CIERRE Instituciones

Fecha: Lunes, 19 Diciembre, 2016 - 00:00

Como en masterchef

Cocina saludable para adultos mayores es uno de los talleres propuestos por PAMI. Más rico, más sano y más divertido fueron las consignas de una competencia al mejor estilo televisión para cerrar las actividades y logros de este año.

“Hoy hacemos ese cierre general, nos juntamos todos y es una competencia como en la televisión. Cada uno de los grupos prepara una comida salada y una dulce, que guarde los requisitos mínimos como para que un obeso, un hipertenso o un diabético pueda comerlas y que esté bien presentado, lindo a la vista. El centro que gana, se gana un premio, es una minipimer”, contó a EcoDias la licenciada en nutrición Paula Fioretti.
La jornada se realizó el martes 22 de noviembre en instalaciones del Instituto Pedro Goyena, “quienes prestan sus instalaciones, tienen esta cocina que es comodísima con todos los elementos necesarios, solamente trajimos los insumos. Tenemos muchísimo contacto y todos los años lo hacemos acá, esta es la tercera edición de Masterchef y siempre han facilitado este local”.
“Tenemos varios grupos del taller de Cocina Saludable, que los hacemos en los centros de jubilados a través de PAMI. Los talleres se realizan en Bahía Blanca, Cabildo y Punta Alta. Tenemos nueve centros en la ciudad y uno en Punta Alta y uno en Cabildo. Una nutricionista los guía en la parte nutricional de los alimentos, una chef que los hace cocinar a los abuelos que están participando del taller. Se juntan una vez por semana y se cocina un recetario de comidas tradicionales que hicimos los nutricionistas de PAMI, están adaptadas a la diabetes, hipertensión y obesidad, siempre buscando la salud de la persona mayor. Se van ejercitando durante todo el año”, describió. Fioretti junto a Ignacio, director de la carrera de chef en el instituto terciario, conformaron el jurado.
Los talleres contienen y enseñan a 12 abuelos por centro de jubilados, “por eso se junta una linda cantidad cuando los convocamos el Masterchef, por eso se ve que hay tanto movimiento y tanto entusiasmo” afirma, mientras alcanza una fuente a una de las competidoras. “Lo lindo es que hay mujeres y hombres. Los hombres que participan están participando, están colaborando y cocinando a full a la par de la mujer porque quieren saber cómo hacerlo. Algunos nunca cocinaron, otros sí. Todos quieren aprender. Esta generación de hombres que probablemente no cocinaba en su casa estar haciendo esto es super liberador. Ha sido llamativo que las clases de yoga sean tomadas por mujeres y hombres, mezclados. Se integran, disfrutan, se hacen amigos, se hacen parejas”.
En la competencia participaron los ocho grupos de trabajo, divididos en dos tandas. “Les dimos la tela para que se armen cofia o vincha y delantal para identificarse en la competición”, agregó Fioretti. Como la edición de Masterchef atrae más por ser un juego que una competencia, “a través del juego están aprendiendo. Les encanta jugar, es un juego consciente, distinto al de los chicos. Una de las participantes del taller es docente jubilada, y me decía que nunca había experimentado ser alumna de nuevo y aseguró que es muy divertido. Son cosas que ellos les divierte”.

