LITERATURA ORAL Cultura

Fecha: Miércoles, 6 Enero, 2021 - 00:00

Convida kamishibai

Claudia Lima invita a sus espectadoras y espectadores a disfrutar del protagonismo de los cuentos que relata.

Kamishibai significa “teatro de papel” en japonés. Como indica la iniciativa que lleva adelante Lima, en un mundo mediatizado “propone volver a despertar la imaginación invitando a vivir de otro modo el ser espectadores y participantes”.
Es un relato acompañado con imágenes, se usa un pequeño teatro que se llama butai donde son colocadas las láminas dibujadas de la historia que se va narrando. De esta forma, se produce un intercambio visual y auditivo. Lima se inspiró en una maestra de literatura que mostraba sus trabajos de kamishibai en la Biblioteca Rivadavia.
Desde entonces, aglomeró sus conocimientos artísticos y se apropió de la metodología narrativa desde su propia impronta y visión particular. “Me llamó mucho la atención desde hace unos años, en mi resonó y quise ver qué era. Cuando empecé a investigar por internet en ese momento me bajo una catarata de información y pensé que era maravilloso porque podía mostrar arte ilustrado acompañado de la narración y me pareció mágico. Al principio, sonaba interesante pero cuando empecé a realizarlo y lograr ese intercambio con el otro, la gente al finalizar la función te dicen algo bueno sobre los cuentos”, explicó.

Aportes
Como otro aspecto característico, Lima expresó el componente educativo de la técnica, que invita a repensar y concientizar mediante cuentos que interpelan a niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos. “Siempre se trata de dejar una enseñanza. Trabajo con temáticas como la del bullying, sobre la aceptación, trato de buscar esos cuentos que ayuden de alguna manera a que alguien se vea reflejado en una situación y que sirva. No tiene límite de edad y es muy interesante lo que se genera”.
Desde el inicio de la pandemia, la artista local habituada a espectáculos en espacios públicos y establecimientos de la comunidad como bibliotecas y escuelas, decidió enfocarse en otra área de su labor. “Estuve dibujando mucho. No me anime a hacerlo vía Zoom o por Facebook porque el kamishibai lo que tiene de particular es que necesita el intercambio natural con el espectador. El intercambio de la mirada, de los silencios donde generalmente los chicos, a diferencia de una narración típica, se detienen en algún momento y son parte de la historia”. Teniendo en cuenta el intercambio, al hacerlo a través de una plataforma virtual se perdería el clima colectivo.

Arte inclusivo
“Es antiguo pero siempre se va reinventando. Algunos dicen que es milenario el hecho de que los monjes en Japón lo usaban para enseñarles a quienes no sabían leer, lo usaban para las personas que no sabían leer y escribir cosas de la moral”, relató.
En la época del 30´, Japón tuvo una crisis económica muy grande y no había trabajo, por eso “se armaban sobre unas bicicletas y las familias fabricaban golosinas caseras y el abuelo generalmente partía pueblo por pueblo contando una historia a cambio de esas golosinas”, concluyó Lima.
El 7 de diciembre en el marco del Día Internacional del Kamishibai por la paz, Lima fue invitada a encontrarse de forma online junto a otros narradores de México, Puerto Rico, Australia, Marruecos, España, Japón, entre otros países. Para conocer más acerca de su actividad, ingresar a su página de Facebook: “Papel que narra”.

Autor: Redacción EcoDias