Entrevista Economía social

Fecha: Lunes, 4 Junio, 2012 - 11:17

Cómo sostener un plan de viviendas cooperativo

“Si alguien entra a una cooperativa para comprar una casa más barata de lo que sale, está equivocado”.

Consultado por los mecanismos habituales que hacen a la función y rol social de las cooperativas de vivienda en el escenario económico-financiero actual, el integrante de la Federación Unión de Cooperativas de Vivienda (Unicoop), Carlos Mansilla, señala: “El socio entra a la cooperativa y firma, se le dice te vamos a hacer esta casa, setenta metros cuadrados, estándar, y tiene derecho a saber cuánto lo va a pagar, pero eso es casi imposible salvo previendo algún mecanismo de mantenimiento de valor adquisitivo de la cuota, por ejemplo que siempre pague medio metro cuadrado de construcción.”
De acuerdo con la Ley de Convertibilidad, la cooperativa debe atarse a un precio fijo. “Se dieron discusiones entre socios que querían pagar la cuota congelada y la cooperativa que quería cobrar la cuota actualizada, para poder construir la última casa del barrio. Porque esa sale más cara que la del mes uno. Entonces hay que hacer que los socios se adecuen a eso, mediante un índice, una fórmula de cálculo con base, por ejemplo, en la suba del precio de la bolsa de cemento, el 50 por ciento, y el aumento de la mano de obra del trabajador de la construcción en blanco, el otro 50.”
Respecto a los mecanismos en los incrementos, Mansilla destaca que “los aumentos suelen ser mínimos por mes. Generalmente, se elabora un reglamento interno de la cooperativa donde estas cosas están claras. Por ejemplo, que nunca la cuota aumente más del 5 o del 10 por ciento. A veces se soluciona poniendo una última cuota al final”.
Destacando las bondades del asociativismo -“lo que tiene la cooperativa es que no se maneja por la especulación inmobiliaria ni la ganancia de la empresa constructora”-, Mansilla plantea la necesidad de una ajustada gestión económica cuando “la cooperativa compra los materiales directamente y contrata a pymes o pequeñas cuadrillas para la provisión de mano de obra. La cooperativa de trabajo puede complementarse muy bien, y ya hay muy buenas experiencias, con algunas de las 2038, que en La Matanza trabajaron bastante con nosotros. La cooperativa sabe bien cuándo aumentan los materiales porque ella los compra. Entonces, si tiene la factura del corralón del pueblo que dice que la cal aumentó, ¿por qué el socio va a negarse a pagar ese aumento?”.
Consultado por el cronista de cómo incidir en el sector público con las virtudes de las cooperativas, Mansilla hizo un aporte destacado: “Creo que la mejor inversión que podría realizar la Anses con la plata de los jubilados futuros es dar crédito hipotecario para los sectores medios, porque es la plata más segura. Y si dentro de 20 años yo me tengo que jubilar, con la plata que hoy me descuentan, me den crédito hipotecario. La persona a la que vos le das la plata va a pagar, porque no quiere perder la casa. Mi plata, la que tienen que guardar para cuando yo me jubile, la guardan en ladrillos que yo cuido. Si hubiera crédito hipotecario en la Argentina, de esa u otra manera, seguramente el movimiento cooperativo de vivienda sería muy fuerte”.

Fuente:
www.cooperar.coop

Autor: Redacción EcoDias