Prevención
PAMI cuenta con un programa proyectado hacia la comunidad para hacer prevención primaria y secundaria. “La primaria es cuando no está la enfermedad y vos les das los datos para que no tengan hipertensión, diabetes u obesidad, la secundaria es cuando ya está instalada la enfermedad. Tenemos abuelos con diabetes, hipertensión, obesidad, trastornos metabólicos, todo eso se trata de comunicar en los talleres y el resultado es evaluado todos los años, sus valores y el peso va disminuyendo con el tiempo, la participación de los talleres y la concientización de una alimentación saludable”.
HADOTMA se denomina el proyecto para la detección y prevención de la hipertensión arterial, la diabetes, la obesidad, los trastornos metabólicos y Alzheimer que se materializa en el trabajo de los talleres de Cocina Saludable que Pami ofrece a sus afiliados y afiliadas en todo el país.
“Una de las inquietudes más común llevada a los talleres es el colesterol, entonces buscamos las formas de cocción, los alimentos que no suben el colesterol. También aparece la inquietud de bajar de peso, el médico suele decirles que deben hacerlo, y ellos no saben cómo. En PAMI damos paralelamente la promoción de la actividad física, siempre va acompañado de clases de gimnasia en el mismo centro de jubilados, todo gratuito para los afiliados y así pueden complementar su trastorno metabólico o enfermedad con la actividad física, a veces es sedentarismo nada más y el hecho de venir al taller, comunicarse, socializar, también se pueden ver problemas emocionales por la pérdida de algún familiar, soledad, aislamiento, es lo que dicen ellos: `estaba en mi casa encerrado y ahora se me abrió un mundo que no sabía que existía, voy al centro de jubilados, después a una fiesta, a un viaje, en el curso me contienen´”.
Con nueve años de experiencia en los talleres de Cocina Saludable “creo que hemos mejorado en la intervención de la gente en el curso, porque al principio nosotros nos poníamos en la postura de dar las clases, y llegamos a punto donde nos convencimos que ellos tienen que cocinar, tienen que saber hacerlo para poder hacerlo en su casa. Así fue como se nos ocurrió la idea de que cocinen en el taller. Por eso lo hacemos en los centros de jubilados que tengan una cocina. Pusimos un chef para que los guíe un poco en los secretitos de la cocina, ellos saben cocinar, no les enseñamos eso, sino que les damos tips para que sea más sano, más rico, retenga los nutrientes. Y lo que me dicen los docentes que están fascinados con el intercambio que tienen con los abuelos, enseñan también ellos de su experiencia de vida”. Los talleres se dictan una vez por semana de marzo a noviembre y cuentan con cinco nutricionistas y cuatro chefs que rotan entre los centros de jubilados. La experiencia se toma como punto de partida, “hacia su propio entorno que a su familia, a sus nietos también inculquen esta vida sana”.
“Pensemos que son mujeres y hombres que fueron productivos y tenían todos sus familiares, a medida que van pasando los años algún familiar se pierde y son pasivos, ahí es cuando se hace la cuestión un poquito más difícil
para los abuelos. Integrarse a un centro, y a partir de la promoción de estas actividades, los abuelos llegan a los centros de su barrio, y es una forma de sanar el alma y sanar el cuerpo”.

Cocinero
Mario Luis Oviedo vino junto a su grupo a competir, “vine de Punta Alta para competir, es la primera vez que hago el taller de Nutrición del PAMI y es la primera vez que viene el centro de Abuelos Rosalenios. Soy el abuelito más joven, soy veterano de Malvinas y por esa razón tengo PAMI. Estoy retirado de la Armada. En el grupo hay mayoría de mujeres y hasta un matrimonio. Tenemos una onda bárbara con toda la gente”. Según Oviedo, “la competencia es un mero hecho, el tema es la camaradería, el charlar con la gente. Como se siente el bullicio es como todos estamos cocinando y charlando”. Compartieron la jornada de la mañana con abuelos y abuelas de El Porvenir, Villa Ressia y Cabildo.
“Aprendí a comer sin sal, sin azúcar. Tenía un poco de hipertensión y no quería tomar pastillas. Así que dejé la harina blanca y el azúcar y me está haciendo bien, estoy comiendo más sano y de a poquito estoy bajando mis triglicéridos y el peso. El peso me preocupaba, no por la estética sino porque después te empieza a doler todo el cuerpo. Tengo 56 años y la andropausia está empezando. Tomar la menor cantidad de pastillas posible, bastante agua con limón” concluyó.
“Con el chef y la nutricionista tenemos la guía para el manejo de la sal y el azúcar”. Los Abuelos Rosalenios trajeron un menú de pizza integral y muffins de naranja y jengibre. EcoDias pudo dar fe de una propuesta sana después de ser invitados con la dulzura de la algarroba.

Autor: Redacción EcoDias