FORMACIÓN TEATRAL Cultura

Fecha: Martes, 23 Enero, 2018 - 00:00

Contramarea

Se concretó una nueva edición de formación actoral, PehuenCó es la sede histórica de la propuesta. Balances, herramientas e intervenciones producidas colectivamente.

"Fue una experiencia bárbara, fue muy impactante lo que se pudo lograr desde los participantes hasta la organización”, dijo Juan Andrés Gallego, uno de los creadores de la propuesta. Contaron con la participación de 33 artistas, que lograron actualizar y formarse en las diversas áreas de la actuación. Contramarea se realizó entre el 6 al 14 de enero en el balneario próximo.

De marco, la naturaleza
En encuentro artístico complementa el entrenamiento físico-vocal, musical y corporal en un marco de diálogo con la naturaleza. Los talleres formativos de la edición 2018 estuvieron a cargo de PierrikMalebranche, quien ofreció técnicas que vincularon al artista con los objetos manipulados; las dinámicas integradas para la construcción del actor estuvieron bajo la dirección de Marcos Gómez y Pablo Wohl, mientras que Huilén Jazmín Fente y Nicolás Grigioni dictaron Escuchar el espacio, una indagación sobre el canto y el por qué cantar juntos; Juan Pablo Thomas y Guillermina Andrade, investigación sobre el proceso creativo en escena. Las actividades se realizaron en el Centro de Jubilados, Polideportivo y la Escuela N° 18, también contaron con un domo, en un terreno entregado en comodato por la Sociedad de Fomento de PehuenCó.
"El domo es una estructura geodésica, recubierta, el lugar se dedicó a las funciones de espectáculos que llegaron desde Bahía Blanca", esto implicó una novedad, el espacio cubierto y exótico se instaló en Brown 450, y se realizaron diversas actividades y obras en las noches de función. Los espectáculos presentados fueron “Huellas”, bajo la dirección de Lucas Sánchez, y “Despelucados”, con AnabellaDegásperi y Mauro Oteiza.
La dinámica de Contramarea implicó a los participantes un gran compromiso físico y mental, por la mañana se realizaron los talleres y por la tarde, se buscaba poner en acción las herramientas de actuación brindadas en los cursos mediante la creación colectiva, "iba a ligado a la intervención con espectáculos de creación colectiva, a la gorra, para toda la familia, en espacios públicos no convencionales, salir de las paredes del teatro, hacerlo en las calles y las plazas". Las intervenciones se realizaron en la rotonda de los artesanos, a lo largo de la calle Brown y en la bajada de Brown y San Martín, los días viernes y sábado. El domingo último se trabajó con lo aportado, "plasmamos plásticamente todas las sensaciones y materiales trabajados y hacer con eso un collage colectivo, donde quedaran grabados, fue una actividad muy emocionante porque vimos en papel plasmadas todas esas sensaciones que son difíciles de comunicar, con una forma poética".
Contramarea fue creado por Lucas Sánchez, AnabellaDegásperi, Juan Andrés Gallego y Lautaro Schmidt, artistas que llegan a la actuación de diversos orígenes y formaciones.

Historias
“Organizamos una actividad de a pares, los participantes recorrían PehuenCó buscando narraciones extraordinarias de gente común, de gente que vive en el lugar durante todo el año; anécdotas, historias, relacionadas con el mar, con la pesca, los artesanos, de casamientos”, describió Gallego, las encuestas sirvieron como material para hablar desde la gente, “un trabajo de campo mucho más social a lo que está acostumbrado el actor, que siempre trabaja con un texto directamente y lo lleva al cuerpo”.
De esta forma, lograron que los vecinos de la villa sean parte a los vecinos, “y nosotros ser portavoces de esas historias que a veces se saben pero no se cuentan, o los turistas no se enteran: quién es el pescador más antiguo, quién fue la primera mujer egresada de la escuela de PehuenCó, quién ha sido el que ha casado a las familias, dónde fueron esos casamientos”. Esto tuvo que ver con lo planteado por el taller de creación colectiva, que estaba muy ligado a la obra de Shakespeare, "Sueño de una noche de verano", que contiene varias narraciones fantásticas que le imprimen una poética particular. "Tomamos como excusa ese texto y salimos a buscar historias que tengan que ver con rituales, ceremonias, fuimos encontrándolas, nos las apropiamos, a veces los textos que se improvisaban en las intervenciones tenían mucha relación con ellas”.
Las 16 parejas produjeron mucho material colectivo, "teníamos una banda musical que acompañaba la procesión de los chicos en la calle, fue un trabajo bastante interdisciplinar: música, actuación, investigación social y espectacularización". Después fue una tarea de trabajo actoral para presentarlo a los espectadores, turistas y habitantes de la villa. El planteo de un escenario en la vía pública acarreó otras decisiones y actores sociales, “teníamos que saber dónde estamos habitando, por qué las esquinas tienen esos nombres, empezar a investigar un poco el lugar, por qué hacemos Contramarea en PehuenCó, por qué rescatar sus historias”. La villa tiene entre 500 a 700 habitantes fijos, no hay asfalto, no hay una red de gas y agua constante, “el lugar nos da un perfil para acercarnos mucho más a lo social, no estar tan metidos en una construcción propia de un teatro de cuatro paredes, donde la gente paga una idea”. Una vez que la procesión se anunciaba con una gran tela roja, la banda y los artistas, comenzaba el recorrido por diversos puntos neurálgicos de la villa, el público se sumaba a la ceremonia. “El público es algo difícil, porque hasta cuando descansa está apurado, por eso la propuesta de sumarlos fue muy interesante, sucedió y cuando conseguimos abrir la circularidad de los espectadores fue imponente”.
Con la intención de divertir y también, de hacer visible estas historias, los espectáculos tuvieron éxito y contaron con vasto público. “Traer el teatro a PehuenCó supone una actividad social y un compromiso, no había que esperar que la gente vaya al teatro sino traérselo, nos pareció una línea, una herramienta para vincularse con la gente, para mostrarle al turista que hay historias, que el lugar tiene vida, hay gente que ha sembrado los árboles para que PehuenCó tenga hoy el paisaje que tiene, los atractivos que tiene como la Reserva Natural, la playa”.
El deseo de los organizadores es que Contramarea se replique en otros espacios, “compartimos esta iniciativa y de ahí construimos, el encuentro es multidisciplinario y abierto, siempre tenemos en cuenta la convivencia, el encuentro y la creación”.

Autor: Redacción EcoDias