Grupo Crecer por la Vida Bahía Blanca

Fecha: Sábado, 23 Septiembre, 2006 - 00:00

Con la puerta siempre abierta

Decenas de chicos han cruzado la puerta de Crecer por la Vida encontrando afecto, contención y posibilidades que la calle no ofrece. Algunos, ya grandes, siguen yendo porque como dice su presidenta, Isabel Llanquihuen, es necesario que la puerta siga abierta: “Si nosotros la cerramos, va a haber un chico que la quiera abrir y no pueda, y por poco que se le dé acá adentro, es necesario que esa puerta esté abierta”.

El nacimiento
La historia empezó por la necesidad de un grupo de padres de la escuela 72 que se unieron para conseguir remedios y zapatillas para los chicos del sector que comprende a los barrios Stella Maris, Don Bosco, Villa Cerrito, entre otros. A través de programas sociales de la Nación, la idea de formar el grupo fue tomando color: “Entre los años 96-97 baja un programa de animadores comunitarios desde la Nación y es convocada la gente que estaba trabajando en la escuela 72 de Huaura y Rojas. El proyecto consistía en la contención de niños y jóvenes debido a que en este radio hay muchos chicos que no la tienen. Entonces, los iniciadores del grupo decidieron que nazca con este objetivo, que hoy sigue vigente: trabajar con niños y jóvenes y, a largo plazo, con la gente de la tercera edad para que los abuelos puedan contener a los niños y estos, a su vez, puedan contener a los mayores”.
Algunos de los primeros miembros fueron Hilda Altuna, Lucio Vidal, Concepción González, entre otros, mientras que hoy las caras visibles son la ya nombrada Isabel, Erica González, Miguel Melín y Mariela Barría, que vive en la sede de Guardia Vieja al 2000, barrio San Jorge, y se encarga de su cuidado debido a los muchos robos que han sufrido.

Realidades difíciles
El grupo trabaja dentro del Consejo Vecinal Las Villas dedicándose al aspecto social por el cual trabajan diariamente. Serigrafía, plástica, folklore y apoyo escolar son algunas de las actividades que se han venido dando, sumado a una merienda para el chico que va a hacer sus deberes: “Lo hacemos porque el nene que viene a hacer los deberes, si los hace con la panza calentita razona más que el que no. Cuando hubo un conflicto con los porteros de la escuela 72 nos encargamos del servicio de comedor del colegio. Cocinábamos acá y los chicos se llevaban la vianda”.
A lo dicho por Isabel hay que agregarle que también en verano el grupo se encargó de los chicos a través de los talleres y las meriendas.
Las realidades que atienden tienen que ver con “chicos de clase baja, que están casi siempre solos, que el mayor cuida al menor. La realidad nuestra desde que empezamos es bastante dura porque el chico necesita afecto, entonces cuando llegan acá lo que prevalece es el afecto, el hecho de que todos son iguales”.

Formando scouts

Miguel Melín es dirigente Scout y comenzó a trabajar con los chicos de la institución a través de campamentos. De esa manera se formó el grupo Scout Gral. Martín Miguel de Güemes: “Primero los llevamos de campamento a distintos lugares para que puedan vivir una experiencia en la naturaleza. Vimos que esto tenía continuidad entonces para que no se perdiera decidimos armarlo como grupo Scout. Les enseñamos a que puedan sobrevivir con poco. Hasta a los más chiquitos se les enseña a hacer la masa para una torta frita y en cierta forma agasajan a los más grandes. Siempre tratamos de que el chico aprenda”.
Diferentes juegos, actividades, viajes y campamentos a otros lugares para que los chicos conozcan forman parte también del repertorio de posibilidades que brinda este grupo Scout.

Locos que se juegan
“Crecer por la Vida” se convirtió en abanico de posibilidades ya que los adolescentes tienen su lugar y algunos de ellos han formado un grupo de cumbia villera que es apoyado por la entidad: “Ellos fueron alumnos nuestros, hoy están en otra cosa pero vuelven para que le demos apoyo con lo del grupo. Nunca dejaron de estar con nosotros”. El grupo tocó en un festival para el Día de la primavera junto a otros y el evento fue un éxito con 500 personas disfrutando de su música. Hoy ya se está armando el próximo festival en el sector. Además una banda de rock se acercó a la entidad para hacer cosas en conjunto.
“Somos los locos que se juegan por la gente joven porque consideramos que son el futuro nuestro”, dice Miguel. Y vaya si lo hacen: desde los más chiquitos hasta los que ya pisan la mayoría de edad han pasado por el grupo y lo siguen haciendo con el objetivo de seguir el mismo camino, como dice Isabel: “Estamos trabajando para prepararlos a ellos para que el día de mañana pueda ocupar nuestro lugar. Que puedan decir ‘Cuando yo vine, me abrieron la puerta, ahora yo no puedo cerrarla’ ”.

Autor: Redacción EcoDias