”, para eso, utilizó maderas, cables, servomotores y el programa Arduino. Tobías creó un detector de monóxido de carbono, un aparato que detecta con forma de robot y movimiento, que le posibilita tomar la graduación del elemento en diferentes habitaciones de una casa.


ABIERTO A LA COMUNIDAD
Infinito por Descubrir se encuentra en Fitz Roy 682, y se encuentra abierto de martes a viernes de 9 a 13 y de 14 a 18 hs., los sábados en ese mismo horario de tarde. La entrada es libre y gratuita para niñas, niños y adolescentes, de 6 a 14 años de edad.

Autor: Redacción EcoDias