BAHÍA LEE Cultura

Fecha: Martes, 27 Noviembre, 2018 - 00:00

Cerrar el año

Una cofradía de relatoras y relatores juegan y regalan literatura cada lunes en la Biblioteca Popular Rivadavia, la cita convoca a un público diverso.

“Las palabras abren puertas en el mar”, declara Cristina Zúñiga, una narradora que hizo su ley de cuentos en el escenario de Bahía Lee.
De a poco, el programa entra en la etapa de cierre del año 2018, que se concretará el 20 de diciembre en Bella Vista Galpón Enciclopédico, momento dedicado a las historias navideñas y los cuentos de fin de año. También es una forma de festejar la formación de muchas narradoras y muchos narradores locales, como así también, el espacio dedicado a difundir la literatura en diversos lugares de la ciudad donde el público puede asistir en forma libre y gratuita.
Esta despedida tuvo gusto a invitación, y rápidamente acudió Cristina Zúñiga, una bibliotecaria que salió de su rol para animarse a narrar con gran cuota de actuación. Tres relatos abrieron su paso en la tardecita, un cuento de miedo, uno policial y el último de ciencia ficción trasladaron al público asistente a estados de ánimos, fantasías y recuerdos de la infancia a través de la admiración, el susto y la memoria. Zúñiga combinó las dosis de gestos, tonos y silencios equilibradamente, y la sazón la dio la literatura. “Narrando soy de terror” fue una manera de desandar y contagiar que encontró la narradora, quien fue formada por Teresa Prost y Marita Berenguer, dos relatoras de trayectoria. “Estoy muy agradecida con ellas, porque me enseñaron, y hoy me pusieron en este sitio”, resumió con emoción, y agregó que la idea de esta propuesta estuvo vinculada a las ganas de crear algo distinto, “este proyecto comenzó en las Escuelas Medias de la Universidad Nacional del Sur, y después se difundió en la escuela primaria, y más tarde recibí invitaciones de otras instituciones educativas, y es así como sigue”. Y parece ser, que el show continúa desde donde lo soliciten, porque no hay cosa más grata que escuchar cuentos que nos transporten, que nos dejen viajar al pasado o imaginarnos cómo será el mundo en el futuro.

El programa
Bahía Lee es un programa de lectura en voz alta, que fue creado por la ordenanza Nº 17.532. La iniciativa es impulsada desde el año 2012, el proyecto está destinado a generar herramientas para el fomento y estímulo de la lectura, educación, comunicación e integración de las personas que conforman el público en general y los grupos que se suman a lo largo de las presentaciones. “La idea del programa es acercar estos textos a todos los chicos, intentar cubrir esos vacíos, en eso estamos, es lo que intentamos porque llegamos a las escuelas, sacamos las bibliotecas y los libros para que queden próximos a los chicos”, explicó Teresa Prost, coordinadora de la actividad. Muchas personas se interesan en aprender a relatar, aparece un gran gusto por el rescate de la narración oral, y este es otro de los fines del programa, formar voluntarios y voluntarias para que se animen a contar, a transformar lo que está en los libros, moldeado en las voces personales, en los modismos generados para propiciar el gusto por la oralidad y dar un impulso a la lectura. “Queremos que como sociedad surjan más estímulos y palabras a través de historias, especialmente para quienes nunca tuvieron el acceso, que nunca les contaron un cuento, que nunca les han leído una historia, que no conocen títulos ni autores”. El equipo de narradoras y narradores de Bahía Lee está conformado por adultos y jóvenes que logran las entregas literarias gracias a la construcción colectiva y la orientación de Prost, cada uno va descubriendo su propia forma de contar, con los recursos y medios que les resulten necesarios, aunque casi siempre resueltos con la economía de la palabra y alguna ayuda visual, esto último más bien en beneficio de los pequeños receptores. Este público, el de los más chiquitos, es el más asiduo a los encuentros, suelen interactuar con los narradores y proponen reflexiones en interrupciones, repeticiones y preguntas. Los cuentos no tienen, entonces, una única forma, sino que se van alimentando de estas intervenciones que les dan vida.
El programa depende del área de Cultura del municipio, que es la autoridad de aplicación, mientras que la coordinadora de Bahía Lee multiplica relaciones entre la Comisión Municipal de Adultos Mayores y la oficina de Voluntariado Social de la Secretaría de Promoción Social. A lo largo del 2018, Bahía Lee armó su círculo de cuentos en la Confitería de la Estación, las bibliotecas populares, los eventos culturales a los que fueron invitados en los museos municipales. Puestos en el camino de la educación, la comunicación, la integración y el estímulo que haga llegar a la literatura, Bahía Lee cumple un gran cometido, y ya es un clásico de la ciudad.

OPORTUNIDADES
Durante el mes de diciembre se pueden disfrutar los relatos literarios en las voces de los integrantes de Bahía Lee. El lunes 3 habrá una nueva entrega en la Biblioteca Rivadavia, a las 18 horas, en Avenida Colón 31, mientras que el sábado 15 a las 20 hs., en la Confitería de la Estación los relatos homenajearán el fin de año. Finalmente, el jueves 20 a las 20 hs., se podrá disfrutar de las narraciones en Bella Vista Galpón Enciclopédico, San Lorenzo 710.

Autor: Redacción EcoDias