Opinión

Fecha: Martes, 23 Enero, 2018 - 00:00

Como veo al hombre

Lo veo como la especie creada por la naturaleza más depredadora de todas.
Lo veo la especie humanoide creada hará unos 40 mil años.
Se reprodujo hasta alcanzar 6500 millones de especímenes humanoides.
La cadena alimenticia nace a partir de que la naturaleza crea animales que para sobrevivir se alimentan con la carne de otros.
Un elefante no come carne, se alimenta de la vegetación; el hombre come toda clase de animales, todavía no come carne humana, pero sí la explota, la esclaviza y esto nos llevó a tal grado de nivel que nos coloca al pie del precipicio en que podamos caer.
El cerebro con que está dotado esa nueva especie puede pensar y lo hace para bien o para mal.
Triunfó el mal, con él la destrucción de todo valor humano, ética y moral, las mayorías fueron explotadas y esclavizados por la parte de la sociedad humana creada bajo el capitalismo.
Al mundo el capitalismo lo convirtió en una cárcel de pueblos y a quienes se opongan los destruyen.
El sistema creado por el capitalismo no puede contener a sus pueblos (léase humanidad), y éstos buscan cambios.
El capitalismo como sistema se agotó, la humanidad (los pueblos) necesita cambios que el capitalismo no está en condiciones de darles.
Fueron creados 200 gobiernos que se rigen por códigos y normas capitalistas que ya no están en condiciones de satisfacer sus necesidades.
Muchos países para no verse devorados, se arman y crean instrumentos que, de utilizarse, destruirían la tierra.
La transición de una civilización a otra lleva siglos, hoy tenemos un mundo que exige cambios.
La sobrevivencia del hombre solo puede lograrse en paz y con desarrollo humano justo.
La reunión de las dos Coreas nos dirán si se impone el “ser humano” o seguimos el camino de la destrucción de la vida humana y de la naturaleza… ¿Lo tomarán en cuenta?
Si se llega a acuerdos, si se impone la paz, cosa que podría ser posible, evitaría el holocausto de la vida humana y de la misma naturaleza.
Los pueblos de ambas Coreas quieren la paz.
Los gobiernos -y pienso en Corea del Sur- tienen en sus manos la posibilidad que podría tomarse como ejemplo si se quiere salvar al mundo.

Autor: Por Aron Berstein