Opinión

Fecha: Martes, 6 Noviembre, 2018 - 00:00

Cómo será nuestra tierra dentro de 100 años

José Ortega y Gasset comenzó a escribir como notas en un diario lo que convertido en libro ganó fama mundial. “La Rebelión de las Masas” -en 1929, año en que estalla la crisis mundial- él hace mención al “hombre masa”.
Esa crisis ya anticipaba la rebelión de los pueblos, se resquebrajaba el mundo social en la tierra.
Esta crisis pudo superarla el capitalismo (como sistema) por sus mismos autores.
En 2008 estalla la crisis inmobiliaria en Estados Unidos de Norteamérica, sus efectos y consecuencias se expanden, hasta ahora año 2018 y abarcan todo lo creado por el hombre (y en todos sus niveles).
Me es difícil pensar que Ortega y Gasset no haya leído lo que Lenin escribió “El Imperialismo como fase superior del capitalismo”.
La crisis actual supera a la de 1929.
Existe otra obra literaria escrita por un escritor inglés que tituló “Rebelión en la granja”.
El “hombre masa” que motivó a Ortega y Gasset, ¿en qué se diferencia del hombre del año 2018?
La división del mundo en clases sociales es una realidad, no hay país que no tenga su crisis a la que el sistema capitalista ya no está en condiciones de resolver, me refiero a las condiciones elementales necesarias para los pueblos.
La hipótesis planteada por los chinos (el Partido Comunista chino) es que el mundo está dividido en países ricos y países pobres. Me pregunto: ¿la crisis actual no sobrepasa a la de países ricos y países pobres?
Ha sido China quien rompió con la hegemonía demencial (pero real) de que el mundo (la tierra) estaba totalmente dominada por lo que conocemos como imperialismo.
Esto no es utopia, es realidad, el contenido social y humano al que suponíamos debía llegar el hombre estaba desvirtuado en 1929 como lo está hoy en 2018.
El imperialismo logró que el “hombre masa” de 1929 sea casi semejante al del hombre actual.
Solo veo que la crisis actual supera las anteriores dentro de un contexto que responde a una expresión de deseos con posibilidades reales de reestructurar la vida social y humana a nivel mundial.
La diferencia entre Lenin y Trotsky estaba fundamentada en que Lenin partía del concepto de consolidar primero la URSS. En cambio, Trotsky abogaba por la revolución mundial.
El enigma perdura como hipótesis personal, la lucha que hoy entablan los pueblos (antes hombre masa), hoy lo vivimos pues solo vemos “La rebelión de las masas” en cada país (lucha entre gobiernos y pueblos).
La constitución de “Gobiernos populares” y de que los pueblos aprendan a ser los dueños de sus propios destinos, lo caracterizo un paso más en el proceso histórico de la conversión del hombre en “ser humano”.
Un nuevo orden económico mundial creado sobre cimientos capitalistas no encuadra para mí en el futuro.
Será posible y admitido que lo lógico sería un periodo de transición (pacífica) hacia formas superiores de vida, siempre que la condición sea (sine qua non) bajo las condiciones que imponen los gobiernos populares.
A partir de ahí la sociedad humana (ese hombre masa) cultural e ideológicamente tendrá que superarse a sí mismo.

Autor: Por Aron Berstein