21 años al servicio de los chicos Instituciones

Fecha: Sábado, 14 Octubre, 2006 - 00:00

Casa del Menor en la Calle

Dependiente de la Secretaría de Desarrollo Humano y Social, la Casa del Menor en la Calle funciona en nuestra ciudad en Pueyrredón 157 desde el año 1985. La Casa funciona como un centro de día, que recibe a niños de entre 6 y 15 años en situación de calle, y los contiene en sus instalaciones con actividades como alternativa a la internación en institutos de menores.

“Los chicos que están aquí han estado en situación de calle, específicamente por mendicidad o venta ambulante. Los operadores de calle se contactan con ellos y después hacen un trabajo paralelo con la familia y la escuela a la que concurren o dejaron de concurrir… Si no encontramos una alternativa de contención barrial que sea más factible para el chico, buscamos la posibilidad de que se incorpore a nuestro Centro de Día y a las actividades”, le cuenta a EcoDias Elmo Fantino, coordinador de la Casa desde hace 14 años.
Se los asiste en algunas cuestiones básicas, como la higiene personal y la salud, y se les brinda apoyo escolar, talleres, actividades prácticas, recreativas y deportivas. Los chicos asisten a la Casa a contraturno de la escuela.
Hoy asisten al Centro de Día 37 chicos, desde las 8 de la mañana hasta las 18 hs. dependiendo de su horario escolar, “estamos al límite, por una cuestión de espacio”, aclara Elmo.
Los encargados de cuidar, acompañar y enseñar a los chicos son 6 preceptores, además de la maestra que les da particular, la persona encargada de la cocina, la psicóloga y la trabajadora social. Toda esta estructura se sostiene con el aporte municipal en un 80% y el resto se financia con becas provinciales.
La posibilidad de asistir a al Casa se extiende hasta los 15 años. Luego de este período, si bien no asisten con la misma frecuencia, se espera que los niños se incorporen a otras actividades acordes a su edad, como alguna capacitación laboral: “Nosotros tenemos un grupo de chicos con los que hace varios años venimos trabajando, el que tiene la oportunidad de pasar por este programa no se va con las manos vacías como suele ocurrir cuando un chico es internado en una institución. El chico internado vive ese tiempo de internación como una realidad completamente contraria a la que vivía, entonces el resultado cuando sale es volver a lo mismo de antes sin modificar en nada las cuestiones personales ni familiares. El que sale del Centro de Día tiene una alternativa de pararse ante la sociedad”, relata Fantino.
Respecto al trabajo con los chicos asegura que “la principal dificultad para las personas es cómo te posicionás con ellos, no podés manejarte con una disciplina rígida. Acá tenemos en claro y se lo hacemos saber a todos los que entran que lo importante es la receptividad de parte del adulto hacia el chico y el nivel de afecto, el chico tiene que sentirse que este lugar le pertenece, siempre con pautas y límites, porque nosotros también estamos educando”

Operadores de calle
Los operadores son el nexo entre los chicos que están en la calle y la casa. A pesar de la disminución presupuestaria sufrida desde Linares a esta parte, aún hoy sigue funcionando con 3 operadores que trabajan con los chicos, están con ellos, recorren los lugares que ellos frecuentan y mantienen un vínculo que permite llegar a la familia y abordarlos para trabajar con cada situación particular.

Bric Brac
Luis tenía 10 años cuando llegó a la Casa allá por 1985. Con el tiempo se preparó y tuvo la oportunidad de ser auxiliar de la casa y prestar servicios en ella. Luego pasó a ser preceptor y hoy sigue trabajando.
“Luis tiene una gran creatividad, le gusta el trabajo artístico y recreativo. Él inició el proyecto de conformar un grupo compuesto por 10 de los chicos, que hicieron una obra de teatro en el acto de fin de año”, relata Elmo presentando así a Luis, que señala que “la obra es de expresión corporal y se trata de la discriminación. La idea fue nuestra a partir de la dificultad de los chicos de poder hablar en público, por eso pensamos en la expresión corporal para que los chicos puedan mostrar con el cuerpo el tema de la discriminación”.
El grupo se llama “Bric Brac” y se presentaron en público por primera vez en el cierre de las Jornadas de Trabajo Infantil, donde todo el equipo de la Casa participó presentando su trabajo con los niños.
Ahí estaban presentes integrantes de la COPRETI (Comisión Provincial para la Prevención y Erradicación Progresiva del Trabajo Infantil) que los invitaron a participar de “Pluralidades” (jornadas nacionales sobre Infancia y Adolescencia) que se desarrollaron en la ciudad de La Plata el pasado 28 y 29 de septiembre pasado.

El viaje
Y llegó el esperado 27 de septiembre. Matías, Florencia, Sandra, Rosa, Romina, Yemina, Martín, Abigail, Patricia y Gregorio, los “actores” de “La Discriminación” junto con Luis, Elmo, la psicóloga Sonia Colinechenko y la trabajadora social Fabiana Melinger, emprendieron el viaje hacia La Plata con muchas expectativas y ganas de conocer y divertirse.
Las edades de los chicos oscilan entre los 10 y los 15 años, y vivieron su momento mayor en la presentación que realizaron en la Facultad de Ciencias Políticas de La Plata, frente a más de 150 personas. Según Luis, “la experiencia fue buena, era la primera vez que viajábamos con ellos tan lejos, recorrimos mucho, la pasaron bien, aprendieron mucho, la pasamos muy bien y disfrutamos mucho”.

Desde sus visiones
Martín de 10 años es uno de los más inquietos del grupo, curioso y extrovertido, comenta que le gustó todo del viaje, sobre todo la obra.
Florencia, de 15 años, es la más grande de los “Bric-Brac”. Ella destacó los momentos compartidos, el buen trato que recibieron y que “todos nos trataron con dulzura, con amor, desde Alexia que nos recibió, hasta María Emilia, y todos igual”.
Matías tiene 11, le gustó el teatro, el zoológico y el museo, y Gregorio, de 13, dice que le gustó “el hotel porque todos nos trataron re bien, y nos pusieron una combi para que paseemos”.

Autor: Redacción EcoDias