LA CRITICA Cine

Fecha: Martes, 6 Febrero, 2018 - 00:00

Coco

Los Rivera son zapateros, unidos, apegados a la tradiciones y tienen una característica especial: desde aquel lejano día en que el tatarabuelo abandonó a su mujer y su hijita para ser mariachi, detestan la música.
El problema es que el pequeño Miguel Rivera quiere dedicarse a cantar y tocar la guitarra, por lo que deberá enfrentar la prohibición familiar y varios peligros en este y en el otro mundo si quiere hacer realidad ese sueño.
Esta nueva animación de Pixar se atreve al exotismo, con una temática y estética similares a las de El libro de la vida (Jorge R. Gutiérrez; 2014), aunque con un niño en el protagónico y un presupuesto mucho más abultado.
Ambientada en un México atemporal, el centro de la trama se relaciona con la celebración del Día de los Muertos y su posible rito de pasaje.  
En apariencia, un asunto poco adecuado para una trama dirigida principalmente al público infantil, aunque el color, el humor, la música -en ciertos momentos apabullante-y ciertos personajes atractivos -como los alebrijes-, la desdramatizan permitiendo disfrutar las aventuras de su pequeño héroe tanto en el “más acá” como en el “ más allá”.
Como toda producción del estudio de la lámpara Luxo, la factura visual es impecable, con momentos inspirados como el racconto que hace el protagonista en la apertura o la escena en el cenote.
Pero también abundan los clichés con tufillo a prejuicio en la presentación de varios personajes y situaciones -a pesar de que hay un descendiente de mexicanos en la dupla de directores y guionistas- y los golpes bajos lacrimosos, que delatan la sociedad con Disney.
Objeciones que quedan muy en segundo plano, porque Coco -el título refiere a un personaje secundario con un secreto que se revela cerca del final- se ha convertido en el largometraje más visto en la historia de la exhibición cinematográfica mexicana, ha ganado el Golden Globe a mejor animación estrenada en 2017, probablemente se lleve el Oscar en esa categoría y arrasa las boleterías internacionales -en Argentina arañó el medio millón de entradas en el primer fin de semana-.
Exitazo a ritmo de trompetas y guitarrones.

Director: Lee Unkrich & Adrian Molina
Guión: Adrian Molina & Matthew Aldrich
Fotografía: Matt Aspbury, Danielle Feinberg
Música: Michael Giacchino
Origen: USA - 2017
Clasificación: Apta para todo público

Autor: Silvana Angelicchio